Análisis táctico del Valencia – Éibar: Exhibición del Éibar en Mestalla

Análisis táctico del Valencia-Éibar
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Alex Boubeta

Apasionado del deporte y el periodismo deportivo con un Máster en la especialidad. Trabajé dos veranos en prácticas en el Diario de Pontevedra y RNE-Vigo y tengo bastante experiencia en medios digitales deportivos. Me gusta entender y explicar el fútbol como un juego más allá de todos los factores que lo rodean.

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El Éibar asaltó Mestalla con una victoria 0-4 sin paliativos que vuelve a dejar al Valencia en una situación muy delicada. El equipo ché parecía haber recobrado el pulso con dos victorias seguidas, pero la derrota tan contundente, unida a la  imagen tan negativa, provoca una vuelta a la cruda realidad. El Éibar manejó el partido a su antojo ante un Valencia inoperante y acabó consiguiendo una goleada de época. El penalti y expulsión de Carlos Soler justo antes del descanso allanó el camino para los de Mendilíbar. A continuación profundizamos de manera más detallada con el análisis táctico del Valencia-Éibar.

Comenzamos recordando los onces iniciales de ambos equipos:

Valencia (4-2-3-1): Diego Alves; Montoya, Garay, Mangala, Gayá; Mario Suárez, Carlos Soler; Cancelo (Orellana min. 45), Mendrán, Santi Mina (Bakkali min. 73) y Zaza.

Éibar (4-2-3-1): Yoel; Cappa, Gálvez (Ramis min. 16), Lejeune, Arbilla; Escalante, Dani García; Pedro León, Adrián González (Fran Rico min. 73); Rubén Peña (Bebé min. 79) y Sergi Enrich.

Voro tenía las bajas de Parejo, Enzo Pérez, Munir y Nanni. Introdujo a Mario Suárez como medio centro, Medrán en lugar de Parejo, adelantando la posición de Cancelo y dando entrada a Montoya en el lateral y, por último, dando la oportunidad a Zaza y desplazando a Santi Mina a la banda izquierda. Por parte del Éibar, lo más llamativo fue su sector izquierdo, donde Arbilla jugó de lateral a pierna cambiada y Rubén Peña actuó de extremo en lugar de Inui o Bebé. También cabe destacar que ocasionalmente los extremos cambiaron de banda.

Análisis táctico del Valencia-Éibar

Sergi Enrich celebra uno de sus goles. Sdeibar.com

Monólogo armero

El dominio fue absoluto del Éibar de principio a fin, desde el minuto 1 al 90. El planteamiento de Mendilíbar fue impecable y el Valencia no encontró manera de contrarrestarlo. El equipo ché pretendía sacar el balón jugado desde atrás, pero la intensa y coordinada presión visitante lo impedía. Al final o bien acababan perdiendo la pelota o bien los centrales se veían abocados a pegar el pelotazo buscando a Zaza, pero la segunda jugada siempre acababa en los pies de los jugadores del Éibar. El Valencia no era capaz de juntar varios pases seguidos y trenzar jugadas, los jugadores creativos del centro del campo (Soler y Medrán) estaban desaparecidos.

Así, el balón era casi todo el tiempo para los de Mendilíbar, que percutían y atacaban una vez tras otra. Fue un monólogo. El Valencia no olía la pelota. En ese sentido se notó la baja del sancionado Parejo, que siempre la pide y aglutina el balón para hacer avanzar metros a los suyos. El Éibar sufrió un contratiempo con la lesión de Gálvez, al que sustituyó Ramis. Pese al dominio, el Éibar no generaba aún ocasiones de peligro, pero la banda izquierda visitante, con un incisivo Rubén Peña y Arbilla, estaba siendo un quebradero de cabeza para el Valencia, pese a tener en esa banda doble lateral con Montoya y Cancelo. Mal partido defensivamente del catalán y también del portugués, otra vez inadvertido, sin hacer daño en ataque y perdiendo balones incomprensibles.

El Valencia solo se desplegó alguna vez por medio de Gayá en la banda izquierda, pero apenas era capaz de sacudirse del dominio armero, cimentado en el orden y la buena ubicación en el campo. Fruto de la inercia del partido fueron llegando los acercamientos visitantes, hasta que, cerca de la media hora, Sergi Enrich marcó el primero tras centro de Escalante desde la parte derecha. El delantero le ganó la posición a Montoya, y sorprende que el que tapaba a Escalante fuera el mediapunta, Álvaro Medrán. Viendo el rumbo que tomaba el partido y que los primeros silbidos se hacían oír en Mestalla, los jugadores del Valencia se fueron desquiciando sobre el césped.

La jugada polémica

Justo antes del descanso llegó la acción controvertida que acabó de desnivelar el choque. En un córner para el Éibar, en un forcejeo entre Escalante y el canterano Carlos Soler, primero el jugador visitante pone la mano en la cara del valencianista, a lo que Soler responde con otro manotazo de magnitud similar y Escalante se va al suelo. El colegiado Munuera Montero solo ve la segunda acción, decreta penalti y expulsa al centrocampista ché, que pagó la novatada. Adrián González puso el segundo justo antes de irse a los vestuarios. Película de terror en Mestalla.

Es cierto que el árbitro podía haberlo solucionado con falta a favor del Valencia, porque el monotazo de Escalante vino primero, y con amarilla para los dos, pero la expulsión en ningún caso puede ser excusa para un Valencia que firmó un partido desastroso y fue en todo momento inferior al Éibar.

La segunda parte sobró

Con un jugador menos, Voro no renunció a ningún atacante y optó por un 4-2-2-1, con Mario Suárez y Medrán de pivotes, dos bandas y un delantero. En el descanso introdujo al debutante Orellana por Cancelo y el equipo dio algún arreón con más corazón que cabeza, pero el Éibar seguía manejando el partido a placer y sin pasar ningún tipo de apuro. Lo único que podía pasar era que llegaran más goles visitantes. Así vino el 0-3, una volea preciosa que enganchó desde la frontal Dani García tras un despeje defectuoso de Montoya.

El partido estaba liquidado, el Valencia no creía y los aficionados empezaban a abandonar Mestalla. Cerró la cuenta Sergi Enrich, autor de doblete, con un gol bastante similar al primero, ganándole la partida, otra vez, a Montoya. Por parte del Valencia, solo cabe rescatar una buena jugada de Orellana, la cara nueva, que intentó batir a Yoel con un bonito globo, pero reaccionó el portero despejando a córner.

Análisis táctico del Valencia-Éibar

Diego Alves, que recriminó sus silbidos a la grada, golpea el balón en señal de rabia. Valenciacf.com

En resumen, noche para olvidar en Mestalla de un Valencia que vuelve a ver hacia abajo contra un Éibar muy serio, muy bien plantado y donde el planteamiento de Mendilíbar funcionó a las mil maravillas. El análisis táctico del Valencia-Éibar arroja un triunfo contundente y de prestigio de un equipo que fue claramente superior a su rival durante los 90 minutos e incluso puede mirar hacia puestos europeos. Voro tendrá que recuperar anímicamente a los suyos, pues las derrotas así duelen y el Valencia no puede despistarse en Liga si no quiere coquetear con el descenso.