La Vuelta a Boedo

La vuelta a Boedo de San Lorenzo de Almagro

Su alma nunca abandonó el barrio. San Lorenzo de Almagro nunca se fue de Boedo. La diáspora azulgrana durará más de 30 años, pero el exilio impuesto por la dictadura militar nunca pudo, ni podrá, con el arraigo que tiene el Ciclón con el barrio que lo vio nacer. San Lorenzo se vio resignado a ser despojado de su hogar, vagó durante más de una década hasta que finalmente pudo establecerse en una nueva morada. Lejos de Boedo, eso sí. Pero si algo caracteriza a este club es que siempre creció a partir de la rebelión, nunca hincó la rodilla, nunca perdió la fe. San Lorenzo canalizó la injusticia a la que fue sometido y empezó su particular cruzada. Desde ese momento, el Nuevo Gasómetro se convirtió en un altavoz, un eco en forma de grito incómodo para el estamento del poder. Una lucha contra el valor material, al sistema que le pone un valor económico a todo. San Lorenzo se marcó un objetivo que entonces parecía una quimera. Una vez más, no existen imposibles para este club. Hoy, la vuelta a Boedo de San Lorenzo de Almagro es una realidad.

El círculo está más cerca de cerrarse. Carrefour, empresa que tenía los derechos del terreno en Avenida la Plata, aceptó el acuerdo para que la propiedad volviera a San Lorenzo. De esta manera la Vuelta se consumó. El Ciclón vuelve a ser dueño del predio que antiguamente alojaba al Viejo Gasómetro, el bohemio estadio del barrio de Boedo. El club quiere saldar su deuda, quiere volver a sentirse completo, quiere reconstruir su cultura, un movimiento que tiene un significado que traspasa el deporte. San Lorenzo ayer se despojó de los grilletes del capitalismo.

No les ha sido fácil. Para nada. La historia de este club está llena de desdichas que han dejado muescas en su código genético. Como muestra un verso de una de sus mejores canciones “[…]Porque a pesar de todo lo que hemos pasado, San Lorenzo querido, siempre estaré a tu lado[…]”. En 1979 perdieron su estadio en Boedo, el Viejo Gasómetro, por culpa de una crisis institucional del propio club y por la posterior expropiación de los terrenos por parte del gobierno militar, que finalmente los vendió a la cadena de supermercados Carrefour.

La vuelta a Boedo de San Lorenzo de Almagro

La vuelta a Boedo de San Lorenzo de Almagro. Su gente siempre lo tuvo claro

Dos años después fue el primero de los cinco grandes de Argentina que descendió, aunque volvieron a lo grande, llenando el Monumental de River con 74.000 hinchas (cifra récord de asistencia en Argentina), en lo que es un buen ejemplo de lo que es este club. En el peor momento de su historia, cuando estaban en lo más bajo, movilizó a más gente que nunca.

En 1993 en el barrio de Flores, San Lorenzo levantó su segundo estadio, el Nuevo Gasómetro. Alternativamente, su gente abrazó un nuevo mantra que se repitió día sí, día también, en la nueva cancha. La Vuelta. Boedo como la Ítaca de Ulises. San Lorenzo no olvidó su origen. Así en marzo de 2012, tras otros movimientos anteriores, se juntaron 110.000 gargantas en Plaza de Mayo para pedir la Ley de Restitución Histórica. Ley que sería aceptada medio año después. Un paso importantísimo para la vuelta. Una vez más, la fe inquebrantable de una afición que lucha y lucha siempre contra la adversidad.

Solo el tiempo sabe cómo le irá a San Lorenzo de Almagro. Aunque el futuro se presenta con más optimismo que nunca. Hasta hace poco, era el único grande que aún no había levantado la Copa Libertadores, pero lo consiguió en 2014. El siguiente objetivo era volver al lugar de donde nunca debió de ser despojado, levantar de nuevo los escalones en Avenida La Plata. Y responder, sin silencios ni suspiros, a la pregunta que tantos le hacen: ¿De qué barrio sos, San Lorenzo? De Boedo, pues claro.

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