Cleveland Cavaliers, ¿hay vida sin Lebron?

LeBron parte a vivir otra vida, a explorar nuevas costas, a conquistar otros reinos, a seducir a otros fans. Es notorio, no hay lugar a dudas de que pasará, lo que no sabemos es qué franquicia lo acogerá en su barco. Y tras su paso dejará Cleveland como un erial donde es difícil vislumbrar brotes verdes que permitan una nueva cosecha. ¿Cómo serán los Cavs sin LeBron?

La era LeBron en los Cavs

En estos cuatro años, desde que volvió a su casa, todo ha girado en torno a LeBron James. El equipo, los jugadores, el entrenador, el marketing… Todas las decisiones que se han tomado han tenido como guía lo que él quería. Se buscó lo que él necesitaba, para que estuviera, se quedara, y tratara de llevar a la franquicia, y a una ciudad el primer título de las grandes ligas americanas.

El rastro de cadáveres es largo, en el Este todos sucumbieron a su dominio, pero también su equipo. Thompson, renovado a petición expresa suya, parece un juguete roto. Más o menos como Love, que llegó de su mano a cambio de dos números uno de draft. JR Smith, si antes de las finales estaba en entredicho, ahora ocupa la primera posición de transferible, y la última de adquirible para otra franquicia.

Otros ya se fueron, Isaiah Thomas y Jae Crowder, que aterrizaron por las desavenencias entre Irving y “the King”, que dieron con sus huesos en Boston. También Frye, Wade, quien lo iba a decir, el mejor escudero de LeBron, o Derrick Rose, David Blatt…

Cavs sin LeBron
LeBron se retira de The Q tras perder las finales ante los Warriors.

Los Cavs sin LeBron, ¿qué pueden hacer en Ohio?

¿Y ahora qué? Las dudas ahora se ciernen sobre los jóvenes o no tan jóvenes que aún no han sido arrasados por la LeBron dependencia. En apariencia al menos.
George Hill es un base titular que puede dirigir a este o cualquier otro equipo NBA. Jordan Clarkson puede retomar el papel de microondas que tan bien se le daba en los Lakers.

Rodney Hood es un jugador muy aprovechable, ya lo demostró en Utah. Pero necesita un equipo estructurado, con un papel claro. Misma situación que se da con Jeff Green en los Celtics, o con Larry Nance Jr. Son jugadores de rol competentes que bien utilizados pueden complementar a cualquier equipo.

Parece lógico pensar que los Cavs sin LeBron necesitarán más de un verano para volver a ser aspirantes a algo más que las últimas posiciones de la tabla. Si el draft les sonríe de nuevo encontrando otro unicornio en la posición número 8, ¿serán capaces de serlo antes?

Por último, nos queda  Tyronn Lue, con contrato, y si sigue, tendrá que volar sin el paracaídas LeBron James.
Deberá resucitar a Love, a Smith, a Thompson, juntarlos con los Hill, Clarkson, Nance, Zizic u Osman. Formar un grupo competitivo que sea el entorno perfecto para que los Cavs sin LeBron vuelva a ser un mercado apetecible para otras estrellas, o para formar una propia.

Pero en la NBA, todo es posible, hasta que Lebron se quede.

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