Gustavo Poyet: ¿error o acierto?

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Jose Maria Garrido

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El Real Betis anunció el 9 de mayo la contratación de Gustavo Poyet, conocido como Gus, como entrenador para las dos próximas temporadas. Su nombre llevaba sonando con fuerza varios días por la ciudad hispalense pero aun así se considera una sorpresa su elección.

Julen Lopetegui, Quique Setién, Paco Jémez e incluso Quique Sánchez Flores podrían haber llegado al banquillo verdiblanco este verano pero el nuevo director deportivo, Miguel Torrecilla, se ha decantado por el técnico uruguayo de 48 años.

¿Cuáles han sido los motivos por los que Poyet ha llegado al Betis?

El técnico uruguayo no tiene un historial destacable, su experiencia en ligas de élite se reduce al Sunderland, al que dirigió entre el 8 de octubre de 2013 y el 16 de marzo de 2015. En la temporada 2013/2014 su equipo acabó en la decimocuarta posición con 38 puntos, 5 por encima del descenso. En la siguiente 2014/2015 fue destituido a falta de pocos partidos, se cree que por no renovar, y su equipo acabó decimosexto con 38 puntos de nuevo y esta vez 3 puntos sobre el descenso. Tuvo un promedio de 1’23 puntos por partido. La siguiente temporada 2014/2015 dirigió al AEK Atenas quedando segundo en liga con 57 puntos, pero a 28 puntos del líder, con un promedio de 2’11 puntos por partido.

En añadido es un entrenador al que le gusta jugar un fútbol ofensivo y con posesión de balón alineando generalmente un 4-3-3, el problema será llevarlo a cabo con la plantilla que tiene el Betis. Para jugar con un 4-3-3 se necesitan extremos con desborde, con regate, e incluso con llegada y el Betis no tiene un solo extremo puro en su equipo de nivel, tendrá que solucionarlo en verano. Además sería necesario un “9” que participe en la creación de la jugada o un mediocampista que abarque mucho campo en el terreno ofensivo. Ceballos podría hacerlo, pero le falta llegada y Rubén Castro es un gran goleador, pero no es participativo en la jugada. Normalmente suele ser necesario para este sistema laterales con mucha proyección ofensiva, eso sí lo tiene el Betis; tanto Vargas como Varela, o Alex Martínez si vuelve, son mejores atacando que defendiendo y en la banda derecha Piccini, y Montoya, si se queda, son claramente más ofensivos que defensivos. Pero sería necesaria una criba importante en la plantilla y la llegada de muchos jugadores nuevos, aunque eso pasaría con cualquier entrenador nuevo.

Poyet como entrenador no conoce ni la liga ni los equipos españoles, no conoce la ciudad ni a nadie dentro del club (aunque eso puede ser beneficioso) y está falto de experiencia y éxitos.

Marcos Álvarez, Juande Ramos y Gustavo Poyet. Muchodeporte.com

A su favor, su carácter, su implicación, su ambición y sus ganas. Fue segundo entrenador con Juande Ramos en el Tottenham y coincidió allí con el que será su preparador físico Marcos Álvarez, un gran profesional de contrastada experiencia que aportará al equipo algo que venía faltando desde hace años, una preparación física sobresaliente.

Por otra parte la continuidad de Merino era inviable vistos el juego y los resultados de un equipo que aspira a mucho más. La opción de Juande podría poner en problemas a la directiva por su alta exigencia, algo parecido a lo que pasaría con Sánchez Flores, quien además tendría que romper su contrato con el Watford. Jémez y Quique Setién puede que continúen en sus equipos. El entrenador de Las Palmas ha declarado que quiere seguir y Paco Jémez no está siendo capaz de salvar al Rayo Vallecano del descenso.

Gus es un entrenador con carácter, pero sin palmarés ni cariño de la afición bética. No supondría un problema despedirle si las cosas van mal, la afición no se revelaría como con el caso de Pepe Mel, y sería fácil culparle del mal funcionamiento del equipo (es evidente que puede tener gran parte de culpa, si es que sucede) ¿Pudo esto haber sido la clave para su contratación?

Pepe Mel durante su estancia en el Betis.

¿Se adapta la plantilla al estilo de Gustavo Poyet? ¿Qué movimientos e incorporaciones serán necesarias?

El Betis solo tiene 3 jugadores con un alto valor en el mercado; Adán, N´Diaye y Dani Ceballos. Puede que el portero se mantenga en el equipo, habría que buscar un sustituto de garantías sino, pero el senegalés, con quien Poyet no contó en el Sunderland, puede tener sus horas contadas en Sevilla y supondría un importante ingreso para los béticos. Se habla de la llegada de Tomás Pina que si sería muy útil en el nuevo esquema por su buena salida de balón y sacrificio, acompañado de Petros y Ceballos podrían ser un trío muy interesante en la medular. Fabián podría salir cedido a algún equipo de segunda división, es mediapunta y tendría que reconvertirse a medio creativo.

Los otros huecos a rellenar serían ambos extremos del campo; Musonda, de seguir, podría ser útil en la banda derecha pero Joaquín suele jugar más en el centro que en la banda. ¿Cómo se adaptaría el portuense a un 4-3-3? Puede que como suplente de Ceballos por el centro (estilo Iniesta). Los que parecen no tener sitio son Cejudo ni Portillo. Cejudo no da el nivel para jugar de extremo, y no tendrá puesto de lateral, y Portillo aunque suele jugar venirse al centro en vez de caer a banda lo hacer mejor de mediapunta que en un medio de tres. Kadir ha jugado varios partidos en banda izquierda pero sin destacar, habrá que buscar un jugador para esa banda. ¿Podría Pedro Morales llegar al Betis desde un ya descendido Levante?

En la delantera parece que solo continuará el año que viene Rubén Castro. Jorge Molina será homenajeado ante el Getafe, Ricky Van Wolfswinkel no va a seguir y Leandro Damião ha sido una de las peores gestiones del Betis en los últimos años, como la de Rafael Van der Vart que tiene también sus horas contadas, al igual que Álvaro Vadillo que saldrá este verano. El año que viene puede que Alex Alegría, cedido en el Numancia, ocupe un hueco de tercer delantero en la plantilla. Pero deberá llegar un punta de calidad que compita el puesto con Rubén Castro y pueda ocupar su hueco cuándo el canario se retire, o baje su nivel. Borja Bastón es la opción deseada, pero sería muy complejo, y caro para la entidad.

Ricky Van Wolswinkel, Rubén Castro y Jorge Molina

Ricky Van Wolswinkel, Rubén Castro y Jorge Molina

En el puesto de pivote Petros será una opción, aunque puede jugar también de mediocentro. Xavi Torres y Digard son las otras alternativas. Xavi Torres es uno de los capitanes y hombres de peso en la plantilla, aunque a nivel futbolístico podría ser fácilmente sustituible y el francés apenas ha jugado este año. Si el Betis quiere progresar deberá deshacerse de uno de los dos o de ambos, contando con la salida de N´Diaye (que ocuparía el puesto de titular) y traer un jugador de nivel para el puesto.

Como centrales el Betis tiene a tres hombres válidos para el año que viene: Westermann, Pezzella y Bruno, que ha sido el más regular de la defensa y probablemente parta como titular. La vuelta de Tarek no es una opción válida y Caro tampoco, que volvería cedido del Elche. El Betis necesita un central de garantías para competir el puesto de titular. Gustavo Cabral acaba contrato y su relación con Miguel Torrecilla podría acercarle al Betis.

Los laterales parecen las posiciones mejor cubiertas con Vargas y la vuelta de Alex Martínez, o la estancia de Varela, el puesto de lateral zurdo (aunque si está disponible algún jugador de entidad podría llegar) en la derecha la posible continuidad de Montoya junto a la vuelta de Piccini tras su lesión cierran el puesto, Molinero acaba contrato.

El Betis deberá moverse en verano para tener un plantel competitivo y aspirar a mayores cotas de éxito. Gustavo Poyet se puede convertir en el nuevo Berizzo o Simeone, o en un fracaso, todo depende en gran parte de la plantilla que le consigan y de su rendimiento. La afición del Betis es muy amplia y muy agradecida, con solo ofrecerles algo de buen fútbol y algunas alegrías se ganará el cariño de toda la afición que lleva años esperando volver a tener alegrías. Desde aquí le deseamos lo mejor.