Brett Brown capitanea «El Proceso»

Brett Brown busca Bases de la agencia libre para librar de presión a los novatos.

Ser entrenador de la NBA siempre es complicado. Ser entrenador de un equipo en reconstrucción, lo es más aún. Pero, ser entrenador de los Sixers en el «tanking» más extremo que se ha conocido es quizás el trabajo, de entrenador NBA, más complicado que pueda existir. Brett Brown allá por 2013 aceptó dicho reto. Entrenar a unos Sixers que iban a plantear una de las reconstrucciones, de la mano de Sam Hinkie, más polémicas que se recordarían en la NBA. Brett Brown se estrenaría, como entrenador principal, en uno de los escenarios más difíciles.

Sin embargo Brown no era alguien novato en lo que a baloncesto se refiere. Entre otras cosas Brown fue entrenador principal de la selección australiana de baloncesto. Pero por lo que más se le reconoce es por haber sido asistente, durante 9 años, de Gregg Popovich en los San Antonio Spurs. Brett Brown dejó un trabajo ganador, San Antonio Spurs, para aceptar un gran reto. Sin embargo, Brown, no fue el candidato principal. Brian Shaw, el cual escogió a los Nuggets, y Mike Budenholzer, el cual escogió a los Hawks, partían con más chances. Finalmente los Sixers se decantaron por Brown.

Brown y Colangelo deben dar los pasos adecuados en el proceso.philly.com

Brown no dudó en unirse al proyecto de Hinkie. Él sabía que el camino iba a ser complicado pero no tanto. Durante sus tres primeras temporadas por los Sixers pasaron alrededor de 60 jugadores. La mayoría «undrafted´s» que venían a ganarse el pan y a cumplir con el objetivo, perder cuanto más mejor. El dato es tan brutal que de su primera temporada, 2013-2014, hasta el día de hoy no queda ningún jugador en la plantilla. El único que había aguantado tanto era Hollis Thompson, cortado recientemente. Otro dato, sangrante, es que durante esas tres temporadas el balance es de 45-199 en cuanto a victorias-derrotas se refiere. Es decir, en ninguna temporada se ha pasado de las 20 victorias incluyendo un récord histórico, ser el equipo de todo el deporte estadounidense con más derrotas consecutivas, 27, de la historia.

Pese a todo, Brett Brown, siempre miraba el lado positivo. Brown sacaba oro de jugadores sin nivel NBA y mantuvo unidas a todas las plantillas de las que dispuso pese al constante acoso, y burla, del universo NBA. El momento crucial para Brown fue el verano de 2016. La NBA se hartó y «maniobró» para que Harris, dueño de los Sixers, largase a Hinkie. Con su salida llegó Bryan Colangelo, su padre ya llevaba un tiempo en los Sixers. Con la llegada de Colangelo se especuló con que los días de Brown en los Sixers estaban contados. Sin embargo el trabajo de Brown oscuro no pasó desapercibido y siguió al frente.

Tres temporadas después y, con Colangelo dándole una plantilla de cierto nivel, el trabajo de Brett Brown empieza a ver la luz. Los actuales Sixers, aún lejos de ser un candidato al anillo, siguen un proceso generativo al de Popovich y sus San Antonio Spurs, para eso Brown «mamó» del que probablemente ha sido y es el mejor entrenador de la NBA. Con Brown al mando los Sixers están desplegando un juego de equipo, basado siempre en una gran defensa, dónde nadie es más que nadie y nadie es menos que nadie. Su relación con la plantilla es excelente, cero egos y siempre el equipo por delante. De recalcar es su mano para sacar lo mejor de cada jugador. Undrafted´s como Covington o McConnell son la viva imagen de que con paciencia y trabajo se le puede sacar jugo a un jugador.

Brown aleccionando a Embiid. El proceso continúa. twitter.com

El proceso sigue, Embiid es el estandarte, Simmons ilusiona como segunda espada y después jugadores como Saric, Luwawu, Stauskas, Covington, Holmes o McConnell pueden ser piezas importantes en el futuro. Mención a parte queda el caso de los pívots, aún por solucionar, Okafor y Noel. A esto añadir el salary cap de los Sixers, bastante flexible para atraer agentes libres, o el sin fin de rondas de draft, para añadir piezas que falten. Todo esto con un líder que lleva el proceso en sus venas, es la única cabeza visible que aguanta desde verano de 2013, el señor Brett Brown.

6 comentarios
  1. Jose Martinez
    Jose Martinez Dice:

    Yo espero que Colangelo no saque a Brown cuando las cosas empiezan a mejorar. De hecho me gustaría ver a Brown como GM o con poder de decisión en un par de años, una vez que Colangelo haya reparado las relaciones rotas por Hinkie.

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    • Abel
      Abel Dice:

      Tipo Pops en Spurs? aunque allí el GM es Buford, pero Pops manda y mucho. Yo temí por Brown este verano. Pero creo que los Colangelo, tanto padre como hijo, han acertado. Creo que ahora tiene más poder, Brown, que en su etapa con Hinkie. De hecho de aquella, MCW al ser traspasado vino a decir que si fuera por Brown aún seguiría en los Sixers.

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      • Jose Martinez
        Jose Martinez Dice:

        Exacto, Buford y Pop trabajan en conjunto, pero Pop tiene un peso enorme en la organización. Igual Doc en Clippers y Van Gundy en Detroit. Uno de los pecados de Hinkie fue que era una caja negra, no se comunicaba con nadie..ni con su propio coach
        Ps: No me hubiera extrañado en lo más mínimo que Hinkie esperaba renuncia pronta de Brown y tener un desfile de entrenadores frustrados …como parte del «proceso»

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        • Abel
          Abel Dice:

          A mí tampoco me extrañaría. Hubo mucha opacidad con Hinkie dentro de la franquicia no se llevaba con muchos. Yo siempre he creído que si hubiese hecho el tanking de otra manera ahora mismo Hinkie seguiría de GM. Pero bueno, ya es pasado.

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  2. Pelolovic
    Pelolovic Dice:

    Ahora que los Sixers han mejorado, que las piezas funcionan mejor, es cuando realmente se va a ver el nivel de «El proceso», habrá que analizar si Embiid se convierte en el Kevin Love de los Wolves o en el Anthony Davis de los Pelicans.
    De Brown queda que sea capaz de sacar lo mejor de Noel o de Okafor para sacar del otro lo máximo posible en el mercado del próximo verano (o ahora mismo).
    Está claro que estos Sixers tienen piezas que ilusionan, pero, al igual que los Lakers, les falta aún el líder espiritual en la cancha que les haga temibles, puede ser Embiid? veremos.

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    • Abel
      Abel Dice:

      De hecho ese «líder» que mencionas lo está siendo Embiid. Con él los demás creen en sus posibilidades. Obviamente a los Sixers aún le faltan algunas piezas y encajar todo perfectamente, pero creo que hay más proyecto del que se preveía. La cuestión también será ver como encaja Simmons, la otra estrella en potencial, en todo esto. Si Simmons mejora su gran falencia, el tiro exterior, sería un añadido enorme a un jugador con una IQ bastante alta.

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