Demasiado talento en tan poco espacio

Gol de Messi contra el Sevilla

Sábado 16:40. Ramón Sánchez Pizjuán (Sevilla). Lionel Messi acaba de anotar el primer gol en su cuenta particular y coloca el 1-1 en el marcador. La belleza sublime del golpeo final deja «ojipláticos» a los 40.000 espectadores que abarrotan el coliseo sevillista. ¿Qué acaba de ocurrir?

Explicación táctica del golazo de Messi: 1, la recuperación

Corría el minuto 25 de partido cuando el guardameta del Sevilla golpeaba un balón en largo buscando a uno de los delanteros del equipo. El balón salía por la línea de banda, y el Barça recuperaba una posesión que acabaría en una obra maestra. Cabe resaltar que el juego directo no es una seña de identidad de Machín, pero existen ocasiones donde la propuesta del rival provoca que se busquen soluciones y alternativas.

En la acción inmediatamente anterior al golpeo, Éver Banega redujo su altura para incrustarse en la línea defensiva. Permutando la posición con su compatriota Mercado, el argentino buscaba ofrecer una opción de salida de balón limpia.

Busquets, atento a esta situación, siguió el movimiento de Banega, planteando un escenario de igualdad entre los atacantes culés y los tres centrales sevillistas. En segunda línea, Arturo Vidal y Rakitic estrechaban marcas sobre Marko Rog y Pablo Sarabia. Ante este escenario, Vaclik dividió el balón buscando el carril izquierdo de su ataque.

Explicación táctica del golazo de Messi: 2, la organización de la jugada

Recuperada la posesión del balón, el Barça se organizó en su estructura ofensiva habitual. Una línea defensiva dispuesta en trapecio, tres centrocampistas con Busquets ejerciendo la función de faro del ataque, dos delanteros fijando a la defensa rival y Messi con libertad total. Después del saque de banda y una salida de balón limpia, el balón llegaba a pies de Rakitic. Ya en zona dos, el croata conectó con Coutinho, que abandonó su posición de delantero para cooperar en la circulación.

Tras su intervención, llegó el momento más temible para cualquier equipo que enfrenta al Barça. El balón llegaba a los pies de Lionel Messi. Ya en zona tres, el Barcelona desplegó su habitual combinación entre orden y anarquía; Piqué, Umtiti, Busquets y Rakitic en funciones de vigilancia ofensiva y apoyos de emergencia. Laterales largos para aportar amplitud al bloque. Luis Suárez amenazando la espalda de los centrales para fijar la línea y aportar la profundidad necesaria. Mientras tanto, Messi, Coutinho y Vidal ocupando zonas interiores con una movilidad increíble, desatando la tormenta perfecta.

Después de una combinación entre Rakitic, Busquets, Coutinho y Vidal, el balón volvía al origen, los pies del astro argentino. A escasos 30 metros de la portería de Vaclik, el Sevilla compactó el bloque en apenas una zona de 20×20. Liberados los carriles, los 10 jugadores de campo sevillista colapsaban la zona cercana al balcón del área. En este contexto, Messi encontró a Suárez y este conectó de dentro a fuera con Rakitic, liberado en el carril.

Explicación táctica del golazo de Messi: 3, la ejecución

Ante el peligro inminente de la jugada, el Sevilla colapsó el área con 9 de sus 11 jugadores. Seguramente esta fuera una de las consignas destacadas por Machín en la charla previa al encuentro, consciente del peligro existente cuando se produce este patrón de juego del Barça. Pero en esta ocasión no fue Alba, presente en el área, el encargado de centrar. Rakitic controló el balón, encendió el radar y encontró el único espacio disponible para el remate, la zurda del mejor jugador del planeta.

El remate es el clímax de la jugada, una demostración de depurada técnica. Un golpeo al alcance de muy pocos… Volea a la escuadra, haciendo imposible cualquier intento de atajo por parte de Tomas Vaclik.

Quién escribe
Oriol Nieto

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