Los banquillos de Toronto Raptors y Boston Celtics

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Antonio Navarro

Rock and Roll y NBA. Aficionado y amante de la historia de este deporte. Te cuento lo que creo importante. Igual me equivoco.

 

Temporada regular y Playoffs… dos historias distintas

Uno de los tópicos más repetidos durante la temporada NBA, es ese que dice que nada tiene que ver el planteamiento de los equipos en temporada regular, con el llevado a cabo en los Playoffs. De hecho, esta opinión rebasa el límite del tópico. Equipos que durante la temporada regular han mostrado deficiencias a nivel colectivo o cierta falta de concentración, han conseguido sorprender en la post-temporada y colarse en sus últimas fases. Sin embargo, esto no resultan más que excepciones.

¿Qué sucederá en Playoffs? Ninguno lo sabemos. Puede que salte la liebre y la Conferencia Este se alce con el anillo, arrebatándoselo a los vigentes campeones o a unos Houston Rockets que, habiendo superado las 60 victorias, aspiran a lucir el oro entre sus nudillos. Sin embargo, aun sin conocer el futuro, podemos tantear ciertos indicadores que la temporada regular nos deja y así, analizando las diferencias tácticas y de enfoque que exhiben los equipos en Playoffs, rastrear posibles candidatos. Estos indicadores son la eficiencia defensiva de los equipos (o su NetRating, o sea, la diferencia entre la eficiencia ofensiva y defensiva), su número de pérdidas, su rango de victorias fuera de casa durante la temporada, y la profundidad y solidez de banquillos NBA. Hoy, aquí, en este artículo, revisaremos como se desenvuelven en este último aspecto las dos franquicias que ahora mismo lideran el Este: el banquillo de Toronto Raptors y el banquillo de Boston Celtics.

El banquillo de Boston, a prueba sin Irving

La fiabilidad del banquillo de Boston ha pasado su periodo a prueba durante todo el mes de marzo. La sangría de lesiones que han acuciado a la plantilla de Brad Stevens tras el parón del All Star, engrosó su calibre durante este último mes, y dejó a los de Massachusetts sin sus efectivos más necesitados: la rodilla de Irving se resiente entre viejas pesadillas, Jaylen Brown es sometido al protocolo de conmociones tras su brutal caída frente a Minnesota, la enfermedad de Al Horford, el pulgar roto de Marcus Smart… Una plaga nefasta para un final de temporada de infarto. Muchos fuimos los que pensamos que Boston sufriría en su último mes de competición. Y así ha sido, pero demostrando dos cosas: la fiabilidad de su banquillo, y la maleabilidad y dominio táctico con la que Brad Stevens es capaz de afrontar cada partido con los efectivos de los que disponga.

El banquillo de Boston, listo para los Playoffs.

El banquillo de Boston, listo para los Playoffs. Imagen vía NBC sports

Irving abandonó los parqués de la NBA en el último duelo con Indiana, y desde entonces, Boston encadena una racha de 5-3. Jayson Tatum dirige a su equipo con una madurez insólita en un rookie, pero no ha estado solo. Está recibiendo la ayuda de un Terry Rozier III que en su último partido alcanzó su récord personal de anotación con 33 puntos. Al Horford no está pasando por su mejor momento anotador, pero mantiene las filas de los Celtics cerradas en defensa.

El banquillo de Boston juega una media de 19.4 minutos por encuentro (10º de la NBA). Permanecen en la parte media de la tabla en cuanto a anotación aportando 34.1 puntos (19º), pero son el 4º equipo que menos puntos permite (32.9). La concentración defensiva que Brad Stevens inculca en su vestuario también la profesan sus actores secundarios, pues en la mayoría de los casos logran mantener la diferencia del marcador en su lugar cuando están en pista, registrando un más-menos de 0. De entre los jugadores que normalmente ocupan la segunda unidad destacan: Terry Rozier que aporta 11.3 puntos y 2.7 pases de canasta por partido; Marcus Smart que genera 10 puntos y 4.8 asistencias en 30 minutos y Marcus Morris, que en 26 minutos anota 13 puntos y coge 5.5 rebotes.

¿Ha supuesto la plaga de lesiones un shock para Boston? A mi juicio, no se ha convertido en una tragedia. El banquillo de Boston ha tenido la oportunidad de ejercer la responsabilidad de liderar al equipo en las últimas fases de la temporada, y eso ha podido dotarles de dos cosas: seriedad y experiencia.

El banquillo de Toronto y una candidatura al anillo

Este año, el proyecto de Toronto parece acariciar su clímax. De nuevo, nunca sabremos qué pasará en las fases finales, pero hay algo claro: los Raptors son un serio candidato a, no sólo vivir sus primeras finales, si no a conseguir su primer anillo de la NBA. Son terceros en la tabla de Rating Ofensivo y encabezan la de Rating Defensivo, generando una diferencia de 9.5 puntos por cada cien posesiones. La mejor de la liga. Pero es el momento de hablar de la contundencia del banquillo de Toronto.

Powell, Delon Wright y Jakob Poeltl, miembros del banquillo de Toronto, el más brillante de la NBA.

Powell, Delon Wright y Jakob Poeltl, miembros del banquillo de Toronto, el más brillante de la NBA. Imagen vía Tom Szczerbowski

La segunda unidad de los Raptors, compuesta por Delon Wright, CJ Miles, Pascal Siakam, Van Vleet y Jakob Poeltl, tiene una peculiaridad muy llamativa… cuando juegan, ¡funcionan como el mejor quinteto de la liga! Cuando están en pista suman un más-menos de 4.1 puntos, de nuevo, la mejor marca de la liga, aun saliendo desde el banco. Son el 4º banquillo que más puntos produce por duelo (41.9, el 37% del total de su equipo) y el 2º que más juega (21.1 minutos por encuentro). Además cogen una media de 17.8 rebotes por partido, lo que les sitúa en el top 5 bajo los tableros.

Las mejores aportaciones individuales del banquillo de Toronto corren a cargo de CJ Miles, que anota 10.3 puntos por encuentro y VanVleet y Delon Wright, que aportan más de 8 puntos y reparten 3 asistencias. El papel de Poeltl en la zona va más allá de los números. La intimidación y la presión defensiva que aplica a sus rivales, son valores individuales destacables que permiten el descanso de los titulares sin temor a dejar la pista. Además, hemos podido ver en ocasiones como Dwayne Casey opta por su titularidad frente a la de Valanciunas. Estadísticamente, el austriaco anota 6.6 puntos y coge 4.7 rebotes en solo 18 minutos. Crucial.

Opciones reales

Profundidad, solidez, operatividad. Eso es lo que ofrecen el banquillo de Boston y el banquillo de Tornton. Y no solo numérica, sino principalmente táctica. Y anímica. La experiencia obtenida por la banca de Celtics y la dinámica de juego demostrada por los Raptors este año, los sitúa muy arriba. Y no solo en su conferencia, si no en la liga.

Todo esto claro está, con el permiso de LeBron, Curry y Durant, y ante todo, de James Harden.