Denver, es sólo el principio

Nikola Jokic Denver Nuggets

Una temporada regular fascinante para los Denver Nuggets. Segundos del Oeste y luchando de tú a tú con los Warriors por el liderato de la conferencia. Una de las plantillas más largas de la liga, que mostró su fondo de armario con las lesiones que azotaron en la primera parte de la temporada. La temporada 18-19 de los Nuggets ha sido increíble. Y ha sido solo el principio…

Los Nuggets tienen un banquillo de garantías

Malik Beasley, Torrey Craig, Juancho Hernángomez, Monte Morris y Mason Plumlee. Estos son los nombres que tiraron del equipo cuando las lesiones aparecieron. Gary Harris, Paul Millsap o Jamal Murray pasaron por períodos largos en la enfermería. Apoyándose en su fiabilidad en casa (mejor récord en casa, 34-7) y en un Mike Malone que ha mejorado el récord cada año desde que entrena a los Nuggets, las victorias no paraban de llegar.

Dudas de cara a los playoffs

Un pequeño bache en marzo hizo saltar todas las alarmas. La juventud de la plantilla podría pasar factura en playoffs. Solamente Paul Millsap supera la treintena en el quinteto titular. Prácticamente él sólo había jugado tantos partidos de playoffs como toda la plantilla. Y tras una temporada espectacular, Popovich se acerca. El mejor entrenador de la liga (y posiblemente de la historia) contra una plantilla y un entrenador inexpertos.

Game 7 y doctorado ante los Spurs

Los peores presagios se cumplieron y los Spurs robaron el factor cancha a las primeras de cambio. Y a punto estuvo de poner el 0-2, pero Jamal Murray y su exhibición lo impidieron. Los intercambios de golpes se sucedían y llegamos al Game 7. Un win or go home. Y ahí el talento de Denver se impuso a las artimañas de Pops. Era obvio que Denver tenía más talento que San Antonio, pero no todo es talento en playoffs.

Enes Kanter vs Nikola Jokic - Portland vs Denver

La eliminación ante Portland, un hasta luego

La eliminatoria entre Denver y Portland se puede definir como divertida. Es simple, lo sé. Cuando todos los focos se iban al enfrentamiento Warriors-Rockets, teníamos otra serie que se fue a 7 partidos. Dos equipos que se dedicaron a hacer su baloncesto y a divertirse.

Portland superó la maldición del año pasado. Denver superó su inexperiencia días antes. Intercambio de golpes cada noche y se llegó a un séptimo en casa de Denver. Mismo escenario que contra San Antonio. Y todo apuntaba a un mismo desenlace. 20 puntos de ventaja y Lillard anulado. Pero CJ McCollum tenía otros planes. 37 puntos, una clase magistral desde la media distancia y un duelo de killers con Jamal Murray. Denver cayó de pie y con una temporada que se le puede calificar de 9.5.

Un proyecto construido de manera semejante a los Warriors. Dos exteriores con mucho talento (Gary Harris y Jamal Murray) y un interior que canaliza todo el juego ofensivo. Se avecina un verano interesante. Veremos qué pasa con Millsap y que secundarios recalan en Denver. Jokic necesitará trabajar su defensa y Murray su dirección. Tranquila Denver, es sólo el principio.

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