La cabeza de Aduriz nos guía el camino

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Manuel Fuentes

Redactor Jefe y CM at SportBall
Máster en Comunicación. Apasionado de los deportes. Orgulloso cofundador de esta web.

Corría el minuto 53 de partido de la ida de la Supercopa, con San Mamés como escenario. El Athletic estaba siendo superior, por físico, por ganas y, lo más importante, por juego. Pero el resultado mostraba un exiguo 1-0 que no tenía a los leones lo suficientemente tranquilos. El Barcelona parecía noqueado, pero, ¿se podría aguantar un 1-0 durante 90 minutos en el Camp Nou? Harto complicado. Entonces el joven Sabin Merino, enésimo proyecto de crack de Lezama, entró como un cuchillo por la izquierda, centró un balón al cielo de Bilbao y una portentosa cabeza impulsada por los dioses lo remató lejos del alcance de Ter Stegen, que nada pudo hacer. Era el 2-0, ahora sí se creía. Ese gol acercaba muchísimo el sueño de un equipo a la realidad. Y resultó que la realidad era aún más bonita que el sueño. Porque Aduriz haría el 3º y el 4º. Apocalipsis en San Mamés. 31 años de sequía que están muy cerca de acabar.

Aduriz saltó por encima de Mascherano y colocó el balón imposible para Ter Stegen

Aduriz saltó por encima de Mascherano y colocó el balón imposible para Ter Stegen

Y tiene mucha parte de culpa de ello Aritz Aduriz, El zorro de San Sebastián que lleva 4 temporadas a un nivel espectacular, cada una de ellas mejor que las anteriores. Un sueño que empezó el día que el Athletic le repescó tras dejarle a mallorquines y valencianistas disfrutar de él, dos temporadas cada uno, respectivamente. Por entonces, los vascos vivían tiempos convulsos. Su jugador más importante, deportiva y mediáticamente, Fernando Llorente, había declarado que no renovaría con el club. Tercer mazazo en muy poco tiempo, tras perder antes dos finales consecutivas, la de Europe League y la de la Copa del Rey. Lo que no contaban por San Mamés es que ya tenían al mejor sustituto en casa. Echando la vista atrás, es muy fácil decir que el cambio ha salido bien. Si Llorente iba a rendir igual o mejor de lo que lo está haciendo Aduriz, nadie lo sabe. Pero a simple vista, la jugada no les ha salido nada mal. Aduriz salió de San Mamés dirección a Mallorca precisamente para dejar paso en el equipo a Llorente. Ironías de la vida, regresó ya superada la treintena para ocupar luego el lugar que dejaría el pamplonés.

A sus 34 años de edad, Aritz está viviendo el mejor momento de su carrera, sin lugar a dudas. Y esa es una frase que podemos repetir en cada una de las temporadas que lleva viviendo en su ya 3ª etapa como león. En la 2012/13 anotó 14 tantos en Liga y un total de 18 sumando todas las competiciones. En la 2013/14 igualó la cifra de 18 total, 16 de ellos en Liga. En la pasada temporada, elevó esas cifras hasta 18 tantos en Liga y 26 en total.

Aduriz es como los buenos vinos, que mejoran con el paso de los años. Ha ido mejorando cosas en su juego, hasta ser un delantero completísimo. Por él pasa el juego de los leones, porque Aritz es algo más que un rematador. Genera juego cuando el balón pasa por sus botas, baja a recibir y cae a banda para oxigenar el juego de su equipo, creando constantes dificultades a las defensas rivales. Desde su posición entre los centrales, ordena al equipo, baja balones largos, pausa las jugadas, toma decisiones, todo ello adornado con controles y toques verdaderamente artísticos. Pero su principal virtud es sin duda su remate de cabeza, acción en la que se ha especializado y en la que no exageramos si lo colocamos como uno de los mejores del mundo. Que se lo pregunten al Madrid; un cabezazo suyo en la jornada 34 de la pasada Liga supuso medio título blaugrana. Mientras otros jugadores a su edad viven un paulatino acomodo deportivo, él mejora cada temporada a base de goles, asistencias y una constante lucha contra las defensas rivales.

Aduriz es también un gran compañero. Algo tímido, sus comienzos como deportista fueron como esquiador de fondo, algo que practicaba de pequeño, al igual que sus padres. También disfruta con el surf, snow, golf, tenis o pádel. En su lado más personal, no se considera creyente, ni religiosamente hablando ni en los políticos actuales, que “hablan mucho y hacen poco”. Le encanta la cocina y el cine, sobre todo las películas en las que salen Will Smith o Nicole Kidman. El Aritz futbolista admira a Van Basten y a Romario y tiene una gran colección de camisetas de jugadores a los que se ha enfrentado.

Cuando parecía que había alcanzado su tope, Aduriz empieza su 11ª temporada consecutiva en Primera División con un hattrick en el primer partido oficial de la temporada en España. Temporada que empieza “con la misma ilusión de siempre, con muchísimas ganas de aportar cosas y, sobre todo, de intentar mejorar lo que he hecho en los años anteriores y continuar aprendiendo. El objetivo siempre es seguir mejorando y progresando”. Esta Supercopa, de ganarla, podría ser su primer y último título. Eso es lo que se aseguran muchos, que dicen que es la última que tendrá o que le llega demasiado tarde. Pero los que lo hacen, sinceramente no conocen a Aduriz, el león indomable.