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Repasamos qué ha sido de Elvir Baljic y su carrera de futbolista

«Es mejor que Rivaldo». Esta es la frase que pronunció en el verano de 1999 el por entonces presidente del Real Madrid, Lorenzo Sanz. Lo hizo cuando presentaba en sociedad a su nuevo fichaje: Elvir Baljic (o Balic).

Había pagado por él 15,6 millones de euros, convirtiéndole en el fichaje más caro de la historia del equipo blanco, honor que le fueron arrebatando Anelka, Figo, Zidane, Cristiano y Bale. La frase la dijo con la boca pequeña, ya que soñaba con Ronaldo, había preguntado por Zidane y ansiaba el fichaje de Batistuta.

Vivíamos tiempos de prosperidad en la liga española, conocida por entonces como la Liga de las Estrellas, tiempos de bonanza económica que nos permitieron disfrutar de auténticos equipazos que hoy echamos de menos.

Elvir Baljic con la camiseta del Madrid

Elvir Baljic llega al Real Madrid tras triunfar en el Fenerbahce

Fue un fichaje pedido hasta la saciedad por John Toshack, que convenció a su presidente para pagar 2600 millones de pesetas al Fenerbahce. Sobra decir que era un total desconocido, aunque todos los periodistas de su país coincidían en definirlo como un jugador con un comportamiento intachable, simpático, con un buen regate y una gran zurda.

O había poco nivel en el periodismo deportivo del país otomano o Elvir Baljic era un actor digno de admirar. Bueno, algo de artista sí que tiene, como veremos más adelante. Como futbolista, las credenciales del bosnio no estaban mal del todo, aunque muy lejos de las que debiese atesorar el fichaje más caro de un club como el Madrid. Llevaba jugando 4 temporadas a gran nivel en Turquía.

Las tres primeras en el Bursarspor, en las que sumó 42 goles en 87 partidos. Su boom se produjo tras el fichaje por el Fenerbahce, donde en una temporada sumó 18 goles y 12 asistencias en 30 partidos. Hay que decir que Elvir Baljic ya había batido el récord de fichaje más caro en la historia de la liga turca, tras los 9 kilos que desembolsaron los de Estambul por él.

Algún récord también dejó dentro del campo, como ser el único jugador en la historia de Bosnia en anotar 4 goles en un partido con la selección. Ganó una Liga Turca y la Champions del 2000 con el Madrid.

Vídeo con las mejores jugadas de Elvir Baljic

El fracaso de Elvir Baljic en el Real Madrid

En el conjunto blanco permaneció tres campañas, aunque la mayor parte del tiempo lo pasó cedido, en las que disputó 11 partidos y anotó 1 gol (todos en su primer año). En su favor, decir que se lesionó de gravedad en su primera temporada (rotura de ligamento cruzado anterior), y luego ya no consiguió continuidad en el equipo.

La segunda temporada salió cedido al Fenerbahce y la tercera al Rayo Vallecano. Ya en el Rayo, se «lució» especialmente en dos acciones. Primero, declarando al vestuario que «si sigo sin jugar, nunca podré volver al Real Madrid», algo que demostraba a las claras su poco compromiso con un equipo que marchaba colista en ese momento. Luego, fingió una enfermedad (dolor de cabeza y mareos) para no jugar, algo que acabó con la paciencia del club rayista y provocó la rescisión de su contrato.

Tras abandonar la capital española, regresó a su país de adopción futbolística, Turquía. Nunca volvería a alcanzar el nivel de antes de su paso por Madrid y se acabaría retirando en 2008 en el Istanbulspor.

Elvir Baljic en la actualidad

En 2005, Balic posiblemente empezó a desconfiar que no iba a ser mejor que Rivaldo y decidió pasarse al mundo del artisteo y, más concretamente, al de la música. Grabó un disco, del que seguramente ninguno de los lectores de este artículo haya escuchado sobre su existencia. Es un signo inequívoco del gran éxito que tuvo: ninguno.

También siguió ligado al fútbol, de hecho fue asistente de Safet Susic, el seleccionador de Bosnia Herzegovina en el Mundial de Brasil disputado en 2014.

Elvir Baljic, en su faceta de cantante

Sin duda, se convirtió en uno de los peores fichajes de la historia del club por su precio. De hecho, la web deportiva futbolprimera le colocó en el peor 11 histórico del club, junto a Bizarri, Claudemir Vitor, Spasic, Woodgate, Drenthe, Freddy Rincón, Gravesen, Ognjenovic, Petkovic y Congo.

Es la historia de un jugador con pinta de crack que, desde Turquía, se encargaron de vender como tal. Pero no lo era. Sus años en España y posterior vuelta al país otomano demostraron que no es que se hubiese estrellado en España, sino que simplemente no daba el nivel. Efectivamente, como muchos se temían cuando se anunció su fichaje, no era mejor que Rivaldo.

Quién escribe
Manuel Fuentes

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