La importancia de llamarse Ernesto (y de ser como él)

The following two tabs change content below.

Austin Alkorta

Futbolero oficial y entrenador oficioso. Nivel 3.

Entradas recientes de Austin Alkorta (ver todas)

Cuando uno de los dos clubes grandes contrata a un nuevo técnico, este debe sentirse inmensamente emocionado ya que ha sido elegido de entre un montón de candidatos, más aún si se trata de un entrenador nacional. Y si a ello se le añade que no procede de la cantera ni de que es un parche provisional, hablaría con exactitud de un reconocimiento a su trayectoria en los banquillos. Lógicamente me estoy refiriendo al Barça y a Ernesto Valverde. Hemos sido testigos directos de su sencilla y rápida adaptación al club y a su entorno, y no me vale con que conocía la casa de su época de jugador, porque de esto ya han pasado más de 25 temporadas, y la velocidad con la que se desplaza el fútbol es supersónica. En todo este tiempo, Espanyol, Villarreal, Valencia, Olympiacos y, principalmente, Athletic han gozado de sus servicios.

Valverde jugó dos temporadas -1988/99 y 1989/90- en su actual club.

Valverde jugó dos temporadas -1988/99 y 1989/90- en su actual club. (Imagen: blaugranas.com)

Y eso que sus primeros pasos en el FCB no fueron nada fáciles: la “tormenta” Neymar, la abultada derrota en la Supercopa ante el eterno rival, y la indecisión y tardanza en firmar al teórico sustituto del brasileño provocaron la división entre directiva y plantilla, situación en la que, con suma maestría, supo mantenerse en su sitio, posicionándose como nuevo nexo de unión entre ambas partes. El aterrizaje de Dembelé relajó el desánimo de forma parcial, y, al menos, su lesión llegó con el rumbo enderezado por Valverde. Aún así, las victorias apaciguaron los incendios de inicios de temporada y sus números son incontestables, tanto en Liga como en Champions.
Es evidente que se ha puesto en la piel de los entrenadores anteriores a su llegada. Así ha desgranado dos de los principales problemas que aquejaron al rendimiento de los jugadores en la última campaña. Por una parte, un sistema desgastado por aplicación abusiva, y por otra, la explotación de las rotaciones, sin tener en cuenta el jugador en cuestión, y todo esto está siendo aliñado con su manera de llevar las cosas.

La 1ª temporada de Ernesto Valverde en el Barcelona está siendo de sobresaliente.

La 1ª temporada de Ernesto Valverde en el Barcelona está siendo de sobresaliente. (Imagen: sport.es)

Desde el punto de vista táctico, Valverde mantiene fija la línea de 4 zagueros, pero de medio campo en adelante ha alternado los dibujos en función del jugador que decida acompañar a los fijos Busquets, Rakitic, Iniesta, Luis Suárez y Messi, es decir, si es Deulofeu jugará de una manera, si es Alcácer de otra, si es Paulinho, Denis, André Gomes, Aleix, incluso si adelanta a Sergi Roberto a su posición natural, etc., pasando del inmortal 4-3-3, al elástico 4-4-2 y sus variantes, lineal con extremos o rombo con media punta; en resumen, que ha flexibilizado un sistema que prevalecía eterno desde hacía muchísimo tiempo. Es un estratega nato y pretende no dar pistas a su rival: sus jugadores deben marcar la diferencia porque son “Top”, pero su aportación como técnico comienza incomodando al enemigo, al desconocer éste sus planteamientos iniciales.

Ernesto Valverde debutó en un Clásico con derrota contundente. Volvió 6 meses después para ganar 0 a 3.

Ernesto Valverde debutó en un Clásico con derrota contundente. Volvió 6 meses después para ganar 0 a 3. (Imagen: elpais.com)

El otro gran reto es la dosificación de sus “figuras” de cara a la fase decisiva de la temporada. Las lesiones cortas y las sanciones benefician al descanso, pero si no existen, la decisión debe ser consensuada y de eso Valverde sabe un rato por su lado humano y cercano hacia el jugador. De momento, se percibe frescura en el estado del equipo. Además, las llegadas de Coutinho y Mina van a dotarle de dos cromos más. El primero será un fijo en la Liga y Copa al no poder actuar en Champions, mientras que al segundo lo irá incorporando paulatinamente, ya que necesitará su tiempo de adaptación al fútbol europeo. Un inciso: arrecian las críticas por la incorporación de Coutinho, por su precio y porque parece un fichaje más social y estratégico que deportivo. Ernesto es un gran gestor y sabe que le va a venir especialmente bien para dar descanso a sus estrellas.

Se está demostrando que el Barça no le viene grande a Ernesto Valverde.

Se está demostrando que el Barça no le viene grande a Ernesto Valverde. (Imagen: elnacional.cat)

Todo lo acontecido hasta ahora está bien, suena muy dulce, pero Valverde se va a jugar la temporada en los meses siguientes, con la Champions y la Liga en juego, aunque esta la tiene encauzada tras su victoria en el Bernabéu. Los títulos inclinan la balanza del balance final; si se han conseguido varios, se dará por buena la campaña, y si no es así, el fracaso está garantizado. Es el riesgo que se corre por asumir el cargo de dirigir a un grande. Pero el “Txingurri” ha demostrado la capacidad suficiente para dirigir un vestuario así. Sobre él ha recaído la responsabilidad de comandar un nuevo proyecto y no va a decepcionar a nadie.