La vida de un entrenador NBA… avocada a la presión de lo estricto

Hornacek, Vogel y Clifford, despedidos.
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Andres Weiss Sanchez

Vigués, amante de la NBA. Mi ídolo se llama James Naismith, y sigo la NBA desde que Ginobili tenía pelo. De la religión del 23, Michael Jordan y LeBron James.

La NBA es una competición complicada de entender en ocasiones. A simple vista, podemos creer que entrar en el engranaje de la misma es sencillo, “hay múltiples vías de entrada“. Como jugador puedes acceder a través del Draft, o desde ligas extranjeras o la de Desarrollo (viva Andre Ingram) con la condición de “undrafted”. También hay puestos de analistas, periodistas, hasta “tuiteros”, encargados de documentar la competición. Otro aspecto es todo el “Staff” del que disponen los equipos, desde médicos, fisios, y hasta psicólogos para saber llevar la presión, hasta los ojeadores, preparadores, y toda la “Front office” (si tenéis interés por saber qué cargos hay en un equipo NBA, dejo en este enlace el caso de los Celtics). Y en el último eslabón de la cadena (y no es que sea el último por azar o casualidad) está el del entrenador. Es fácil verse engrosando la lista de entrenadores despedidos, los últimos en probarlo han sido Jeff Hornacek, Frank Vogel y Steve Clifford.

Steve Clifford ha dejado de ser entrenador de los Charlotte Hornets.

Steve Clifford, despedido de Charlotte Hornets. Getty Images

Último porque es el cargo más inestable, más volátil, el de la mecha más corta. A un GM se le permiten muchas cosas (Gar Forman+John Paxson, y etcétera, en Chicago); los jugadores, con el apoyo del “bendito” tanking, tienen hasta premio si van mal durante alguna parte de la temporada… y así en todos los puestos. Excepto el de entrenador. Porque hay una racha negativa, y es culpa del entrenador; un jugador se rebela, y es culpa del entrenador; la joven promesa incipiente no termina de explotar, y es culpa del entrenador. Y no estoy diciendo que no tenga que serlo (como se suele decir, las victorias son de todos y las derrotas del “coach”), si no ejemplificando su situación y la presión a la que están sometidos. Y para muestra un botón. Sus cargos son tan inestables que el hecho de que la temporada 2017-18 empezara con los mismos entrenadores que la 16-17 fue sorpresa y noticia durante semanas.

Y en este contexto parte el artículo de hoy. Porque no pasaron ni 48 horas desde que se diera pitido final a la Temporada Regular, y los GM’s de 3 equipos de la Liga no pudieron aguantar más sin pulsar el botón de “Fire”: New York Knicks (Jeff Hornacek), Orlando Magic (Frank Vogel), y Charlotte Hornets (Steve Clifford). Hoy vamos a hablar de los entrenadores despedidos esta última semana en la NBA.

Jeff Hornacek, despedido por los Knicks

El primero, que después de un inicio que prometía PO (o pelear por ellos), en la primera temporada post-Melo, no ha sabido moldear a sus jóvenes ni ir introduciéndoles en roles cada vez mayores. El número 8 del último Draft, Ntilikina, fue un riesgo muy grande de los Knickerbockers, al preferir al francés antes que a Dennis Smith Jr, pero algo habían visto en él. Y aunque ya muestra grandes dotes de defensor y organizador, ese algo sigue oculto. Con una progresión mensual que daba a indicar que cada vez iba a tener más minutos, en diciembre alcanzó su tope por partido (24), sufriendo una regresión (Jarret Jack y Burke volvieron a adelantarle) en su tiempo en cancha hasta la recta final de la temporada, con 34 por partido en sus últimos 5 encuentros, alcanzando unos promedios de 10 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias. Y otro ejemplo es Willy, que se encontraba en el absoluto ostracismo hasta el trade deadline, cuando se marchó a los Hornets, donde acabó con 11 puntos y 8 rebotes en sus últimos 10 enfrentamientos.

Jeff Hornacek, dando instrucciones a Ntilikina.

Jeff Hornacek, dando instrucciones a Ntilikina. slamonline.com

Y además del apartado del desarrollo, está el que importa en las oficinas de los equipos, que son los resultados. Contaban con un equipo para pelear por la 8ª, la 7ª o incluso la 6ª plaza del Este en PO, y es comprensible que el momento en que se lesiona Porzingis (por segunda vez) la temporada se acaba… pero es que ya se había acabado antes. Llegaban con un récord de 6 a 14 en los últimos 20 partidos (proyección de 24 victorias en 82 partidos) y con un estilo de juego basado en ciertas individualidades puntuales, y con el ancla del letón recién echada, decidieron dejarse llevar del todo, lo que ha acabado provocando el despido inmediato de Jeff Hornacek al acabar la RS, tras 60 victorias en los 2 años que estuvo al mando, y dejando un puesto que espera ansioso a su próximo ocupante.

Frank Vogel, de la gloria de Indiana al desastre de Orlando

Orlando no está en buenas condiciones. Que se lo digan a Vogel, que ha estado dos años “tirándose de los pelos” tratando de armar un equipo medianamente competitivo y que ha acabado con él despedido, con la sensación o la sombra en la franquicia de que sus dos máximos anotadores esta temporada, Aaron Gordon y Mario Hezonja (al fin por el segundo), se irán cuando llegue la Agencia Libre, y sin un pilar o un foco en el que apoyarse para el futuro (como tiene Phoenix en Booker y Jackson). Aunque ese pilar puede llegar este año (top-5 en todos los mocks, todo dependerá de la lotería).

De llevar a los Pacers a dos Finales de Conferencia y poner en duda la hegemonía de LeBron, a acabar despedido en un equipo en proceso de tanking. Un duro revés en la carrera de Frank Vogel, un entrenador que todavía es apto para muchos de los banquillos que hay en la NBA (con corte defensiva, claro está), y que seguro veremos en algún banquillo próximamente.

Frank Vogel, en un tiempo muerto de Orlando.

Frank Vogel, en un tiempo muerto de Orlando. gigantes.com

Steve Clifford, la paciencia que se agotó

Steve Clifford Llegó a North Carolina en el verano de 2013 para hacerse cargo de un equipo que sólo había cosechado 28 victorias en los dos últimos años, y al primer intento entraron en PlayOffs. Lo volvería a lograr dos años después, en la temporada 2015-16, y en ambas eliminatorias sería mandado de vacaciones por Miami. Pero como se vio venir esta semana, en Charlotte se avecinaban cambios.

Todo se vio cuando en enero salió a la luz que Michael Jordan ponía en el mercado todos sus activos (incluido Kemba Walker) si a cambio había un buen jugador (consolidado o de futuro) y en el paquete iba incluido alguno de sus contratos tóxicos. No se consiguió, y las aguas volvieron a calmarse en el vestuario, pero el huracán subió a los despachos, donde la víctima fue Rich Cho. Un Rich Cho que fue sustituido recientemente por el ex-laker Mitch Kupchak, y que llegó, y dictaminó su sentencia: añadir a la categoría de entrenadores despedidos a Steve Clifford. Una mala temporada (terrible, se esperaban 43 victorias y se alcanzaron 36 (número irreal, porque hace unos meses no se creía ni que llegarían a 30) con una plantilla de nivel PlayOff después de la adquisición de Howard, y el nulo desarrollo de su gran proyecto de futuro, Malik Monk (sin minutos regulares hasta mediados de marzo), fueron los verdugos de Clifford. Un entrenador que como Vogel, no se encontraba en el ambiente correcto, ni el momento oportuno.

Veremos si de aquí en adelante, a medida que pasen los PlayOffs y el verano, sigue habiendo cambios en la Liga, pero candidatos (Bucks, Memphis, Suns…) no faltan.