La incertidumbre de Derrick Favors

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Abel Caride

Amante del fútbol inglés siempre con un ojo en las demás ligas europeas. Gooner y del Athletic. NBA en general, Sixers y Jazz en particular.

Conformar en la NBA un gran equipo si no eres una franquicia atractiva para la agencia libre suele ser complicado. De esto saben y mucho los Utah Jazz, los cuales llevan años juntando prospectos del Draft y algunos agentes libres para intentar cuajar un gran proyecto. Finalmente los Jazz lo han logrado y han dado con la pócima mágica al saber mezclar bien juventud con veteranía. Sin embargo, tener y, sobre todo, mantener un gran equipo para una “humilde” franquicia suele ser complicado y esto le puede pasar a los Jazz con uno de sus pilares, Derrick Favors.

Favors sigue queriendo quedarse en Utah.nba.com

Favors sigue queriendo quedarse en Utah. nba.com

Derrick Favors llegó hace seis años a Utah, en un traspaso que envió entre otros a Deron Williams a los Nets de aquella en New Jersey. Favors llegó a la NBA en el Draft de 2010 como un ala pívot de proyección All-Star como mínimo. Aunque jugó media temporada en los Nets, equipo que lo escogió con la pick 3, Favors pasaría el resto de su carrera en los Jazz, siendo actualmente uno de los capitanes del equipo. Su progresión fue constante, primero a la sombra de Al Jefferson y Paul Millsap y después ya siendo una de las espadas importantes de los mormones. Actualmente Favors es un ala pívot físico y atlético, bueno ofensivamente aunque necesita mejorar su técnica y su tiro alejado del aro y bueno en defensa, la progresión sigue ahí ya que aunque lleve seis años en la NBA apenas tiene 25 años.

Hoy en día Favors es una pieza importante de los Jazz pero a estos se les está presentando una dificultad para mantener el bloque que lleva años construyendo, es decir Hayward-Gobert-Favors y a los que “pronto” se unirán Hood-Exum. Los Jazz ya lograron atar a Gobert por 102 millones de dólares y 4 años quedando Gordon Hayward pendiente de rechazar su player option y negociar su renovación o salir al mercado de agentes libres y también Derrick Favors siendo este último menos prioritario que Hayward. El problema para Favors y los Jazz se añadió con el fichaje, necesario, de George Hill este verano. Hill llegó a los Jazz en su último año de contrato teniendo un rendimiento notable hasta ahora dando a entender que tanto él como la franquicia quieren seguir juntos mucho tiempo, siendo ahí donde radica la “ecuación”. Con la renovación de Gobert de más de 20 millones anuales y la búsqueda de que Hayward renueve por una cantidad similar o mayor a la de Gobert, los Jazz se enfrentarían a la situación de tener que hacer muchas cábalas y malabares para mantener a Favors, ya que Hill parece también más prioritario.

Jazz luchará por mantener su columna vertebral.bleacherreport.net

Jazz luchará por mantener su columna vertebral. bleacherreport.net

A Favors le queda este y otro año más de contrato, ahí comenzaría el calvario para ambas partes. Favors si nada sale mal aspiraría también a un contrato de más de 20 millones anuales. El problema para él y para que los Jazz duden radica en dos cosas. La primera el historial de Favors con las lesiones, nunca ha completado una temporada de 82 partidos aunque es cierto que en muchas pasó los 70, sobre todo en el último año donde se esperaba la explosión definitiva de él como jugador. La segunda tiene nombre y apellido, Trey Lyes, Lyes fue escogido en 2015 por los Jazz en el puesto 12 de dicho Draft. Hasta el momento el crecimiento de Lyes va a más y tanto Snyder como la franquicia están contentos con él pudiendo acabar como un buen remplazo de Favors si los Jazz ven excesivas sus pretensiones.

Por el momento los Jazz tienen muchos frentes abiertos, el prioritario llegar a Play-Offs y sentar unas bases para ser asiduos en dichos emplazamientos. El secundario, y no menos importante, es el de retener a su columna vertebral en la plantilla. La subida del tope salarial puede ser un arma de doble filo, ha podido ayudarles para traer a gente como Joe Johnson pero también puede perjudicarles a la hora de que dicha columna vertebral pida sueldos que en conjunto los Jazz no puedan sostener y hagan tambalear los cimentos de un proyecto que al fin ilusiona a la ciudad de Utah.