Bye bye entrenadores, hola coaches

Bye bye entrenadores, hola coaches. Lo decía un usuario de esta web hace escasas fechas…y me dio que pensar. En su caso argumentaba que no era posible trasladar el modelo de “coach” NBA al fútbol europeo, una afirmación que hace cinco o seis años yo habría firmado, pero viendo el despido de Rafa Benítez y cómo y por qué esta triunfando Luis Enrique en el Barça, parece que el mundo del fútbol va dirigido hacia otro paradigma en el que el jugador tiene un estatus primordial y en el que el máximo jefe deportivo está para ayudarle y no viceversa. Primero el pelotero, luego el técnico.

No nos damos cuenta pero todo lo que rodea al fútbol y a los jugadores ha cambiado radicalmente desde el nuevo milenio. El scouting, el márketing, la televisiones, todo ha posibilitado un conocimiento superior de los aficionados y también de los propios futbolistas hacia su entorno, la información fluye a borbotones y el universo fútbol va haciéndose cada vez más y más grande. Pensemos en un futbolista cualquiera de un club de élite, pongamos F.C. Barcelona y/o Real Madrid, todos ellos son conocidos por los expertos antes de cumplir la mayoría de edad y están bien controlados por los ojeadores desde los doce o trece años, algunos incluso más pronto.  Ese chico no ha nacido en los 60 o los 70, ese adolescente que destaca desde bien joven sabe que tiene muchos ojos puestos en él, muchos medios pendientes de lo que hace antes incluso de debutar en primera división, ha crecido rodeado de expectación. Cuando llegan a los 25 a muchos el fútbol les ha saturado por completo, cobran un gran sueldo, calzan botas hechas a medida por su marca deportiva de cabecera y algunos son héroes en sus países. Cuando son púberes destacan sobre el resto, son mejores que la inmensa mayoría, lo saben ellos y lo saben los grandes clubes, que más pronto que tarde acaban reclutándolos.

Los grandes talentos del fútbol actual se concentran en unos pocos equipos, el resto se conforma con las migajas. Hace tiempo que el top-5 del fútbol europeo ha apostado decididamente por los jugadores, por aglutinar cuanto más talento mejor, sin tener muy en cuenta la nitroglicerina que pueda acumularse en los cambiadores, la premisa está clara: cuanto más talento junto, más opciones de ganar. Ahí es cuando entra el entrenador y sus decisiones, la inteligencia, la mano izquierda para con unos y el tener contentos a otros. El fútbol en su conjunto ha cambiado, ahora se le exige al técnico que los mejores sean los mejores, o en otras palabras: que tenga con contentos a los “superiores” para poder ser superiores. Es el modelo Luis Enrique, el modelo Del Bosque o el modelo que busca el Real Madrid con Zidane.

Luis Enrique varió su trato con Leo Messi y acabó ganando el Triplete. Fuente: sport.es

Luis Enrique varió su trato con Leo Messi y acabó ganando el Triplete. Fuente: sport.es

El ejemplo claro es Luis Enrique, campeón de todo con el Barça sin modificar sustancialmente el equipo, sin aportarle un sello claro de fútbol o una variación táctica que quede para el recuerdo, y sin embargo tan elogiado por claudicar a las primeras de cambio ante Leo Messi y el núcleo duro del vestuario, lo que en el corto plazo le dio todo el rédito que parecía haber perdido y los títulos que a principio de temporada parecían imposibles. Luis Enrique calla cuando Piqué juega a ser papagayo y calló cuando Messi le echó un pulso, se aferró a su silla y ejerció de entrenador todo lo que sus jugadores le permitieron. La receta al final acabó siendo tan sencilla como inusual: poner a los mejores siempre y dejarles que se expresen. A él le salió bien.

Estamos ante un cambio de época, los futbolistas están perdiendo el miedo a exponerse a los medios de comunicación y eso en casos como los de Piqué, Alves o Sergio Ramos parece incontrolable. Por eso los clubes alimentan cada vez más el modelo de “coach”, de ayudante del jugador, de amigo sabio con el que siempre puedes contar. Hacerle ver que es lo mejor sin entrometerse en la esfera del jugador, que cada vez es más amplia. Un jugador de un talento superior no va a aceptar que alguien a quien considera inferior a él, que le dé órdenes directas que van contra natura, bajará los brazos cuando lo que se le pide no entre en su lista de preferencias, por eso se buscan cada vez más negociadores, perfiles bajos, hilos conductores más que conductores en sí. Los Mourinho, Benítez o Van Gaal han pasado de moda.

El coaching no significa siempre mano blanda, no me malinterpreten, pero tiene más que ver con el convencimiento a través de la estela que deja el propio coach que del orden y mandato de un entrenador convencional. Consiste en ser un gestor emocional, alguien con rapidez de reacción, que prepare los partidos basándose en la motivación de su personal más que en sus propios ideales, por mucho que eso signifique traicionarse a uno mismo. Todo en un mundo en el que los jugadores quieren una porción de protagonismo cuanto más grande mejor, algo parecido a lo que sucede en el mundo NBA, en el que el jugador franquicia, e incluso alguno que otro, está por encima de la figura de su entrenador.

¿Os gusta el nuevo modelo? ¿Estáis de acuerdo con este planteamiento?

2 comentarios
  1. Alex Boubeta
    Alex Boubeta Dice:

    Coincido en la idea general que quieres transmitir pero no en varios de los ejemplos que pones. Muchos de los grandes clubs europeos (por ejemplo Barça o Bayern Munich), por más que concentren talento, de eso no hay duda, no ponen en el epicentro a los jugadores, sino que tienen una idea de fútbol de club y toman las decisiones de acuerdo con ella, más allá de que los entrenadores concreten esa idea sobre el césped y aporten muchos matices tácticos. La concentración del talento es innnegable, pero lo de dejar todo en manos de la plantilla no lo tengo nada claro.

    No estoy de acuerdo sobre lo que comentas de Luis Enrique. Sí aportó variaciones tácticas: incorporar a su gama de recursos el contraataque para que la MSN se luzca con espacios, algo imposible de ver en el Barça años atrás y ahora bastante frecuente. Creo que reconstruir el Barça desde el fracaso del ‘Tata’ tiene su mérito, aunque cuente con una gran plantilla y con el mejor ataque del fútbol mundial.

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  2. Vicente Bresó
    Vicente Bresó Dice:

    Gracias por comentar Álex. En los casos que comentas como Bayern o Barça creo que así era, su filosofía siempre estuvo clara…hasta hace unos tres,cuatro, cinco años, según mi manera de verlo. Los bávaros siempre han sido un equipo muy aguerrido, rápido, corajudo, menos talentoso que muchos de sus rivales pero competitivos como los que más, sin embargo no veo esa esencia en el Bayern de hoy, no quiere decir que sean peor equipo, simplemente son distintos. Acumulan mucho jugador latino (Alonso, Thiago, Douglas Costa, J.Martínez) con vicios latinos y estilo latino, no me imagino a Hitzfield poniendo un centro del campo con Thiago y Xabi por ejemplo, ni gastando millonadas en un central francés de la Roma. Creo que el Bayern ya juega en la misma liga que Barça o Real Madrid, intentan fichar a los mejores jugadores posibles, cuesten lo que cuesten.

    En el caso del Barça creo que ocurre algo similar. Sí tienen una filosofía de juego desde la época de Cruyff y una clara vocación en sacar jugadores de la cantera, pero en los últimos años creo que tienden a fichar al jugador estrella del mercado, sin tener muy en cuenta si realmente hace falta o si es provechoso para el equipo. ¿Alguien entiende los fichajes de Arda y Aleix Vidal en verano para tenerlos parados? En su caso, creo que si mantienen esa base de cantera y jugadores muy reconocibles es porque se da el caso de que son los mejores cada uno en sus puestos: Piqué, Alba, Alves, Messi, Busquets…son números uno desde hace muchos años.

    En lo de Luis Enrique te daré la razón a medias. Para mí este Barça, con sus variaciones, es en un 80% producto del Pep Team, la base sigue siendo prácticamente la misma y el planteamiento inicial también, otra cosa es que sí sea un punto más vertical, pero tampoco se decir cuanto tiene que ver Messi en todo eso, su manera de entender el fútbol siempre ha sido más vertical que la de Iniesta, Xavi H. o Busquets…y éste es el Barça de Messi y se juega a lo que mejor le convenga al argentino. Yo no veo grandes modificaciones respecto al Barça de Guardiola, no he visto a Luis Enrique «inventarse» a un jugador en alguna posición específica ni sacarse de la chistera algún cambio genial que revolucione un partido. Es uno de esos entrenadores que se limita a poner a los buenos y poco más…aunque eso en el caso del Barça funcione bien.

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