La young-core de los Pelicans: ¿hasta dónde serán capaces de llegar?

Ball, Hart, Ingram, Zion y Okafor forman la young-core de los Pelicans.

Toda reconstrucción, o intento de ello, conlleva una serie de sacrificios. Y en el caso de Nueva Orleans, por suerte o por desgracia, nada es diferente. Siempre es difícil desprenderse de un jugador del calibre de Anthony Davis. Pero, si a cambio consigues una camada de jóvenes y, sobre todo, prometedores jugadores, el trago se hace menos amargo. La young-core de los Pelicans es realmente interesante y prometedora.

Nueva Orleans cuenta con una oportunidad de oro para la siguiente campaña. Una oportunidad que ha borrado de la mente de todos sus aficionados cualquier recuerdo dejado por Anthony Davis. Ni cenizas quedan del anterior proyecto del equipo de Luisiana, todas las expectativas están puestas en su nuevo proyecto: su núcleo joven.

Jugadores jóvenes o young-core de los Pelicans

Hasta cuatro son los nombres de jugadores con menos de 25 años que parecen tener un futuro a largo plazo en la franquicia. Repasemos sus características.

Josh Hart

Posiblemente el “más discreto” de esta lista. Y no por su juego, si no por el bajo tirón mediático con el que cuenta en relación a sus compañeros. Durante su debut con los Lakers, jugó a un nivel tan alto que fue nombre como MVP de la “Summer League”, competición que se juega a modo de pre-temporada para que los equipos comiencen a calentar motores.

Durante sus dos temporadas en la franquicia angelina, Josh siempre ha rendido de una manera más que buena. Pese a no ser todo un prodigio en ataque, su garra y su actitud compensan, y con creces, su poca anotación al otro lado de la cancha. Promediando 4 rebotes y 1.5 asistencias por partido, unido al casi robo que conseguía cada noche en el Staples Center, Hart fue, en incontables ocasiones, la pieza clave y salvadora para unos Lakers que no encontraban la manera de desatascar los encuentros.

Para el escolta estadounidense la próxima temporada será totalmente nueva. Una temporada en la que, en principio, deberá aportar un poco más en ataque y en defensa. Asentándose así como uno de los principales jugadores en el conjunto de Alvin Gentry.

Brandon Ingram

El que fuera número 2 del Draft en 2016 y una de las mayores esperanzas en los últimos años para la afición angelina, ha acabado siendo traspasado a los Pelicans. No sin antes haber dejado tras de sí un proyecto fallido.

En muchas ocasiones ha sido criticado por la dura prensa y afición de Los Angeles Lakers. Pero la realidad nos muestra cómo Ingram ha ido mejorando temporada tras temporada. Su fichaje causó un gran furor en la afición del Staples, tanto que, ni con sus promedios de segundo año (16P, 5A y 4R) pudo contentar a la fanaticada.

En su tercer y último año para Lakers, Ingram, una vez más, aumentó sus números y su actitud en el juego. Pasó a anotar 2 puntos más por encuentro, pero sus estadísticas en rebotes y asistencias se mantuvieron prácticamente idénticas. Una vez fuera del equipo, y sin la gran sombra de LeBron James tras él, Ingram tiene la oportunidad de asentarse como una de las estrellas de la liga y demostrar el porqué de esa elección número 2 del Draft 2016.

Lonzo Ball

Un nombre más que conocido para la mayoría de adentrados en el mundo de la NBA. El mayor de los hermanos Ball volvió a crear infinitas expectativas en cuanto a su selección. Pero al contrario que Ingram, la mayor parte de este “hype” procedió de su familia, más concretamente de su padre, quien llegó a asegurar que “podría derrotar al mismísimo Jordan con una mano a la espalda”.

Realizó un primer año que cualquier rookie firmaría antes de empezar la temporada (10P, 7A y 7R). Pero el enorme eco tanto en medios de comunicación como en redes sociales traídos por su padre, le supusieron un enorme hándicap. Dejó más que claro su potencial como jugador. Buena defensa, buena visión y, pese a notarse la timidez e inexperiencia en la faceta ofensiva, su buena anotación.

Después de una segunda temporada más que calcada a la anterior, dejó el equipo angelino con más sombras que luces. Otro “Pick 2” desperdiciado por el equipo de Frank Vogel.

Jahlil Okafor

Por si fueran pocos, los Pelicans tienen a otro pick top del Draft NBA en su equipo para esta nueva temporada. Okafor fue la tercera elección en el año 2015 por parte de los 76ers. Dejando en su año como rookie promedios de un auténtico veterano (17.5P y 7R), la figura de Jahlil fue disminuyendo temporada tras temporada.

A su temprana edad, ya ha tenido el privilegio de jugar en 4 equipos NBA: Philadelphia, Toronto, Brookyn y, ahora, Nueva Orleans. En ninguno de estos últimos ha conseguido volver a ser aquel jugador que deslumbró a la NBA en 2015. Pero no todo son malas noticias para él. Durante el final de la pasada temporada, con la larga lesión de Anthony Davis, Okafor dejó ciertos destellos de aquel jugador, destellos que pueden resultar ilusionantes para la afición Louisiana.

Jahlil Okafor, en su etapa con los Philadelphia 76ers

Jahlil Okafor, en su etapa con los Philadelphia 76ers. Imagen de Ian D’Andrea.

Tan solo jugando a un nivel similar al del final de la pasa campaña, Jahlil será, con total seguridad, una pieza clave para la segunda unidad para el equipo de Gentry. Todo un comodín poder contar con un jugador de sus características.

Zion Williamson

El jugador más famoso de una camada de “rookies” desde LeBron James. Para muchos, incluso, llamado a marcar una época. Solo 19 años a sus espaldas y ya es la cara de toda una franquicia. Zion Lateef Williamson, nacido en Carolina del Sur, es el jugador llamado a hacer grandes cosas para los Pelicans. Más de un mate monstruoso en su época de instituto ha circulado por las redes de manera endiablada durante el pasado año.

Su altura (2.01 Metros) y su peso (129 Kg), hacen de él un jugador más que temible físicamente. Y por si esto fuera poco, cuenta con una capacidad atlética más que envidiable por cualquier jugador NBA. A todo esto, se le une el enorme tirón mediático con el que cuenta. Para haceros una idea, sin ni siquiera haber debutado en la NBA, Nike pagará 75 millones de dólares en las próximas 7 temporadas a cambio de calzar al número 1 del Draft 2019. Se trata del contrato más alto para un rookie desde el de LeBron James en 2003 Sin duda, un jugador a seguir esta nueva campaña.

Nueva Orleans cuenta, de manera más que suficiente, con jugadores y un núcleo de equipo capaz de estar en lo más alto de la clasificación en un tramo de 3 o 4 años. Estos jóvenes, acompañados por jugadores más experimentados como JJ Redick o Jrue Holiday, pueden dejar un gran legado. Tan solo el tiempo nos dirá hasta donde llegará esta nueva plantilla de Nueva Orleans, pero desde esta primera temporada, apuntan muy alto.

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