Imanol Alguacil sacude el árbol

Alguacial, antes de comenzar el partido contra el Girona, donde apostó por varias caras nuevas. (LaLiga.es)
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Patagon Txakurra

Imanol Alguacil, nuevo entrenador de la Real Sociedad, tras un partido poco vistoso frente al Eibar, dio por bueno el punto obtenido, ya que el objetivo de transformar al equipo convirtiéndolo en uno más sólido se vio cumplido.

Los cambios con Imanol Alguacil

Para ello, no fueron pocos los cambios. Aritz Elustondo, a mi juicio, el mejor defensa de esta temporada siempre que ha podido demostrar su valía, pasaba a ocupar el lado derecho de la zaga, adelantando a Odriozola su posición. Oyarzabal, por su parte, ha pasado a estar más presente en el carril central, es ahí donde le quiere el entrenador. Además, ha recuperado activos de cara a este final de temporada, activos que con Eusebio estaban relegados a un tercer plano.

El caso más paradigmático es el de Rubén Pardo. El riojano, desde que la Real cayó de la Copa del Rey, es decir, desde el 29 de noviembre, no había disputado ningún minuto, es más, dejó de formar parte de las convocatorias. Sin embargo, el pasado domingo, Rubén volvía a formar parte del once txuriurdin, además como capitán. El técnico oriotarra le dio galones para que dirigiera al equipo desde la medular, y el de Rincón del Soto respondió con creces, poniendo la guinda con una gran asistencia a Adnan Januzaj.

Imanol Alguacil apostó por varias caras nuevas ante el Girona.

Imanol Alguacil apostó por varias caras nuevas ante el Girona. (LaLiga.es)

Precisamente el belga también contó con la confianza de Imanol Alguacil, tras ser alineado solamente dos veces como titular en lo que llevamos de año. Frente al Girona, el equipo revelación de La Liga, completó un gran choque, y Anoeta quiso agradecérselo regalándole una sonora ovación. El talentoso joven ha tenido un año intermitente, pero ha prometido que el público realista verá su mejor versión en lo que queda de campaña y la que viene.

Kevin Rodrigues, señalado por Eusebio desde aquel 2-2 frente al Salzburgo, volvió a ser titular. Juanmi, volvió a verse con el gol y Zurutuza, desgastado y sin combustible durante la temporada, metió tres asistencias saliendo del banquillo. Y, en defensa, el marcador rival volvió a quedarse en cero. Todo salió redondo.

Para este final de temporada carente de objetivos, los fines establecidos por el entrenador parecen claros: recuperar la solvencia defensiva y disponer y contar verdaderamente con todos y cada uno de los jugadores, recuperando la confianza de los jugadores que no hayan podido jugar con Eusebio al mando. En resumen, para diagnosticar los problemas en el fútbol, es necesario remover el árbol y apostar por nuevas caras y por nuevos planteamientos hasta dar con la tecla.