La presencia de jugadores españoles en la MLS ya no es una anécdota exótica ni un destino de retirada, sino un flujo constante de talento formado en un ecosistema competitivo y tácticamente influyente.
En este análisis, basado en seguimiento continuado de plantillas MLS, rendimientos y roles dentro de cada franquicia, repasamos todos los futbolistas españoles en la Major League Soccer 2026 ordenados por posición y contexto competitivo.
Jugadores españoles en la MLS
En la siguiente lista encontramos desde perfiles con recorrido en la élite europea hasta futbolistas que encuentran en Norteamérica el contexto ideal para potenciar su rendimiento, el impacto es medible en minutos, jerarquía y peso en el juego.
Defensas españoles en la MLS
- Sergio Reguilón, Inter Miami CF. Lateral de recorrido formado en el Real Madrid CF y con experiencia en Premier League, es uno de los jugadores españoles en la MLS de más reciente llegada. Su profundidad ofensiva y ritmo alto encajan en un contexto donde los carrileros marcan diferencias en campo abierto.
- Sergi Palencia, Los Ángeles FC. Criado en la estructura del FC Barcelona, es un lateral de perfil táctico, fiable en duelos y con buena lectura sin balón. En MLS ha encontrado continuidad y un rol en un equipo que exige competir por títulos.
- Adrián Marín, Orlando City SC. Formado en Villarreal CF y con trayectoria en varias ligas europeas, su carrera ha sido de adaptación constante. En Estados Unidos ha encontrado estabilidad y minutos desde el lateral izquierdo, aportando salida limpia y experiencia posicional.
- Juan Berrocal, Atlanta United FC. Central de la escuela del Sevilla FC, competitivo en el juego aéreo y agresivo en la marca. Su llegada a la MLS respondió a la búsqueda de protagonismo y continuidad, en una liga donde los defensores con buena salida de balón ganan valor.

Centrocampistas españoles en la MLS
- Riqui Puig, Los Ángeles Galaxy. Canterano del FC Barcelona convertido en eje del proyecto angelino. En la MLS ha pasado de promesa a futbolista franquicia, liderando en volumen de juego, creatividad y personalidad competitiva, algo que no logró consolidar en Europa.

- Pep Biel, Charlotte FC. Mediapunta de talento asociativo formado entre España y Dinamarca. Su golpeo, último pase y lectura entre líneas le han permitido ser diferencial en ataque, asumiendo galones en un equipo que construye alrededor de su calidad.

- Iván Jaime, CF Montréal. Centrocampista ofensivo de formación técnica y ritmo competitivo alto tras su etapa en Portugal. Llegó a la MLS en plena madurez futbolística, aportando desequilibrio en conducción y capacidad para jugar entre líneas.

- Manu García, Sporting Kansas City. Producto de la cantera del Manchester City y con peso histórico en el fútbol español. Su perfil de mediapunta organizador encaja en la liga por su inteligencia en espacios reducidos y liderazgo con balón.
- Carles Gil, New England Revolution. Uno de jugadores españoles en la MLS con mayor impacto real. MVP, capitán y referencia competitiva. Su evolución desde futbolista de rotación en Europa a estrella absoluta en Estados Unidos ejemplifica el cambio de escala que ofrece la liga.

- Alonso Coello, Toronto FC. Centrocampista de control formado en la cantera del Real Betis. Ha crecido desde un rol secundario hasta convertirse en pieza útil por su criterio en la circulación y disciplina táctica en el doble pivote.
- Ilie Sánchez, Austin FC. Veterano del modelo posicional español, con pasado en Barcelona y años de jerarquía en MLS. Su figura sigue siendo la del mediocentro que ordena, equilibra y marca el ritmo competitivo del equipo.

Delanteros españoles en la MLS
- Jesús Barea, Real Salt Lake City. Atacante que representa el nuevo perfil de exportación de jugadores españoles en la MLS: movilidad, presión alta y capacidad para jugar en varios roles ofensivos. La liga estadounidense le ofrece un contexto de crecimiento y minutos que en Europa eran difíciles de asegurar.
- Sergi Solans, Real Salt Lake City. Delantero formado en España que ha desarrollado su carrera entre filiales y fútbol norteamericano. Su adaptación al ritmo físico de la liga y su trabajo sin balón explican su continuidad dentro de la rotación ofensiva.



