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Andres Weiss Sanchez

Amante de la NBA. A veces escribo dando mi opinión. Mi ídolo se llama James Naismith, y sigo la NBA desde que Ginobili tenía pelo. Un placer que me lean, y espero que estén de acuerdo con lo que escribo.

Los Celtics están siendo la sensación de lo que llevamos de curso, y hasta podríamos decir que son la gran sorpresa, o una de las más notables (Detroit, Indiana, New York… también merecen esta consideración), ya que nadie esperaba que fueran el primer equipo en alcanzar las 20 victorias, y menos tras la lesión de Gordon Hayward. Y todo partiendo de un juego de equipo con un estilo vertiginoso, rápidas transiciones y tiros de 3, apoyándose en su banquillo y en la cooperación, pero con la pareja tan estelar que suponen Kyrie Irving y Al Horford como guías del camino. Porque Kyrie es quien pone los puntos, y el dominicano la voz de la experiencia. Como habrán podido adivinar, hoy toca hablar de la racha lograda por los de Massachusetts y la fácil comparación que surge tras esto, es decir, la comparación entre Boston Celtics y Atlanta Hawks. Siempre con Horford de intermediario.

Brad Stevens, igual que Budenholzer, para la compración entre Boston Celtics y Atlanta Hawks.

Brad y Kyrie, cerebros distintos con una misma estrategia: ganar. slate.com

Al principio de curso mucha gente, a la hora de analizar los diferentes equipos de la NBA, al llegar a los Atlanta Hawks, se hacía una pregunta de fácil formulación pero difícil respuesta: ¿Qué fue del equipo que dominó la NBA durante un año, y le arrebató a LeBron el número 1 en el Este? ¿Qué fue del único quinteto en toda la historia que fue nombrado Jugador del mes? ¿Qué fue de los Atlanta Hawks de 2014? Y para comprender esto, lo primero es viajar dos años atrás, a mayo del 2015. Mes en el que la caída sin paracaídas de los de Georgia empezó.

Boston Celtics y Atlanta Hawks, dos quintetos potentes, con Horford como unión.

Esta foto, recuerdos de un quinteto que una vez dominó. forums.nba-live.com

Acababan de perder (o ser barridos, mejor dicho) ante los Cleveland Cavaliers por 4 a 0 en las Finales de Conferencia, tras amenazar la posible muerte de la hegemonía de LeBron en las finales del Este, con un juego muy característico (que recordaba a los Spurs de Popovich, ya que Budenholzer era su asistente hasta fichar por Atlanta) de equipo, sin una estrella que realmente destacase, siendo los segundos de toda la NBA en asistencias por partido y el 5º equipo que menos puntos recibía. Millsap, Teague y Horford eran el supuesto Big Three (16 puntos cada uno, y porcentajes de TC por encima del 45%) y estaban muy bien rodeados por el coro de voces bien afinadas que ocupaban Kyle Korver, Carroll, Schröder… y que con inteligencia perforaban la paciencia del rival, a base de perforar la red de su canasta, y de colocar un muro en su defensa (dejaban a su rival en menos de 9 triples metidos por partido, la mejor media de toda la competición). En definitiva, un sistema plagiado de la franquicia de San Antonio y que, como las buenas copias, funcionaba igualmente efectiva (a pesar de tener ciertas identidades propias).

Millsap-Al Horford: la pareja interior de moda, de hace no tanto tiempo atrás.

Millsap-Al Horford: la pareja interior de moda, de hace no tanto tiempo atrás. sbnation.com

Entonces, y tras perder ante los de Ohio, perdían a Demarre Carroll en la agencia libre, que partía hacia Toronto para buscar más protagonismo. Y aunque parecía una pérdida sin mayor importancia, era el alma de la plantilla en zonas defensivas. Esa temporada ganarán 48 partidos y quedarán 4º, siendo barridos de nuevo por los que serían campeones aquella temporada, y les habían dejado sin sueños la temporada anterior. Y en el verano de 2016, el iceberg de las derrotas chocará contra el navío de los Hawks. Teague, Horford y Korver dejarán el vestuario huérfano, quedando únicamente Paul Millsap (quien firmará con Denver este último verano) de esos “15 minutos de gloria” que tuvieron los aficionados de Atlanta, durante los cuales fueron reyes del mundo, y que parecía un suceso ocurrido hace más de una eternidad. Y no habían pasado ni 18 meses de su logro. 18 meses, esa es la distancia entre la gloria, y la miseria.

Boston Celtics y Atlanta Hawks... ¿un final parecido?

La firma de Millsap por Denver, punto y final al pasado. denverpost.com

Y ya puestos en el contexto de los Hawks, veamos la actual situación de los Boston Celtics. Su récord es de 21 victorias y 4 derrotas (el mejor de la NBA) y de seguir a este ritmo llegarán a las 68 victorias, logro muy parecido al de aquellos Hawks. Además, dejan a sus rivales en los mismos puntos (97), están a una décima en cuanto al % de anotación de 3, y ocupan la misma posición en cuanto a la cantidad de asistencias y robos que logran, aunque superan en 5 rebotes a los de Atlanta. Y si hay dos grandes diferencias que tienen que lograr calmar a los aficionados de Boston (de que no les va a pasar lo mismo) es el apartado reboteador, y el cúmulo de estrellas/anotadores.

El rebote siempre es un aspecto que ha perseguido a los equipos en los que Al Horford ha militado, ya que aquellos Hawks eran el tercer peor equipo en cantidad de balones recogidos tras fallo del rival, y los Celtics de la temporada pasada el 4º. Pero esta temporada, y gracias a la llegada de gente como Baynes, Theis, o incluso Tatum y Brown (12 rebotes por partido entre los dos jóvenes) ha logrado que sean el 5º mejor equipo en rechaces capturados, dando así la seguridad de conceder pocos puntos de 2ª oportunidad, cosa que hacía mucho daño en años anteriores.

Los rebotes logrados, otra diferencia Boston Celtics y ATlanta Hawks.

La defensa del aro, clave en estos Celtics. gettyimages.com

Y el tema de la anotación es otro aspecto clave. En 2015 había 6 jugadores en Atlanta que superaban los 10 puntos, pero aparte de eso había poca aportación, y ninguno de los seis anotaba más de 17 por partido. En cambio, y a diferencia del año pasado, este curso en Boston hay los mismos con más de 10 puntos, pero hay más aportación en cantidades bajas, y además está Kyrie Irving. Sí, el año pasado estaba Isaiah Thomas y anotaba 28 por noche, e Irving “sólo” llega a los 23, pero los porcentajes del “Mago de la NBA” son mejores y genera más espacios, dando lugar a que haya 4 jugadores con más de 14 tantos por encuentro, cifra superior al año pasado.

Kyrie Irving, la gran diferencia entre Boston Celtics y Atlanta Hawks.

El mago Kyrie Irving, haciendo soñar a Boston, y a la NBA. clutchpoints.com

En definitiva, veremos a dónde pueden llegar estos Boston Celtics, hasta dónde dará su físico y si se desinflarán en algún momento, o si bajo la tutela de Kyrie y su progresiva mejoría (en sus primeros 12 encuentros, 22 puntos de media, en los siguientes 11, y “Unmasked“, 27) no dejarán de crecer, serán firmes candidatos al título, y 7 años después, alguien le robará el trono a LeBron James. Todo se andará, pero es el inicio perfecto para lograr una temporada de ensueño, así que soñar, como se suele decir, es gratis.