El AC Milán y la divina comedia

Hace unos días el AC Milán vivió la mayor goleada en los últimos 21 años, otro detalle en el camino de caída del Milán. El histórico italiano parece sumido en una de las crisis deportivas más duras de su historia. Todo verdadero fanático del fútbol siente un verdadero respeto por AC Milán, uno de los dos clubes grandes de la ciudad de Milán. El máximo ganador italiano de la Copa de Europa. El Milán de Arrigo Sacchi, el mismo Milán de Maldini, Cafu o Baresi, ese gigante italiano está más cerca de pelear por el descenso que de volver a jugar competiciones Europeas.

La historia del AC Milán en los últimos años es digna de la divina comedia. Su historia está siendo igual a  la travesía de Dante hacia el infierno, el purgatorio y el paraíso, para expiar sus pecados y encontrar el sentido de su vida. No ganan la Liga desde el 2011, dejaron de ir a la Champions en 2014 y ya ni tan siquiera pelean por puestos de Europa League. Una verdadera tragedia vive este histórico del fútbol mundial.

El Milán ha desaparecido tan rápido de la élite del fútbol que para los jóvenes menores de 20 años solo les parece un equipo más de los que disputa la Serie A. Pero, ¿quién es el responsable de esta crisis? ¿Qué factores han destruido a este club? A continuación trataremos de deshuesar la crisis del AC Milán.

La caída de Il Cavaliere Silvio Berlusconi

El 20 de febrero de 1986, un visionario empresario de nombre Silvio Berlusconi llegaba para ser el amo supremo de las riendas de la sociedad deportiva Milán. Berlusconi convirtió al Milán en el mejor equipo de Europa en varios periodos. Quizás la mejor época en la historia del club estuvo presidida por Berlusconi. Silvio siempre estuvo de lleno en el mundo de la política, además de ser un tipo muy polémico. Todo esto lo llevó a finales de la década pasada a enfrentarse a la justicia en temas que nada tienen que ver con el fútbol y de los que no vale la pena hablar. Pero estos problemas fueron el inicio para que Silvio vendiera al Milán y parece que se llevó consigo el espíritu ganador de este club.

Silvio Berlusconi y Franco Baresi

Pero detrás del éxito de Silvio como dueño de un club se esconde un nombre, la mano derecha del ex “premier” italiano, Adriano Galliani. El Cóndor, como se le apodaba, fue la mente maestra de los rossoneri y mucho del éxito de este club se debe a él. Galliani por más de 27 años se encargó de fichar a los mejores futbolistas del mundo para el AC Milán, traer a los entrenadores idóneos en el momento exacto, proteger a las jóvenes promesas del club y mantener siempre el espíritu ganador en casa Milán.

Sin duda el AC Milán extraña el poder y la ambición de Silvio y la mente maestra de Adriano, una dupla amada en Milán por siempre. Ellos más que ver al club como una empresa sentían ese amor por el fútbol.

La globalización y el fútbol

Para nadie es un secreto que cada año que pasa la globalización afecta más a la sociedad actual. Este flagelo también impacta de lleno al mundo del fútbol y a la Serie A. Hace no muchos años la Serie A era la mejor liga del planeta. Las mejores estrellas del balompié mundial estaban en el país en forma de bota. Pero esto llegaría a su fin cuando ligas como la Premier se convirtieron en máquinas de producir dinero, equipos como el Real Madrid o Barcelona aumentaran su chequera o aparecieran empresarios de medio oriente con sus fortunas.

El fútbol es una fuente de producir dinero, y quien puede pagar más por un jugador se queda con él. Lo cual ha producido que muchas de las grandes estrellas salgan de Italia o no quieran ir a jugar a ese país por mejores ofertas en otras ligas. El AC Milán ha vivido este flagelo en primera persona. Vio como a inicios de esta década su capitán y su máxima estrella se marchaban a Francia a las filas de un nuevo PSG. Así como perdió jugadores, también le es difícil conseguir jugadores para competir en la élite.

Sumado a lo anterior el Milán ha tenido más dueños en la última década que trofeos ganados, así como muchos problemas con temas del juego limpio financiero que tanto revuelo ha causado en este tiempo.

El Milán y el consumismo desenfrenado

Aunque este aspecto parezca contradictorio a lo señalado en el punto anterior, el AC Milán ha realizado una gran cantidad de fichajes para tratar de levantar el equipo. Pero ya lo dice el viejo y conocido de refrán: “No es la cantidad, es la calidad”. El Milán cada mercado de fichajes hace un ridículo distinto. Trae jugadores que tienen pinta de todo menos de futbolista profesional para tratar de volver al lugar que merecen. La falta de planificación en los mercados de fichaje y no tener claro una idea de juego han hecho que el equipo rossonero invierta mal su poco presupuesto.

La mala fortuna, por supuesto, siempre ha estado presente en esta década en los rossoneris. Cada vez que sube de su cantera o ficha a alguna joven promesa no la ha conseguido hacer madurar y se ha terminado marchando o su carrera prácticamente ha acabado. Esta temporada llegó a la dirección deportiva Paolo Maldini. Su nombre es sinónimo de Milán, la leyenda italiana toma las riendas del gran amor de su vida. Nadie más ideal para salvar a este equipo que él, aunque las cosas no han empezado bien…

El no respetar procesos se paga caro

El AC Milán en toda esta crisis ha cambiado de entrenador como cualquiera de nosotros cambiando de ropa interior. El equipo de la ciudad de la moda ha tenido una pasarela de entrenadores a los cuales en muchos casos no les han dado el tiempo suficiente de transmitir su idea a los jugadores. El vivo ejemplo de respetar un proceso es el Liverpool con Klopp, fuero pacientes mientras el construía su idea de juego y ahora cosechan resultados.

Sumado al poco margen de error que se les da a los entrenadores, podemos agregar dos puntos que han ocasionado que el  Milán no tenga estabilidad en su banquillo. El primero de ellos es no darle al entrenador las piezas que el necesita. Sus entrenadores traen una idea, pero parece que la parte administrativa trae otra y esto es un elemento más que ha acrecentado esta crisis deportiva.

Allegri, el último entrenador estable del AC Milan.
Allegri, el último entrenador estable del AC Milan. Imagen de goatling, en Wikimedia,

El segundo aspecto pasa porque todo el mundo parece estar por encima de la figura del entrenador en el vestuario del Milán. En muchas ocasiones, hemos visto que esa figura de ser el líder del proyecto no recae en la figura del DT en el Milán. La fama y el ego de los jugadores ha mandado más en esta década. Cuando alguien como Allegri ponía su carácter al final le costaba el puesto. El Milán tiene en sus manos cómo solucionar su futuro inmediato. Perdieron la oportunidad de traer nuevamente a Ancelotti, pero pueden tentar con su museo lleno de trofeos a alguien como Mauricio Pochettino. Debe verse en el espejo de su rival de ciudad, un Ínter que apostó por darle todo el poder a Conte.

El AC Milán debe dejar de fichar jugadores cuyas carreras ya están en el olvido, o dejar de darle la presión chicos muy jóvenes. Debe buscar jugadores de rol, y fichajes necesarios para el sistema de su entrenador. Una regla no escrita en el fútbol es que los grandes siempre vuelven. Estoy seguro que el AC Milán volverá como el ave fénix y volverá a reinar en Europa como lo hizo hace no mucho. Al final lo que quiere todo fanático del fútbol es ver a un histórico estar en los primeros planos. Estamos seguros que los rossoneros dejarán el infierno y volverán al paraíso…

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