La patada que cambió la historia

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Manuel Fuentes

Redactor Jefe y CM at SportBall
Máster en Comunicación. Apasionado de los deportes. Orgulloso cofundador de esta web.

Era el 23 de enero de 2013. El Madrid jugaba en Mestalla la vuelta de cuartos de final de la Copa del Rey. Los blancos habían vencido 2-0 en la ida y todo transcurría con normalidad hasta el minuto 17, cuando en una jugada trabada dentro del área de Casillas, éste recibe una patada de Arbeloa en el intento del lateral por despejar el balón. El resultado: fractura en la base del primer metacarpiano de la mano izquierda. Lo que equivale a 3 meses de baja para el portero de Móstoles. El equipo no podía quedarse cojo en una posición tan importante y Mourinho apostó por incorporar a Diego López, demostrando a su vez una escasa confianza en Adán, al que previamente ya le había dado alguna titularidad declarando que lo veía mejor que Casillas. Ahí empezó todo.

Momento en el que cambió la historia de Casillas con el Madrid

Momento en el que cambió la historia de Casillas con el Madrid

Iker no volvería a jugar más esa temporada. Se recuperó de la lesión a tiempo, pero aun así tardó en volver a incorporarse a una convocatoria. No tenía el “alta competitiva”, según Karanka; pero sí la médica. Raro. Esto todo no hizo más que demostrar la mala relación que Mourinho había tenido con el portero desde el principio. El amor irrompible de una parte de la afición con el entrenador portugués, algunos trapicheos que salieron del vestuario presumiblemente aireados por el cancerbero y, no lo obviemos, una clara bajada en el rendimiento de Iker se juntaron para formar un cóctel explosivo que puso al (entonces) capitán blanco en el disparadero. Ni tan siquiera el paso por el banquillo blanco del pacificador Ancelotti pudo normalizar la situación. En el primer año del italiano, Casillas fue titular en Copa y Champions; en la segunda, en Liga y Champions. Pero nunca jugó al nivel de antaño y nunca se vio a Iker como indiscutible.

La temporada pasada acabó con el divorcio definitivo entre el ex capitán y el Bernabéu, con la afición abucheándole constantemente y el portero respondiendo airadamente. Era el fin. Aunque tanto la entidad como Iker se cansaron de repetir, oficialmente, que todo seguiría con normalidad, la sensación es que todos miraban hacia el final.

Pero el lío en la portería no va a acabarse con la salida de Casillas. Se supone que uno de los motivos era que no se sentía valorado, y menos aún con la insistencia en contratar a De Gea. Pero para hacer esto, Florentino no contaba con la cabezonería de Van Gaal, que no parece muy dispuesto a ceder. Con ese panorama, Navas parecía el único portero de la plantilla, amén de los canteranos Rubén y Pacheco. Para remediarlo, el equipo ha incorporado hoy mismo a Kiko Casilla, ex canterano del club que llevaba varias temporadas a gran nivel en el Espanyol. Una contratación que parece no calmar la situación, ya que todo hace indicar que se intentará el fichaje de De Gea hasta el último minuto. Más que nada, porque de no conseguirlo, la entidad blanca tendrá que indemnizar al ex portero atlético con 10 millones de euros. Más los 11,5 que tuvo que poner para conseguir la salida de Casillas. Si los unimos a los 6 que ha costado Kiko, nos sale que Florentino se podría haber gastado esta temporada 27,5 millones para tener en la portería a Keylor y a Casilla. Algo que no parece contentar a los madridistas. Cosa que, por otra parte, no entiendo. A mí esa dupla me ofrece bastantes garantías. Y queda la oportunidad de completar la portería la temporada que viene con De Gea, por 0 euros. Bueno, por los 10 de la indemnización, para que nos entendamos.

Casilla llega para al Madrid para competir con...¿quién?

Casilla llega para al Madrid para competir con…¿quién?

A lo que íbamos es a la patada de Arbeloa, a la que impidió el final deseado por todos los blancos para Casillas. Se fue el portero de los milagros, el portero que más puntos ha ganado para su equipo en la historia de este deporte, se fue “El Santo”. Y se fue por la puerta de atrás, como otros tantos símbolos blancos antes: Del Bosque, Hierro, Guti, Raúl… Es el estilo de Florentino.