El banquillo de los Clippers, la amenaza fantasma

Cuando en julio Kawhi Leonard decidió llevar sus servicios desde el frío Toronto hasta la cálida California para jugar en Los Ángeles Clippers, todos nos llevamos las manos a la cabeza. Los de Doc Rivers habían escalado unas cuantas posiciones en el ránking de candidatos a levantar el título. Cuando, minutos después, llegaba para acompañarle en dicha tarea Paul George y formar así una pareja exterior de nivel como pocos o ningunos equipos en la liga, ahora sí, los Clippers se pusieron en lo más alto de las listas de aspirantes o ‘contenders’, como se les llama en la jerga de los aficionados a la NBA.

Porque si ya la temporada anterior los de la ‘Lob City’ habían sorprendido a todos con un nivel de juego altísimo basado en la apuesta por un estilo coral y donde jugadores que hasta la pasada campaña no destacaban en roles principales, dieron un paso adelante, la llegada de ambos es el paso definitivo para que el proyecto tome tintas de ganador.

Entre los jugadores que dieron un paso adelante la temporada pasada, nos encontramos con jugadores como Montrezl Harrell. Que bajo el mando de Doc Rivers no ha hecho otra cosa más que progresar hasta consolidarse como una pieza de un valor incalculable. Pero no llega hasta ahí el banquillo de los Clippers. Jugadores como Maurice Harkless, Lou Williams (tres veces ‘Mejor sexto hombre’ de la liga) o JaMychall Green acompañan a Harrell en una segunda unidad dispuesta a ser el punto diferencial con el resto de equipo.

Una segunda unidad de los Clippers repleta de talento ofensivo

Porque los Clippers son el mejor equipo de la liga en puntos anotados por partido con una marca de 125 como en el ‘OffRtg’ en el cual alcanzan los 121.0 para registrar la mejor marca de la liga. Una ofensiva que es demoledora. Obliga a los equipos rivales a esfuerzos defensivos no tan acostumbrados a verse por estas fechas. Porque los ataques, si hay talento, siempre son mucho más fáciles de conjuntar y de armar. Y a los angelinos les ha llevado poco más de una semana para liderar la liga en dicha parcela. La parcela defensiva ya llevará más tiempo y trabajo de armar,  y es que tienen el vigésimo sexto peor ‘record’ de la liga en ‘defensive rating’ con 115.1 puntos por partido. Pero hoy no hemos venido a hablar de eso.

Como decíamos, el ataque de los Clippers ha comenzado la temporada al máximo nivel. Y gran parte de la culpa de ello la tiene la segunda unidad que ha formado Rivers entorno a Lou Williams, su mejor hombre desde el banquillo. De los 125 puntos que promedian por partido, 61.3 puntos provienen de la segunda unidad. Es decir, casi la mitad de los puntos que anotan en total.

La gestión de Doc Rivers de la segunda unidad de los Clippers

Doc Rivers ha conseguido conformar una segunda unidad que sabe los roles de cada uno y que sabe qué tareas debe desempeñar sobre la pista para maximizar el rendimiento. A los mandos de ella, está (cómo no) Lou Williams. Líder de la segunda en anotación y en toma de responsabilidades. El tres veces campeón del título como mejor sexto hombre de la liga, se encuentra a gusto bajo el sistema de Rivers, donde tiene libertad para desarrollar su talento y potenciando sus cualidades.

Como pez en el agua. JaMaychall Green se está destapando como un gran jugador desde la línea de tres y lidera a su equipo en triples anotados en estos primeros partidos con 9 anotados. Saber donde colocarse sin balón es una virtud. Y más si hablamos de un jugador que desempeña la posición de ala-pivot, lo cual dota al equipo de espacios bajo aro y genera la atención de las defensas en la línea exterior.

Harrell es la garra y la pelea bajo los aros, además de la generación desde el poste bajo para el resto de sus compañeros. Su trabajo como ‘center’ en un sistema de small-ball dota de dinamismo al equipo, además de ejercer de ancla defensiva en el el otro lado de la cancha.

Un banquillo al servicio del equipo

Jugadores sin ego y puestos al servicio de la causa para dinamizar y maximizar una segunda unidad que se comporta como un verdadero bloque. Y es que, en el reparto del balón, tanto Lou Williams como Montrezl Harrell destacan en dichas tareas. El primero reparte el 25.3% de las asistencias de su equipo durante su presencia en la cancha y el segundo reparte el 14.3%. Además, siguiendo con el reparto del balón, las canastas encestadas de la segunda unidad (a excepción de Lou Williams) son más del 50% asistidas. Algo que habla muy bien de ellos.

Doc Rivers ha conformado una segunda unidad que se ha convertido en una parte fundamental para su equipo, su importancia a lo largo de la temporada será clave para tener a los Clippers entre los mejores equipos de la Conferencia Oeste y aspirar, cuando las eliminatorias por el título echen a rodar, a lo más alto.

Deja un comentario