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Análisis táctico del España-Italia

Anoche la Roja se volvió a poner en marcha en esta nueva temporada, ya acabando esta fase de clasificación para el Mundial del verano que viene, y lo hacía con su rival directo en el grupo, Italia. En juego estaba la primera plaza, que otorga el pase directo sin necesidad de jugar una eliminatoria previa. Toda una prueba para la España de Lopetegui, esta nueva fase de nuestra selección que comenzaba en partido oficial hace unos meses contra el mismo rival y que entonces cosechó un empate con mucho que construir por delante. Y tras los noventa minutos, vimos que esta nueva España vuelve a ilusionar tras meterle tres goles a una Italia que va a menos cada año, pero que sigue siendo peleona.

Isco brilló en el partido España-Italia. marca.com

Isco brilló en el partido España-Italia. marca.com

Y vimos funcionar al equipo justamente tras un ataque de entrenador, con seis centrocampistas para intentar hundir por el centro a los italianos. En la primera linea del centro estaban Busquets, Koke e Iniesta, y arriba se colocaron Silva, Isco y Asensio. Entre los últimos tres se iban turnando el puesto de falso nueve, y por las bandas venían siempre los dos contra uno típicos de Carvajal y Alba. El resultado fue muy bueno, España se hinchó a tocar entre líneas con todos los jugones, cargando especialmente por la banda derecha de un Carvajal que está en un estado de forma impresionante y llegando en múltiples ocasiones al área de Buffon, aunque todavía con la falta de disparo típica de la selección. Y a falta de tiros, Isco se pidió una falta cometida sobre Asensio cuando se iba solo ante Buffon y se anotó el primero en su casillero. Iba bien tirada, pero algo centrada. Tras el vendaval inicial, con una posesión muy alta y asfixiando al rival, Italia empezó a crecer un poco. Principalmente basaron su juego a las bandas, con Candreva como su jugador más activo como ya ocurrió en la ida. El centro, comandado por Verrati y De Rossi, no estuvo nada acertado. Apenas movieron al equipo y en defensa eran incapaces de evacuar el agua que les entraba por el medio. Insigne, el jugador de más calidad de los italianos, tampoco se dejó ver mucho, y los delanteros solo la olían en el juego aéreo, donde España si se mostró algo frágil.

España de Lopetegui

Morata aprovecho sus minutos y se unió a la fiesta en el España-Italia. lanacion.arg

A Isco le seguía saliendo todo cuando ya la gente se iba a por la cena durante el descanso, y aprovechó una gran jugada colectiva para sacar un zurdazo desde la frontal al que no llegó Buffon para dar otro motivo por el que levantarse del asiento a los espectadores. Noche redonda del malagueño, que sigue demostrando ser uno de los españoles más en forma. Con dos goles de renta el ritmo se vino un poco abajo y durante un buen tramo de la segunda parte la posesión se igualó. De hecho, en las estadísticas nos ofrecieron que Italia tenía algo más el balón, algo impensable hace tres o cuatro años, pero en esta España eso poco importa, porque es muy versátil y también sale a la contra. Con la velocidad de Asensio y los balones que ponen desde el medio también se puede jugar a correr. Y entre caño y sombrero de Isco, entró Morata para darle más caballos al equipo. Tuvo premio en una de sus galopadas tras un gran pase de su excompañero Ramos, que también se animó a echarse unas carreras. La fiesta fue tal que el Bernabéu se pasó el último cuarto de hora coreando a Villa para que saliera. Al final tuvo unos pocos minutos, puramente testimoniales, pero que probablemente sean muchos más en el próximo partido. Todo un homenaje de una selección que vuelve a ilusionar.