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Graduado en Magisterio Infantil y estudiando un Máster de Periodismo. Fútbol como manera de vida. Un balón, dos porterías y 22 futbolistas es suficiente para ser feliz

Análisis táctico Real Madrid Nápoles

Hay veces en el fútbol que no es todo la pizarra, donde el pundonor y la raza sobresalen por delante de cualquier sistema táctico que plantee el entrenador en el partido. Esta frase se podría poner perfectamente en cualquier partido del Real Madrid. Los blancos al igual que cualquier otro equipo parten de un sistema táctico, en este caso 4-3-3 pero después la magia y el ingenio se desbordan por todo el Bernabéu. Zidane tiene la suerte de contar con jugadores tan comprometidos y con tanto nivel de ímpetu que a pesar de que se produzcan movimientos de piezas en el campo al francés le suele salir siempre cara con excepciones como la del Pizjuan.

Ambos conjuntos se plantaron con un sistema parecido, a priori tanto Zidane como Sarri iban a salir con el mencionado 4-3-3 pero en el caso del italiano varió al final, bajando de la zona de ataque a Insigne e introduciéndole en varios momentos del choque en el centro del campo formando un 4-4-2. Conformando una línea de cuatro medios que dificultó el juego en el centro del campo al cuadro blanco.

Insigne anotó el 0-1 parcial en el Bernabéu. Análisis táctico Real Madrid Nápoles

Insigne celebrando el gol. www.colombia.com

El sistema planteado por los napolitanos hizo que el Real Madrid tuviera que jugar más por bandas, donde Marcelo encontró un aeropuerto en la banda de Hysaj, sin ser tampoco mala idea jugar por la banda donde cubría Ghoulam. El objetivo de que no jugara Modric y Kroos con comodidad lo consiguió en varios momentos el técnico transalpino pero a cambio las alas quedaron prácticamente desnudas.

Centros de James, Marcelo o Carvajal se produjeron durante todo el partido, dando lugar al primer tanto de los locales. Si el lugar de explotación para el Madrid eran las bandas, Hamsik era el jugador insignia por parte del Nápoles. Durante todo el choque el eslovaco sirvió de faro y guía para orientarse en todo el campo. Su movimiento al centro del campo arrastrando a los centrales dejó libre de marca a Insigne para que anotara el único gol de los partenopeos.

El punto de sostén que marcaba el capitán napolitano no era igual de seguro que la salida de balón que daba Diawara, en un partido correcto del guineano sin excesivas florituras. La tripleta italiana estuvo en muchos momentos desconectada del juego. Tan solo en momento puntuales y cuando Hamsik tenía el balón en sus pies los de Sampaolo creaban incertidumbre sobre el área de Navas.

Kroos contronlando un balón. Análisis táctico Real Madrid Nápoles

Kroos controlando un baón frente a Callejón. www.rtvc.es

Mientras tanto el corazón blanco y el ímpetu clásico que muestra el Real Madrid en la escena europea iba creciendo y creciendo. Las líneas napolitanas iban cediendo ante el empuje local, claudicando ante la evidencia del campeón de Europa.

Respecto a las sustituciones en ninguno de los conjuntos cambió en exceso el devenir del partido. Tan solo la entrada de Milik ganando en altura en ataque obligó a los centrales del Madrid a tener una marca más intensa sobre el delantero polaco. A pesar de todo al ex del Ajax ni se le vio por el Bernabéu.

Al final las últimas triangulaciones napolitanas en la zona de ataque debido al cansancio madridista no trajo malos tragos a los de Zidane que poco a poco se van acercando a los cuartos de final de la competición.