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Don Alfredo le hace un lugar a Cristiano en el trono madridista

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Gustavo Sanchez

El fútbol es todo, el resto son apenas detalles. Críticas o sugerencias puede escribir en @ustavojs

El Real Madrid tuvo una noche negra, lo pasó muy mal ante la Juventus. Arrancó despistado, sin tensión y el conjunto italiano se lo hizo pagar. En una hora de partido se le fue la renta que había logrado en Turín, 7 días antes. A los 15 minutos del segundo tiempo la serie ya estaba igualada 3 a 3, y aún quedaban 30 minutos. Parecía que la Vecchia Signora daría el gran golpe en el Santiago Bernabéu, en un noche que sería recordada por siempre. Pero aun quedaba por aparecer Cristiano.

En la noches europeas de Champions siempre sucede lo mismo, cuando parece que finalmente el Madrid va a quedar eliminado, como en una pelea de boxeo, el merengue camina sobre el cuadrilátero tambaleante a punto de besar la lona, cuando ya no quedan más esperanzas, pero no… el Real Madrid siempre tiene una vida más. Ya sin restos físicos, mete esa mano noqueadora, que tumba a sus rivales. Está escrito en la Historia, es así sin más.

Ya sin tiempo para nada, Cristiano Ronaldo se elevó hacia el cielo y bajó un balón para la llegada solitaria de Lucas Vázquez. A Benatia le entró el miedo en el cuerpo, colocó sus manos en la espalda de Lucas, que cayó como desmayado en el área. ¿Fue penalti? ¿No fue? ¿Fue un robo? ¿Qué hizo Michael Oliver? El mundo entero debatió durante días si fue penalti o no. En épocas de redes sociales, la imagen se pasó hasta el hartazgo, sin haber unanimidad.

Madrid jugó muy mal pero Cristiano lo rescató

Partió el derechazo de Cristiano para colocar al Madrid en semifinales, en una noche histórica. Foto: Diario de Navarra

En mi opinión es un penalti cobrable, solo que queda un gusto amargo en la boca de la Juve, al haber luchado durante 90 minutos, y por una decisión arbitral muy dudosa, que lo privó de ir a la prórroga y pelear de igual a igual al conjunto de Zinedine Zidane. La amargura italiana fue que nadaron contra la corriente para, finalmente,  ahogarse en la orilla.

Lo concreto, que Cristiano se hizo cargo de la situación y con un derechazo al ángulo colocó al Madrid en semifinales. Octava vez consecutiva que clasifica a dicha instancia. El portugués ya es una leyenda viva del madridismo, sin ningún tipo de dudas, a la altura de Don Alfredo Di Stéfano. Siempre rescata al equipo, como la noche del miércoles, cuando ya no quedaban piernas ni ideas. Cristiano sacó a flote al equipo en el momento indicado.

En semis espera el Bayern de Múnich, que se ha convertido en un clásico. En estos últimos años se han enfrentado 6 veces, con 5 triunfos blancos sobre 1 victoria alemana (en las semis 2012, vencieron por penaltis en el Bernabéu). El último cruce fue el año pasado, con un gran Cristiano convirtiendo 5 goles en la llave, para eliminar al cuadro de Ancelotti en cuartos de final.

El Real Madrid y la Champions League, un idilio interminable.