Fichajes entre rivales, ¿dinero, sentimiento, colores?: Fútbol

El fútbol está lleno de polémica, algo que no hace falta ser muy avispado para deducir. En tiempos de mercado de fichajes hay una constante pugna entre equipos, jugadores, representantes… Esos contratos que están a punto de acabar, esas cláusulas y las presiones llevan a lo que siempre se ha llamado vulgarmente «robo«. Este mercado ha sido especialmente chocante por los fichajes entre rivales.

Los últimos mercados han sido especialmente locos, con una clara subida de precio de los jugadores hasta números impensables hace unos pocos años provocada por casos como los de Pogba, Mbappé y, sobre todo, Neymar, que ha desatado una revuelta ética en los pensadores del fútbol; ha abundado la pregunta «¿Hasta dónde llegaremos?«, porque estamos viendo que cada vez los precios son mayores, y suele ser el aficionado el que paga esos precios, con el alto consumismo que rodea este mundo. Además del problema moral a la hora de pensar que se puede pagar 222 millones de euros por los servicios de una persona, y todo esto sin mirar hacia China o Estados Unidos.

El fichaje de Neymar es el más caro de lo que el fútbol lleva de historia.
El fichaje de Neymar es el más caro de lo que el fútbol lleva de historia. Fuente: ghanasoccernet.com

Los grandes fichajes suelen sucederse en verano, pero en este caso los equipos han esperado al frío para dar golpes sobre la mesa y buscar algo que se les quedó atrás en el mercado estival. Fichajes como el de Coutinho al FC Barcelona (160 millones), que parecía haberse escapado; o Alexis al Manchester United (30 + Mkhitaryan, que ya costó 42 millones), algo que parecía imposible este verano, cuando prácticamente daban por hecho su fichaje por su eterno rival, han sido de los más sonados, pero bajo estos fichajes estrella están otros, que son de los que realmente quiero hablar.

En los últimos días están habiendo grandes enfados entre aficiones por esos movimientos que pueden dejar tocado el equipo y las relaciones, como es el caso del reciente fichaje del Sevilla Miguel Layún, que estaba hecho por el Real Betis y firmó por el otro club hispalense por un contacto cuando llegaba a la ciudad andaluza, o el de Íñigo Martínez por el Athletic, procedente de su eterno rival, la Real Sociedad, pagando la cláusula de rescisión, llevándoselo de pronto, ya que el Manchester City se ha llevado a su defensa estrella, Aymeric Laporte, dejándole a la entidad vasca 80 millones de euros, cerca de Van Dijk, que costó 84 y se convirtió en este mismo mercado en el defensa más caro de toda la historia. Las aficiones de ambos equipos están divididas, pero son los aficionados de los equipos perjudicados los que no conciben tal descaro entre vecinos, mientras los aficionados del otro equipo argumentan que es normal, ya que todo jugador siempre quiere aspirar a un equipo mayor.

El caso de Íñigo Martínez me recuerda especialmente al 'rivaldazo', ya que el brasileño también fue fichado en las últimas horas de mercado sin previo aviso, siendo pagada su cláusula.
El caso de Íñigo Martínez me recuerda especialmente al ‘rivaldazo’, ya que el brasileño también fue fichado en las últimas horas de mercado sin previo aviso, siendo pagada su cláusula. Fuente: goal.com

El dilema entre sentimiento y dinero siempre ha estado a la orden del día. No todos los equipos tienen ese «acuerdo» de no tocar como el Real Madrid y el Atlético, que ya se vieron tocados mínimamente por el fichaje de Theo Hernández por el Real Madrid este verano, ya que el jugador pertenecía de cierta manera al club colchonero.

En mi opinión, aunque esos casos son legales (por lo que no se les puede reprochar nada) son una falta de respeto hacia el equipo rival, ya sea el Betis, la Real u otro equipo de Primera División, pues no está bien quitar un fichaje cuando está a punto de firmar, y yo no culpo al jugador; culpo a los que llamaron a ese jugador a última hora, dejando tirado al Betis, en este caso. Por otra parte, el caso de Íñigo no tiene mucho misterio, ya que simplemente pagaron su cláusula y el jugador no tenía ninguna obligación de negarse, aunque es cierto que irse de un equipo directo al eterno rival, así de pronto, no está bien visto; yo mismo criticaría a este jugador si fuese un hincha de la Real Sociedad, porque incluso a mí, dentro de mi imparcialidad, me chocó bastante. Creo que si se hubiesen llevado a Laporte antes le habría dado tiempo al Athletic, al menos, a avisar, y así habría podido dar el jugador una explicación.

Después de todo, creo que deberíamos estar acostumbrados a esto. El fútbol es fútbol, y es normal que los jugadores quieran aspirar siempre a más, pero siempre se debería ir con respeto, para que no pasen estas cosas. No molesta tanto el hecho de que les quiten un jugador, sino cómo lo hacen, y ahí, a mi parecer, está el quid de la cuestión.

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1 comentario en “Fichajes entre rivales, ¿dinero, sentimiento, colores?: Fútbol”

  1. Íñigo Martínez ha sido un desagradecido con la Real,que le admitieron después de ser rechazado para entrar en Lezama, y así lo agradece,los jugadores hoy en día cada vez son más desconsiderados y egoístas.

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