Todo pasa por Parejo

El arranque de temporada del Valencia CF está siendo decepcionante. Cinco empates y una derrota en LaLiga, sin contar el partido de Champions. Ni una sola victoria en siete partidos. Y no es cuestión de casualidad. Hombres clave, como Parejo, no están funcionando.

Pero tampoco es el único motivo. Solo hay que ver los encuentros del equipo che para descubrir que el nivel no es el mismo que el de la pasada campaña. Algo ha cambiado. Y eso que los refuerzos han sido de calidad: Batshuayi, Guedes, Kondogbia, Cheryshev… A priori, la temporada tenía que ser mucho más exitosa que la pasada. Y más, siendo el año del centenario. La ilusión inundó al valencianismo entero.


Tras el primer partido, el empate contra el Atlético, la ilusión se mantuvo intacta. La preocupación llegó a partir del segundo encuentro. Primera y única derrota, en Cornellá. El juego decepcionó y el RCD Espanyol arroyó a la plantilla de Marcelino. A partir de ahí, el equipo entró en una dinámica irreconocible. Partidos lúgubres. El Valencia no jugaba a nada. Las combinaciones no transcurrían con claridad.

El nivel de Parejo, clave para el Valencia

Poca precisión, poca comunicación, poca concentración. Juego estancado, ofuscado. Las transiciones no se producían a la perfección. El juego directo es la seña del Valencia. Pero no se está viendo, ni mucho menos. Una de las figuras importantes para que esto se lleve a cabo es Dani Parejo. Los pivotes son los encargados de dar velocidad a la posesión, son el punto intermedio entre la salida de balón y los desmarques de los atacantes.

Si ese engranaje no funciona, los demás tampoco. Y Parejo no está funcionando. Es más, todos sus partidos han sido malos. Lo vemos desaparecido, lento. No acierta en ningún pase y no termina de sentirse cómodo sobre el verde. La pasada campaña pudimos ver la mejor versión del capitán valencianista. Y las combinaciones eran exquisitas. Esto nos lleva a una conclusión: cuando él está bien, el Valencia también. Todo pasa por Parejo.

Los delanteros se alimentan de sus pases, los defensas de sus desmarques para venir a recibir. Pese a que nunca ha sido un jugador rápido de piernas, siempre lo ha sido de mente. Y eso es muy importante en un equipo. Nadie sabe dónde está la cabeza del jugador madrileño en estos instantes. Pero no está en una buena situación. Además, a su bajo nivel se le suma la (injusta) expulsión que sufrió en la pasada jornada, que solo sirvió para hundirle la moral todavía más. Por si faltaba más, las críticas de una parte de la afición vuelven a ser una realidad.

El gol, otro problema para el Valencia esta temporada

Cabe destacar, también, que solo son cinco goles los que ha anotado el Valencia a lo largo de los siete partidos. Cifras lamentables si las comparamos con otras temporadas o si tenemos en cuenta los delanteros disponibles. Así pues, tanto el club como el propio Parejo deben trabajar para mejorar y encontrar, por fin, la senda de la victoria iniciada en Anoeta.

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