La encrucijada de los Celtics

Premios individuales NBA: Danny Ainge lo ha vuelto a hacer.
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Fanático del baloncesto y de las pequeñas cosas que a los demás aburren. Fascinado por el lado oscuro de la NBA

El futuro de los Boston Celtics: análisis

Los Boston Celtics continúan construyendo un excelente equipo pero futuras renovaciones de contratos les presenta una encrucijada en su camino

Los Boston Celtics tienen un futuro brillante. Actualmente pelean por el primer lugar de la Conferencia Este y gracias al brillante canje con los Nets – o desastroso dependiendo de la perspectiva – tienen un constante flujo de talento joven entrando año tras año. Cuentan con suficiente espacio salarial para firmar una estrella que impulse al actual núcleo sobre Cavs, Warriors y otros contendientes que emerjan en el futuro próximo.

Pero esta utópica situación no va a durar para siempre. Los económicos contratos, bajo los cuales Avery Bradley, Isaiah Thomas, Marcus Smart y otros están jugando, están pronto a vencerse y serán necesarios muchos más dólares para retener sus servicios. Con estos nuevos contratos se acaba la posibilidad de Danny Ainge de adquirir esa gran estrella que tanto necesita el equipo. Ya se vieron en la necesidad de liberar a R.J. Hunter – una elección de primera ronda –  a pesar de que mostraba gran promesa.

Jugadores como Guerschon Yabusele y Ante Zizic se esperan en la NBA en el siguiente par de años. Sumando la colección de picks que tienen derecho a futuro pronto los Celtics no tendrán suficiente sillas en el camerino para tanta gente.

Thomas, Smart y Bradley han funcionado por el momento ya que Bradley ha visto minutos en la posición tres de alero. Tanto Smart como Bradley han perdido tiempo por lesiones las últimas temporadas lo que “ha ayudado” a dar minutos a un rotación muy talentosa. Con el surgimiento del novato Jalen Brown en la segunda mitad de la temporada los minutos en la posición tres se ven cada vez más limitados. No olvidemos también que esa es la posición natural de Crowder, a quien razonablemente le gusta ver minutos ahí y no tener que lidiar con los gigantescos ala-pívot que rondan la liga. Si los Celtics adquieren a Markelle Fultz o Lonzo Ball sería un cuarto (quinto si tomamos en cuenta a Rozier) base que necesita minutos en la plantilla. Eso no es sostenible.

Esta temporada los Celtics estuvieron justo por abajo del límite salarial pero contaban con el contrato de $12 millones de Amir Johnson para ayudar en las matemáticas de los posibles canjes por Butler o Paul George.

Próximos agentes libres de los Celtics. El futuro de los Boston Celtics: análisis

Próximos agentes libres de los Celtics

Para la siguiente temporada, si renuncian a todos sus agentes libres (Johnson, JebrekoOlynyk y James Young) y al contrato no garantizado de Tyler Zeller podrían liberar alrededor de $31 millones de dólares – tomando en cuenta el salario del futuro novato – lo cual es justo lo necesario para ofrecerle el máximo a Gordon Hayward. No es un secreto que el ex pupilo de Brad Stevens es la primera prioridad para los Celtics este verano y quizás la razón por la cual Ainge no fue más agresivo en sus propuestas por George y Butler. Los números contables a este punto son muy estrechos, Ainge tendría que hacer algo de magia para crear más espacio: liberar a Rozier o renunciar a los derechos de Zizic y/o Yabusele. La otra opción es canjear alguno de los bases pero debido a los bajos contratos que tienen sería muy difícil recibir a cambio talento mientras se crea más libertad bajo el límite salarial.

Si no logran un acuerdo con Hayward u otro agente libre, pueden traer de vuelta a Olynyk o Jebreko por un contrato arriba de los $12 millones, lo cual sería bastante estándar en la liga. Bajo este escenario los Celtics estarían en la misma situación que esta temporada: buscando una estrella que acompañe a Thomas y a su joven núcleo armados de jóvenes jugadores en contratos amigables, una selección alta del draft y un contrato alto para engrasar los números contables.

El problema para Ainge y los Celtics es que la siguiente temporada pierden cierto grado de ventaja en la negociación ya que Thomas y Bradley serían agentes libres el verano siguiente y merecidamente buscarán un masivo aumento. En el caso de Thomas buscará el máximo.

Isaiah Thomas y Brad Stevens. El futuro de los Boston Celtics: análisis

Isaiah Thomas y Brad Stevens

Bajo cualquiera de los escenarios los Celtics se deben preguntar si prefieren canjear a Thomas antes de darle un contrato de $200 millones. A este punto hay muchas interrogantes en el camino: ¿este draft les traerá a Fultz o Ball?, ¿lograrán firmar a Hayward u otro agente libre?, ¿cuánto les costará retener a sus agentes libres de este verano?, ¿cuándo llegará a la NBA Zizic y Yabusele? Ante todas estas interrogantes es difícil mapear la situación económica de los Celtics pero lo que sí es claro que para el 2019 deben tomar una decisión con respecto a Bradley y Thomas sin importar lo que hayan logrado en el 2018. Además ya tendrían la amenaza del vencimiento del contrato de Smart en el 2020.

Bradley será más barato que Thomas y es un jugador secundario y versátil. Su capacidad defensiva le da un plan de contingencia en caso que Smart desee un contrato más grande del que los Celtics puedan darle. Thomas espera el máximo y ser el enfoque de la ofensiva. Necesita tener el balón para ser efectivo. El pequeño base tiene al menos dos años más para probar que puede liderar a los Celtics al menos a una final NBA si quiere que los Celtics se comprometan con un masivo contrato y modelar el equipo alrededor de él. Boston tuvo mucha suerte con Thomas, no esperaban que se desarrollara en esta clase jugador y no esperaban tener que considerar la opción de un contrato máximo a un jugador que físicamente no pueda tener la misma efectividad a sus 34 años.

Se ha dicho muchas veces que Ainge no quiere un equipo contendiente, quiere un equipo campeón y tiene todas las piezas para construirlo. Ha hecho un trabajo magistral construyendo este equipo hasta este punto pero las decisiones más difíciles aún están por ser tomadas.