La irrupción de Sergi Roberto

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Notables son las figuras que ha sacado la cantera del Barcelona en la última década, figuras además programadas para reproducir un estilo futbolístico tan característico que parece imposible desligarlo del propio club. Apoyados en la abundancia de talento en las categorías inferiores, los Xavi, Iniesta y Messi han visto como varios canteranos han sido catalogados como el “nuevo x”, como futbolistas a los que entregar el testigo y dar continuidad a ese estilo de juego convertido ya en identidad.

Sergi Roberto fue uno de esos chicos a los que se les anunció como representantes de la siguiente generación. Y es que se presentó en el primer equipo debutando en el Santiago Bernabéu ni más ni menos, y siendo además uno de los jugadores que más sonaban en la Masía no tardaron en aparecer voces que vieron en él el perfecto sucesor de Xavi Hernández. Sergi compartía posición con Xavi e incluso se asemejaba en el gusto por ser un activo de la circulación de pelota, pero era otro tipo de jugador. Un jugador bastante extraño además. Su juego era intrépido y vertical, y su voluntad para aparecer al espacio contrastaba con el tipo de medio que se fabrica en la cantera azulgrana. A pesar de su particularidad futbolística, conocía al dedillo los mandamientos del juego de posición: sabía crear líneas de pase, conocía la importancia de jugar de cara, la búsqueda del tercer hombre, e incluso con balón mostraba conceptos que jugadores como Thiago todavía a día de hoy no han adquirido como la importancia del primer toque y el control orientado. A pesar de tener una técnica más vetusta que algunos de sus compañeros, su capacidad para entender el juego lo mantenía en el primer equipo. Siempre gustó a todos sus entrenadores.

Frente al Athletic se presentó como lateral

La mente es el activo más importante que tiene Sergi, y no porque sea un jugador que destaque por su toma de decisiones si no todo lo contrario. Es fantástico reproduciendo las diferentes funciones que necesita cada posición. Sergi es como un alumno que te recita de carrerilla la lección sin tener que pensársela. Justamente por eso, con 23 años ha cumplido notablemente jugando de mediocentro, interior, lateral y extremo sin tener ni un físico ni una técnica diferenciales. La teoría del fútbol es lo que mejor maneja.

Todos esos conceptos salieron a la luz con su irrupción el presente curso, y es que aprovechándose de las distintas lesiones que han asolado el cuadro azulgrana, Sergi se ha consolidado en el once gracias a su polivalencia. Consciente de que su titularidad tenía fecha de caducidad, Roberto construyó una dinámica personal que Luis Enrique no ha querido deshechar, así sin Dani Alves, actuó de lateral profundo, midiendo bien sus subidas e intentando cerrar el sector en defensa. No tuvo ninguna intención de imitar el juego del brasileño, muchísimo más interior, si no que hizo lo que un lateral hace por defecto. En esos minutos agarró ritmo de juego y confianza, motores que explican su evolución posterior.

Con Iniesta lesionado, Roberto pasó a jugar en el centro del campo quitándole el puesto a un Rakitic reducido sin Messi en el campo. El croata es el jugador más perjudicado por la baja de Leo, y es que su fútbol se basa principalmente en ir compensando los movimientos del argentino. Sin Messi, Rakitic se vio superado por un Roberto que ya había agarrado la ola. Sergi actuó de interior clásico en la derecha, mezclando recepciones por delante y por detrás de la presión rival, cargando el área desde segunda línea, ofreciéndole a su extremo desmarques exteriores para favorecer el regate interior, etc. Y en izquierda se alió con Neymar, el nuevo gravitador de los ataques azulgranas, guardándole la espalda y decorando el escenario atrayéndo marcas con su movilidad. Otra de las particularidades de Sergi es la actividad que acompaña todas sus acciones, y es que en un Barcelona que sin Messi e Iniesta ha perdido capacidad para organizar, el ataque posicional ha agradecido la presencia de un jugador con desplazamiento sin balón.

En el día de Leverkusen, su entrada en el interior zurdo fue vital para remontar

En Getafe Luis Enrique lo ubicó como extremo derecho en la última media hora de partido. Las actuaciones discretas de Sandro y Munir invitaron al técnico asturiano a probarlo en esa posición. Una maniobra que se podría entender como test para el Clásico, porque se rumorea que Leo Messi no va a estar disponible frente al Real Madrid y de esa manera Rakitic encontraba un hueco en el once. Un experimento que el miércoles iba a tener continuidad pero que la lesión del croata a los veinte minutos nos impidió sacar conclusiones. Lo que está claro es que si nada se tuerce, Sergi Roberto va a ser titular en el Santiago Bernabéu el próximo 21 de noviembre, ya sea como interior o como extremo. Quizás lo hubiera sido igual sin la lesión de Rakitic, porque el chico está siendo la nota más positiva de la temporada azulgrana.