¿Campeón NBA con asterisco sí o no?

La polémica y el debate ataca a la NBA en estos últimos días. Kyrie Irving representa a un gran colectivo de jugadores que no ven necesario acabar la temporada debido a las protestas que hay por el asesinato de George Floyd. Estamos ante la gota que ha colmado el vaso en una situación insostenible. El debate y el análisis profundo lo dejaremos para el podcast del 20 de julio.

Aquí nos centraremos en el aspecto puramente deportivo, pero sin olvidarnos de otros factores.


Es un título tan válido como cualquiera

  • No: un año horribilis, más mérito

Menudo 2020 llevamos. Cada día no se sabe si va a llegar el fin del mundo, si hay una noticia absurda o si la población es ejemplar o imprudente. En lo que respecta a la NBA, serán eliminatorias extrañas. Como dije en el podcast, no creo que los usuarios de Europa notemos diferencia con el League Pass. No sabemos qué buscará la NBA para recrear la “atmósfera” que se crea en los playoffs. En pocos días saldremos de dudas.

  • No: gestión de recursos

Se ha visto en la Liga Endesa. Los entrenadores toman más importancia que nunca y el talento puede que no sea tan determinante como otros años. La forma física es una incertidumbre y la gestión de la plantilla será clave para alcanzar el éxito. Nos vienen a  la cabeza los tres grandes favoritos. Lakers, Clippers y Bucks son los grandes favoritos, al igual que en marzo, pero el banquillo tomará más importancia que nunca.

LeBron James Los Angeles Lakers

  • No: los playoffs son iguales

La temporada es atípica, es innegable. Pero como se repite hasta la saciedad, muchas temporadas empiezan en abril. Los playoffs no cambian su formato. Habrá que ganar 16 partidos para ser campeón. Desaparece la ventaja de campo, pero volverán las defensas fuertes, las tensiones en la pista y los cambios de táctica de un partido a otro no faltarán. Tiempo de playoffs, como diría el gran Andres Montés.

2020 no tiene un asterisco, tiene 20

2020 es digno de cualquier epopeya trágica. Cada día te levantas con una noticia peor que la anterior. Es por ello que muchos aficionados no le darán la misma importancia al campeonato en comparación con otros años. Y aquí os vamos a dar tres motivos para ello.

  • Sí: demasiado tiempo parado

Cuatro meses y medio sin jugar, revueltas en las calles, un país que aún no ha alcanzado el pico de la pandemia y una manera de finalizar la temporada no al gusto de todos. Seguramente lo que más preocupa es que no se repita lo de 1999, con una de las temporadas y playoffs más decepcionantes de la historia. Falta de acierto en los jugadores, partidos aburridos y lentos y una sensación de temporada de transición.

  • Sí: no hay recompensa de factor cancha

Cerca de 65 partidos más 8 extra que se van a jugar desde el 30 de julio. Sin ningún tipo de recompensa o penalización. No habrá un séptimo con el público local o un segundo con la tensión del equipo local tras haber perdido el primero. Cuando ya estábamos cogiendo carrerilla hacia las eliminatorias, todo se cortó de golpe. Una temporada muy atípica.

Gregg Popovich dirigirá la plantilla de San Antonio Spurs 2019-20.
Popovich, la leyenda de San Antonio. Imagen cedida por Guillermo Mayol.
  • Sí: precedentes históricos

En 2020, Popovich se encuentra en la categoría de divinidad. Pero ni ganando el anillo de 1999 las críticas pararon sobre él. Phil Jackson acuñó el término del asterisco y eliminó a Popovich con un global de 8-1 en 2001 y 2002. Los Lakers comenzaban arrasando en el siglo XXI y el asterisco ganaba fuerza, hasta 2003. Los Spurs ganaban, eliminando a los Lakers por el camino. El asterisco desaparecía. La historia se repitió en 2012, hasta el grandísimo game 7 de LeBron en 2013 (37 puntos) y su segundo anillo. El asterisco aparecerá, pero puede ser transitorio.

Sobre esto se hablará en las próximas semanas, nuestro podcast incluido. Nos encantaría conocer de qué lado están nuestros lectores. ¿Sí o no? En cualquier caso, la NBA está de vuelta.

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