La jugada más sucia de la historia

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Vicente Breso

Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas. Amo el fútbol y estoy enamorado del baloncesto. Escribir sobre ellos es la leche.

La jugada más sucia de la historia: el entradón de Roy Keane

Un tipo duro, uno de esos jugadores de los que huir cuando hay un balón dividido porque tienes mucho que perder, un líder venerado por una de las aficiones con más peso del panorama futbolístico y repudiado por casi todas las demás.

Nacido en la costa irlandesa de Corke, el que fuera capitán del Manchester United tiene la fama de ser uno de los futbolistas más peligrosos que han pisado un terreno de juego. Con una carácter irascible y propenso a episodios depresivos y autodestructivos, Keane llevó el brazalete del United durante su época más gloriosa, conquistando incluso el tan recordado “Trébol” de la temporada 98-99 en el que el club inglés cosechó Liga, Copa de la Liga y Champions League, ésta última tras vencer al Bayern Munich en una histórica final con dos goles en el tiempo de descuento, el último obra del noruego Solskjaer. Tras sus éxitos deportivos se esconden sucesos oscuros, poco recomendables para cualquier niño que empieza en esto del fútbol, episodios a tachar de cualquier biografía futbolística que se precie…y por encima de todos uno: el de Alf-Inge Haaland.

El entradón de Roy Keane.

El entradón de Roy Keane.

Keane ya tenía detrás suya la fama de jugador violento, pero sería en septiembre de 1997 cuando su nombre quedaría asociado a uno de los capítulos más deleznables de la historia de este deporte. Se disputaba un competido partido entre el Leeds United y el Manchester United, dos equipos muy competitivos entre los que había una encarnizada rivalidad. Por aquel entonces el Leeds contaba con el portero internacional Nigel Martyn y el centrocampista Lee Bowyer, además del incipiente australiano Harry Kewell, pero quien destacaba por encima de todos era el artillero Jimmy Floyd Hasselbaink, que marcaría 22 chicharros en aquella temporada. Por su parte, el Manchester gozaba de una casi inigualable generación de futbolistas, con tanto talento como compromiso: Paul Scholes, Ryan Giggs, David Beckham o el propio Roy Keane, al servicio del histórico Álex Ferguson.

En una llegada al área, el irlandés choca levemente con Haaland, central del Leeds United. A simple vista no parece nada demasiado grave, el noruego le dice con gestos de enfado que se levante y deje de fingir, sin embargo Keane no se levanta y el partido tiene que pararse. El día después se confirma que el capitán del Manchester tenía rotos los ligamentos de su rodilla derecha, lesión que le apartaría de los terrenos de juego toda la temporada. Nadie reparó demasiado en Haaland, un jugador de poco peso internacional y que, al fin y al cabo, no había sido el causante real de la lesión de Keane, sin embargo el irlandés no olvidaría aquel suceso jamás.

El entradón de Roy Keane. Haaland recrimina a Keane fingir una lesión. Fuente: www.eslaligapostobon.com.co

El entradón de Roy Keane. Haaland recrimina a Keane fingir una lesión. Fuente: www.eslaligapostobon.com.co

Cuatro años después Keane se tomaría su venganza en plato frío. Haaland ya no formaba parte del Leeds, sino que para más inri había ido a parar al otro equipo de Manchester, el City, que nada tenía que ver con el actual bosque de millones que circulan por el Etihad Stadium. En la temporada 2000-2001 Haaland era el capitán de un equipo que iba a la deriva y que terminaría abandonando la Premier League aquel mismo año al quedar en el antepenúltimo puesto de la clasificación, un conjunto poco sólido en el que destacaba el costarricense Paulo Wanchope, que años más tarde firmaría por el Málaga.

Al comienzo del partido nada hacía prever lo que sucedería, pero a los pocos minutos todo cambió. Keane realizó una entrada criminal a Haaland, que se veía obligado a dejar el campo. El irlandés fue expulsado con roja directa y sancionado con tres partidos y 150.000 libras, una sanción ridícula si la comparamos con la del noruego, que nunca jamás disputaría un partido completo. Antes de abandonar el verde Keane le espetaría: “Jódete, cabrón. No volverás a reírte de mí por lesiones fingidas”.

El entradón de Roy Keane. Vídeo.

Aquella lesión retiró a Haaland del fútbol, si bien los defensores del capitán del United defienden que el noruego disputó un partido con su selección cuatro días después, a pesar de no poder acabarlo. Su rodilla no aguantaría más la alta competición y tras constantes operaciones dejaría el fútbol en 2003, cuando el City decidió rescindir su contrato acogiéndose a una opción que le permitía despedir al jugador en caso de lesión grave.

En su autobiografía Keane habla de la acción y no parece arrepentirse demasiado.

“Había esperado mucho tiempo. Le golpeé jodidamente duro. El balón estaba allí, creo: ‘Toma esta, bastardo. Y no vuelvas a mirarme burlándote de falsas lesiones'”. 

“Y que no se pare nunca más sobre mí con desprecio hablando de lesiones falsas. Incluso en el vestuario después, yo no tenía remordimientos. Mi actitud fue, ‘a la mierda con él’. Lo que va, vuelve. Se puso sus recompensas sólo. Él me pegó a mí una y mi actitud es ojo por ojo”.

Las palabras del polémico jugador hicieron mella en el que fuera central del Manchester City, pero no fue hasta años más tarde cuando las cosas se precipitaron con la segunda autobiografía de Keane, titulada “The Second Half”. En ella, Keane, que también confesó su adicción al alcohol en los años en los que fue profesional, dijo continuar sin arrepentirse de aquellos hechos.

“Hay cosas que lamento en mi vida y esa no es una de ellas”.-Roy Keane en “The Second Half”

 Tras la publicación del libro, las viejas rencillas se trasladaron al presente de nuevo. Haaland, usando una de las mayores armas de destrucción masiva del presente, Twitter, atacó a Kane publicando una foto de Sadam Hussein poco antes de que fuese detenido por las fuerzas estadounidenses: “No puede tomar en serio a un hombre cuando tiene una barba como…”.

Al día siguiente el noruego eliminó el tweet, pero lejos de arrepentirse volvió a cargar las tintas contra Keane. : “Lo siento por borrar mi Twitter ayer por la noche. Tuve que hacerlo. La familia de SH no querría ser asociado”.

El entradón de Roy Keane. Imagen actual de Haaland. Fuente: twitter.com

El entradón de Roy Keane. Imagen actual de Haaland. Fuente: twitter.com

Pero Twitter tampoco fue el único instrumento que usó Haaland, que incluso llegó a presentar una demanda contra Keane por un valor de casi diez millones de dólares, demanda que fue desestimada más tarde. El noruego finalizó su carrera debido a sus problemas con la rodilla izquierda, mientras que la lesión que le produjo el jugador del Manchester United fue en la rodilla derecha, algo que aprovechó la justicia para no admitir los argumentos de Haaland, que nunca llegó a recuperarse del todo de la entrada de Roy Keane. El ex – defensor del City ya no espera nada del irlandés.

“Él nunca ha pedido disculpas y si él no quiere pedirlas. No espero que diga ‘lo siento’. No es exactamente Nelson Mandela. Parece que esta es la forma en que él quiere que quede todo. No puedo tener mi carrera de nuevo. Tal vez él quiere demostrar que todavía es un hombre duro. Si eso es lo que quiere ser, depende de él”.

Palabras que hablan de un futbolista que abandonó su profesión antes de lo que debiera, un jugador que acabó siendo la víctima en una de las acciones más sucias de la historia del fútbol. Por su parte, Roy Keane siguió sumando títulos con el United hasta enero de 2005, cuando salió del club para acabar su carrera en el Celtic de Glasgow una temporada después. Al final de la temporada 2014-2015 abandonó su puesto como segundo entrenador del Aston Villa, acusando al club de “autocomplaciente” y “cansado”. Keane actualmente trabaja para la Federación de Irlanda, donde ocupa un lugar como asistente en la selección de ese país.