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Austin Alkorta

Futbolero oficial y entrenador oficioso. Nivel 3.

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El ansiado retorno de la Champions nos brinda una serie de enfrentamientos de altísimo nivel entre los que se encuentra el Real Madrid-París SG, duelo entre campeón vigente y firme aspirante. Hay otros emparejamientos como el Barça-Chelsea, o el Juve-Tottenham, pero aquel reúne mayores expectativas sobre las cuales voy a escribiros, centrándome básicamente en sus técnicos, Zidane y Emery.

Una nueva reválida para el PSG.

Neymar y Mbappé ante uno de sus mayores retos. (Imagen: goal.com)

Con trayectorias diferenciadas, tanto Zidane y Emery son entrenadores que han copado las portadas de todos los medios gracias a los títulos que han alzado en los últimos tiempos. El francés se hizo cargo del Real Madrid en enero de 2016 y en algo más de dos años ha conquistado 8 títulos. Su experiencia al hacerse cargo del banquillo merengue no trascendía más allá del Castilla y de una etapa de ayudante de Ancelotti. El vasco fichó por el club parisino el verano del mismo año tras su exitoso periplo por el Sevilla, donde logró 3 Europa League consecutivas. En Francia se ha hecho con todo lo ganable menos la Ligue1 de su debut en la que el Mónaco le arrebató el título al PSG. Lorca, Almería, Valencia, Spartak de Moscú y el mencionado Sevilla engrosan su currículo deportivo.

Zidane y Emery son expertos en este tipo de partidos.

Zidane y Emery: el francés lleva preparando esta eliminatoria desde hace mucho tiempo. (Imagen: foottheball.com)

Pero no solamente coinciden en su inagotable palmarés; Zidane y Emery comandan dos de los máximos favoritos a ganar la Champions 2018, y también a que llegan a este duelo en igualdad de condiciones pero por distintos motivos. Zidane pasa por su peor momento desde que se sentó en el banquillo del Real Madrid. Su equipo deambula por la Liga, fue ridiculizado en la Copa y el fútbol que genera es discontinuo. Las esperanzas del aficionado blanco están puestas en esta eliminatoria desde hace mucho tiempo tras dar por perdida la Liga. Es evidente que va a marcar un antes y un después. Por su parte, a Emery le va fenomenal en las competiciones domésticas: la Liga la tiene encauzada con 12 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, tiene pendiente de jugar la final de la Copa, y es cuartofinalista en la Copa de la Liga, títulos que, con muchas posibilidades, va a conseguir. Llega a este enfrentamiento con la moral alta pero con tal grado de presión que será clave manejar y gestionar correctamente la manada de figuras futbolísticas y mediáticas que dirige. La eliminación del año anterior ante el Barça es una herida que cuesta cicatrizar en el entorno parisino (y qatarí, según se vea), y esta es una buena oportunidad para superar los fantasmas del pasado.

Más de una cabeza rodará en el caso de caer eliminados.

Zidane y Emery: el Real Madrid ante su última oportunidad de la temporada. (Imagen: marca.com)

Como conclusión, las secuelas que va a deparar este enfrentamiento van a ser irremediables. Zidane y Emery son dos grandes técnicos con muchos éxitos pero esta eliminatoria supondrá un juicio inmerecido para alguno de ellos porque la memoria es una característica que el fútbol no posee. El que caiga se despedirá con total seguridad de su equipo. En Madrid, la temporada se hará muy larga sin nada por lo que pelear desde el mes de febrero, algo que no ocurría desde hacía muchísimo tiempo. Y en París, todo lo conseguido hasta ahora, más los títulos que acaricia no van a valer para nada. Pero va a haber un punto discrepante entre sus despedidas: Zidane se irá cuando quiera, pero si es eliminado será él mismo, que es lo más coherente, quien se aparte a un lado con la caballerosidad que siempre mostró. En cambio, auguro a Emery una despedida fría y fulminante la misma noche de su eliminación, sin descartar un despido “express” si en el partido de ida en el Bernabéu se diera un resultado insuperable. Y es que la exagerada inversión del dueño del club francés solamente tiene una finalidad: la Champions 2018.

El fantasma del Camp Nou ocupa la mente parisina

Zidane y Emery: el español está literalmente obligado a conquistar la Champions. (Imagen: culturepsg.com)