El annus horribilis de Sarri en la Juventus de Turín

Hace poco más de una semana, la Juventus de Turín oficializó la salida de Maurizio Sarri como técnico de la entidad piamontesa. Y lo hizo tan solo un año después del desembarco del ex entrenador de Chelsea y Napoli en el banquillo del transatlántico italiano.

Varios son los motivos que han llevado al preparador toscano a esta situación. Algunos con mayor peso sobre el juego y que explican las dificultades que ha sufrido para plasmar su idea de juego, y otros, menos relevantes, pero que han acabado sumando en la decisión. Desgranemos, entonces, cuáles han sido parte de los motivos que han llenado una mochila de Sarri, que al final ha sido incapaz de levantar.

Cuando ganar es lo cotidiano

Algunos aficionados que siguen la Serie A desde la distancia, no consiguen obtener una explicación sobre el por qué se prescinde del entrenador que ha logrado levantar el noveno Scudetto consecutivo. Por ello, es importante echar la vista hacia atrás. Solo así se puede observar cómo alzar los trofeos nacionales se ha convertido en una de las tareas más mundanas para esta Juventus.

Bajo el poder de Andrea Agnelli, el cuadro bianconero ha levantado 9 Scudetti y 4 entorchados coperos, y otras 4 Supercopas. La inyección de dinero para dejar atrás su paso por la Serie B y arrebatar el poder a los equipos de Milán fue muy importante. Arrancada la máquina, esta no se ha detenido jamás, y con la creación del estadio, entre otros, los ingresos de la entidad no han dejado de aumentar con el fin de crear un equipo capaz de todo.

En un inicio, el objetivo era recuperar el poder en Italia, pero una vez conseguido con autoridad, este ha pasado a ser la consecución de la Champions League. Objetivo que Agnelli ha marcado como prioritario.

Sarri llegó para cubrir la salida de Max Allegri. El ex técnico del Milan, desgastado por la presión y fijación constante sobre su figura, marchó sin dar su brazo a torcer en Serie A y Coppa Italia. Sin embargo, y pese a haber disputado dos finales de la máxima competición continental, en sus dos últimos años cayó en cuartos de final. Algo que tuvo muchísima importancia en su salida. El equipo era tremendamente solvente en competición doméstica, pero dos fracasos consecutivos en Champions fueron una losa demasiado grande para el de Livorno.

Allegri vs Simeone

Cuestión de imagen

La Juventus de Turín es el club italiano con más seguidores, y ese es uno de los motivos que lleva a sus dirigentes a exigir cierto saber estar. Desde el primer momento, Maurizio Sarri no casaba con tal imagen. Ha empleado, durante toda la temporada, un lenguaje poco adecuado en las ruedas de prensa. Y si bien es cierto que Conte y Allegri son dos entrenadores de mucho carácter, ninguno de ellos utilizaba palabras malsonantes en sus conferencias. Algo que sí ha hecho Sarri en muchas ocasiones este año y por lo que fue llamado a filas por parte de la dirección del club.

Su forma de comunicar incomodaba a la dirección de la sociedad, quién ha preferido que estas escenas dejaran de darse para salvaguardar cierta imagen. El preparador está muy alejado de la imagen cultural y mediática que pretende la Juventus, y a lo largo del año tampoco ha conseguido hacerse a ella. Este hecho resulta tan evidente como que su importancia es relativa. Aún así, a perro flaco, todo son pulgas. Y es que, simplemente, esta situación se ha sumado a todas aquellas que han llevado a Sarri fuera del banquillo del Allianz Stadium.

Un vestuario con el que nunca conectó

“Estoy buscando de adaptarme a ciertas características, nunca, en otros equipos, he dado la libertad ofensiva, que por ejemplo, estoy dando a Dybala”.

Estas son algunas de las declaraciones que a lo largo de la temporada ha hecho el técnico toscano. En su día, dispuso de diferentes estilos de jugador en el Empoli, Napoli, o Chelsea, y, justamente su adaptabilidad a ellos ha sido una de las virtudes de Maurizio Sarri. Pero, ¿ha podido conectar con su vestuario en la Juventus?

Parece claro que se ha encontrado con muchas dificultades para introducir diferentes fundamentos que resultan perennes en su libreta. Su contratación se realizó bajo el paraguas de conseguir dotar de una identidad de juego al equipo. Pero, ante la dificultad de plasmar su idea, Sarri ha optado por adaptarse, en exceso, a su vestuario en pro de los buenos resultados.

Jugadores y plantilla de la Juventus 2019-2020 - Paulo-Dybala

Estos han llegado durante la competición doméstica. Lo han hecho sin brillo y sin solvencia, pero le han servido para levantar un nuevo Scudetto. Diferente ha sido su trayectoria en el resto de competiciones. Perdió la final de la Supercoppa, cayó en semifinales de Coppa, y en los recientes octavos de final de Liga de Campeones.

Varios jugadores han declarado, a lo largo de la campaña, que les resultaba complicado plasmar la idea del entrenador. Los fichajes de Aaron Ramsey o Adrien Rabiot pudieron salir a coste cero (primas y comisiones aparte), pero ninguno de ellos ha sumado al juego propuesto por Sarri. Este es un pequeño ejemplo de la planificación deportiva liderada por Fabio Paratici, que tampoco ha estado a la altura de lo esperado.

En la plantilla hay muchos jugadores del ciclo anterior, sin evidenciar un cambio progresivo de jugadores, y con fichajes que, salvo De Ligt, no eran adecuados para desarrollar el juego Maurizio Sarri.

El juego, lejos de las expectativas

Una cantidad indecente de partidos decididos por individualidades. Este podría ser un brevísimo (e incompleto) resumen del curso de Sarri al frente de la Juve. En la squadra bianconera no ha logrado establecer automatismos, tanto en fase defensiva como ofensiva. La ausencia de estructuras trabajadas en la posesión del balón han generado que el juego haya dependido en exceso del desequilibro de Dybala, y la pegada de Ronaldo.

Con una defensa algo más adelantada que años atrás, el equipo de Sarri se ha caracterizado por no abrir el campo, incitar la presión rival, cargar el lado derecho de su ataque, y buscar a Ronaldo en espacios y a Dybala entre líneas.

Jugadores y plantilla de la Juventus 2019-2020 - Cristiano-Ronaldo

Todo centrado en enfatizar la presencia de Ronaldo en el balcón del área, pero a menudo sin ayudas, y con nula profundidad. El lateral zurdo cubría las espaldas mientras Cuadrado ganaba presencia ofensiva. Y el interior del mismo lateral ocupaba los espacios que dejaba el portugués. Este ha sido uno de los errores constantes de la Vecchia Signora, ya que estos movimientos le han generado una importante falta de profundidad. Si bien ha sido el equipo con mayor cantidad de pases en campo rival, baja hasta el cuarto lugar en cuanto a las combinaciones en el último tercio de campo.

El equipo pasó de una defensa hombre a hombre, a una zonal que ocupara las líneas de pase rival. Pero esta no ha conseguido consolidarse, descompensando en muchas ocasiones la solidez del equipo. La línea de centrocampistas ha sufrido mucho ante los errores de presión, y los rivales que atacaban abriendo el campo le han generado notables problemas. Con balón, el juego ha sido lento y estático. El porcentaje de pases cortos ha aumentado (40 más por partido que temporadas atrás), pero lo ha hecho de forma poco trascendente.

Relevo sin experiencia

Justo después de caer ante el Lyon, Andrea Agnelli declaró que era el momento de hacer valoraciones acerca del trabajo de todos los integrantes del club. Quince horas después, Maurizio Sarri fue relevado de su cargo. La Juventus de Turín oficializó su salida el sábado 8 de agosto.

Tan solo diez horas más tarde, Andrea Pirlo fue nombrado como su sucesor. El ex jugador había sido presentado nueve días antes como técnico del equipo Sub23, el que vendría a ser el filial bianconero. La idea de Agnelli era que Pirlo fuera adquiriendo experiencia en los banquillos antes de dar el salto al primer equipo. Acontecimientos que se han precipitado y han generado que ya, sin experiencia alguna dirigiendo, tengamos al ex jugador sentado en el banquillo del Juventus Stadium.

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