Querido Francesco, te escribo una carta…

Carta para despedir a la leyenda Francesco Totti

Es muy difícil escribirte, Francesco. Esta es la carta que nunca habría querido escribir pero como has dicho tú: ha llegado el momento. ¡Maldito tiempo! Imágenes, instantáneas, emociones de 25 años vienen a mi retina y es como si te hubiera visto jugar ayer por primera vez. Hoy es casi peor que ayer, metabolizar es difícil sino imposible.

Tú estabas ahí cuando mi padre me llevó por primera vez al estadio. Era un Roma-Torino. Tuvimos que marchar al descanso porque yo no paraba de reprochar a la gente que utilizaba palabrotas. Tenía tres o cuatro años. Estabas ahí cuando empecé a frecuentar más a menudo el estadio. Tú ya te habías coronado como capitán y número 10 del equipo de tu vida. Yo ya era un aficionado más, diciendo palabrotas como todos. Francesco, tú has estado desde siempre, desde que tengo recuerdo de fútbol, siempre, hasta ayer. Por eso es difícil decirte adiós.

No es cuestión de lo que has hecho en los terrenos de juego a lo largo de tu carrera. En estos días todo el mundo futbolístico te está homenajeando justamente. Todos recuerdan tus goles, tus maravillosas vaselinas o mejor dicho «cucchiaio«. Porque aquí en Roma lo llamamos cuchara. Porque tú lo has llamado así cuando marcaste a lo Panenka el penalti en las semis de Euro 2000 Holanda-Italia. Y has seguido haciéndolo. Contra el Inter y la Lazio los mejores «cucchiai» de tu carrera. Tampoco es cuestión del Scudetto en el 2001 como protagonista o del Mundial del 2006 marcando el penalti decisivo en los octavos de final contra Australia. El penalti que nadie quiso lanzar.

[su_heading size=»14″ align=»left»]LEER MÁS: Francesco Totti, gladiador romano.[/su_heading]

La cuestión es que tú, Francesco, eres uno de los nuestros. Nadie en la historia de este maravilloso deporte ha encarnado tanto a un pueblo entero. Hijo de Roma, romano y romanista, has cumplido el sueño de todos los que vivimos la vida en giallorosso. Como bien decía una pancarta ayer en el estadio: la verdadera victoria en el fútbol actual ha sido vestir siempre la misma camiseta. Esto también hay que agradecértelo. Que Florentino Pérez estuviese loco por ficharte en su primera etapa como presidente del club blanco es un secreto a voces. Pero tú has preferido quedarte con nosotros. Uno de los nuestros. Siempre y para siempre.

Es un momento triste porque no te veremos jugar más. Pero al mismo tiempo estoy convencido del hecho que una leyenda como tú, querido Francesco, nunca deja de jugar. Y nunca dejarás de hacerlo. Seguirás haciéndolo en el recuerdo de los que te vieron jugar. Que lo contarán a su vez a sus hijos y nietos. Esto no es un adiós. Prefiero verlo como la evolución de un grande amor que no termina. Ayer nos has contado tu miedo, el miedo de crecer, el miedo de dejar de hacer algo que ha sido tu vida desde que eras un niño hasta ayer. No te preocupes Francesco porque tu miedo es nuestro miedo, es el miedo de todos, es mi miedo. Tu retirada del fútbol jugado es la prueba que también nosotros hemos crecido. Que yo he crecido. Que ya no soy el niño de tres años que no aguantaba las palabrotas de los aficionados al estadio.

Parece absurdo y sin lógica pero todos nos sentíamos todavía pequeños cuando te veíamos jugar el domingo. Como si tú fueras capaz de parar el tiempo para ti y para nosotros. Contigo seguía siendo ese niño de tres años al menos 90 minutos cada semana. Ha durado mucho. Ha sido maravilloso. Pero al final el tiempo ha venido a presentarnos la cuenta. ¡Maldito tiempo! Ahora que lo pienso bien, querido Francesco, tú eres el menos afortunado de todos. No has podido disfrutar como aficionado de Francesco Totti, el eterno capitán. Gracias por acompañarnos durante todo este tiempo. Que seas feliz.

Carta para despedir a la leyenda Francesco Totti. Todos son Totti en el estadio Olimpico de Roma. Twitter de AS Roma

Carta para despedir a la leyenda Francesco Totti. Todos son Totti en el estadio Olimpico de Roma. Twitter de AS Roma

1 comentario

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *