El Real Madrid necesita….un uruguayo

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Austin Alkorta

Futbolero oficial y entrenador oficioso. Nivel 3.

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Los resultados cosechados por un equipo se pueden distinguir de varias formas: pueden ser buenos o malos; los primeros refuerzan y fortalecen, y los segundos, debilitan y hunden. También pueden ser esperados o inesperados, teniendo en cuenta el rival, el lugar y/o el momento de forma. Y después están las rachas que son las concatenaciones de resultados de un tipo (positiva) o de otro (negativa). La palabra crisis entra en escena cuando se suceden varios resultados malos, y la repercusión mediática es desigual cuando la sufre uno de los llamados equipos grandes, que cuando la padece uno de los equipos del montón, con todos mis respetos.

El Real Madrid ha pasado del blanco de los títulos al negro de la crisis.

El Real Madrid ha pasado del blanco de los títulos al negro de la crisis. (Imagen: deportes.elpais.com)

Como ya comenté en un artículo reciente, esta temporada transcurre a tanta velocidad que no recordamos lo ocurrido hace bien poco. Así, tanto Barcelona, Real Madrid como Atlético han pasado por diferentes estados extremos desde el verano anterior. Primero fue el club azulgrana con su crisis institucional de la que tanto se escribió, a la que Valverde ha conseguido neutralizar con los resultados cosechados. Después llegó la crisis del Atlético, con Griezmann y su deseo de abandonar el club (recordar aquellas pitadas cuando era sustituido); también quedó atrás producto de una estupenda racha positiva que coloca al equipo colchonero como el único que puede hacer sombra al Barça. Y por último está la crisis madridista, la cual parece no tener fin. Por unas razones o por otras, el equipo blanco se encuentra sumido en una depresión galopante y Zidane no encuentra soluciones a pesar de su perenne optimismo.

Zidane parece seguro de que dará la vuelta a la situación.

Zidane parece seguro de que dará la vuelta a la situación. (Imagen: ranchera.957.fm)

Todo equipo es susceptible de caer en las redes de una crisis, pero también es una oportunidad para que florezcan posturas y opiniones que calmen al dolido y desilusionado entorno, y anime a aunar fuerzas para sacar al equipo adelante. Por ejemplo, en el Barça, uno de los que tira del carro ha sido siempre Luis Suárez. A pesar de su falta de gol de principio de temporada, el charrúa continuaba perseverante en su afán de cooperar con su equipo. Su carácter insaciable, inagotable, temeroso a veces, no deja indiferente a nadie y sus compañeros se contagian al ver a su delantero fajarse de esa manera con rivales, árbitros, asistentes, etc. Este último partido en Anoeta lo remontó él solito: dos goles, una asistencia y una falta sufrida, brillantemente botada por Messi, finiquitando el encuentro.

El gen competitivo de Luis Suárez es indudable.

El gen competitivo de Luis Suárez es indudable. (Imagen: luissuarez9.com)

Asimismo, en el Atlético, Simeone y la fuerza del grupo han conseguido darle la vuelta al inicio dubitativo. Y como brazo ejecutor de las órdenes del Cholo en el campo se sitúa Diego Godín. El central uruguayo ha salido a dar la cara siempre que se lo han requerido para calmar los ánimos, fomentar la unión de grupo y afición e incluso se ha permitido minimizar la rebeldía de algún compañero. Sobre el terreno de juego no hay dudas; además de dejarse la piel, sus cabezazos han llevado a la gloria de este club.

Godín se agarra la camiseta porque la siente como ninguno.

Godín se agarra la camiseta porque la siente como ninguno. (Imagen: Gonzalo Arroyo Moreno, bettyimages)

¿Y en el Real Madrid? A día de hoy, es un equipo plano, fatigado, en el que los rostros de los jugadores muestran impotencia; hasta el Santiago Bernabéu sea vuelto vulnerable. Echo de menos a los Ramos, Cristiano, Marcelo, etc., saliendo al paso de esta crisis para tranquilizar a todos sus aficionados y/o para apoyar al entrenador y su silencio les hace cómplices. Y a la secretaría técnica ni se la ve ni se la espera.

En resumen, imaginemos por un momento a Luis Suárez o a Godín vestidos de blanco. Os aseguro que no sería lo mismo. Por todo esto pienso que al Real Madrid le hace falta…un uruguayo.