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Champions League: Análisis Barça PSG

Todos lo daban por muerto. Incluso cuando faltaban cinco minutos para el final, cuando se necesitaban 3 goles para seguir vivos en la competición europea por excelencia. Prácticamente nadie en sus mejores sueños en el minuto 85 podía imaginar al Barça pasando a cuartos de final, levantando los cuatro goles del PSG en la ida, y el gol en el partido que se estaba disputando. Pero el Barça lo hizo. Calló de un tortazo a los franceses desplazados a Barcelona, despertó a los noventa y tantos mil aficionados presentes en el Camp Nou, que guardaban penitencia y cerca estaban de comenzar a desfilar por los vomitorios del estadio, cambiando la sensación de haber rozado la remontada por la euforia desbocada tras marcar tres goles en menos de diez minutos.

Y lo consiguió el equipo de Luis Enrique por creer. Y porque el PSG no quiso creer, en ningún momento del partido, pese a comenzar con un 4-0 de ventaja obtenido tres semanas antes. El equipo catalán nada tenía que perder y salió con tres defensas, buscando presionar arriba e intentar atacar con su tridente mágico, pero ni siquiera necesitó un gran partido de ninguno de los tres (de hecho solo lució Neymar y al final, Messi apenas apareció y Suárez no estuvo nada acertado pese abrir la lata). Se encontró con un equipo con pavor desde el primer minuto. Un portero muy indeciso que a los dos minutos ya veía como se le colaba una por una mala salida, que no sería desde luego la única mala decisión que iba a tomar en el partido. Una defensa que estaba en su área chica, lo que provocaba jugadas absurdas que acababan en robo rápido de Mascherano y Busquets, enormes en el corte. Un centro del campo al que le temblaban las piernas, con Matuidi perdido y Rabiot con las botas del revés. Pérdida tras pérdida, y se llegaba al descanso con 2 goles y con un Barça dominando territorialmente en tres cuartos, sin dejar salir al PSG, pero sin ninguna ocasión dentro del área dejando de lado el gol de Suárez y el rebote ganador que provocó Iniesta de tacón.

Neymar fue el catalizador. Análisis Barça PSG

Neymar fue el catalizador. sport.es

Emery los intentó recomponer en el descanso. Se notó, no porque hubieran recuperado terreno, sino porque esta vez las pocas veces que tenían el balón conseguían superar la medular. Las contras peligrosas llegaron después de encajar el tercero de un penalti desafortunado por un resbalón. Cavani tuvo un palo, después empaló una volea para helar al Camp Nou en lo que parecía la sentencia de muerte, y más tarde le sacó una Ter Stegen cuando el Barça ya no miraba atrás. Un fallo que en ese momento no parecía importante, el Barça lo seguía intentando pero los jugadores del PSG, que no estuvieron nunca en el partido, se aliviaron al ver salvado el pellejo.

Un chispazo de Neymar, rozando el 90, ponía en pie al Camp Nou. El brasileño dejó mirando a Trapp como colaba la falta y ponía una pequeñísima dosis de esperanza en los culés. Un par de minutos después el propio brasileño se encargaba de transformar un penalti muy dudoso provocado por Suárez y ponía al PSG de nuevo al filo del abismo. Un abismo que el equipo parisino puede confirmar después del final del partido que es muy profundo.

Sergi Roberto culmina una remontada histórica. Análisis Barça PSG

Sergi Roberto culmina una remontada histórica. marca.com

En el caos táctico de los de Emery se coló un tal Sergi Roberto, que vio cómo la defensa del equipo que solo tenía que despejar para clasificarse se quedaba plantada y le dejaba que marcara un gol para la historia. Se la puso Neymar, y el estadio se congeló mientras veía cómo el canterano la enganchaba en el aire para superar a Trapp y poner el broche de oro a una remontada histórica para el Barça.