Los primeros fantasmas de Lamar Odom

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Vicente Breso

Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas. Amo el fútbol y estoy enamorado del baloncesto. Escribir sobre ellos es la leche.

Hoy hablaremos de los primeros pasos de Lamar Odom en el baloncesto, cuando siendo un púber ya era conocido en todo el país y sus fantasmas empezaban a asomar. Conocer el pasado es una buena manera de entender el presente y el bueno de Lamar ya daba pistas de que su talento sobre la pista era compatible con su peculiar forma de enfrentarse a la vida. En la cancha siempre generoso, el más inteligente, versátil, pura poesía en movimiento y pocas gotas de egoísmo, fuera de ella una auténtica montaña rusa de sentimientos negativos y bondad a partes iguales. En una era de plena inmersión del hip hop en la NBA siempre se mostró proclive a un profesionalismo más libre y canalla, pero a la vez demostraba tener una personalidad menos altiva que otros jugadores de moda de la época (hablamos de finales de los 90) como Allen Iverson o Latrell Sprewell.

Lamar Odom, neoyorkino de nacimiento y oriundo del humilde barrio de Queens, es hijo de un padre adicto a la heroína que estuvo ausente durante sus primeros años de vida. Su madre falleció cuando Lamar tenía 12 años de un cáncer de colon, por lo que fue criado por su abuela.

Mi padre estuvo ausente toda mi vida debido a sus propios demonios. Mi madre y mi abuela me criaron. Queens me crió”.

A pesar de que su vida estaba sumida en la tragedia, el joven Odom salió adelante gracias a su talento para jugar al baloncesto. En su primer año de instituto formó parte de un centro que años más tarde adquirió gran prestigio en el mundo del deporte norteamericano, el Christ The King Regional High School, famoso por albergar en su programa de baloncesto a gente como Sue Bird, Jayson Williams u Omar Cook. Allí conoció a dos futuros jugadores de la NBA como Eric Barkley y Speedy Claxton, un año duro en el que su rendimiento académico distó mucho de su nivel como jugador de baloncesto. Al final del curso, Odom se vio obligado a dejar el centro a causa de sus pobres calificaciones.

Lamar Odom en Christ The King Regional Highschool. Fuente: people.com

Lamar Odom en Christ The King Regional Highschool. Fuente: people.com

Al tiempo que superaba la pérdida de su madre, Odom comenzaba a llamar la atención en las siempre pendencieras canchas de Queens, siendo apenas un niño. Allí conoció al que se convertiría en uno de sus mejores amigos, el también NBA Ron Artest. “Siempre supe que llegaría a la NBA”, dijo en su día Odom. La vida les pondría años más tarde en el mismo camino, concretamente en L.A. Lakers, donde ambos consiguieron su primer anillo de la NBA.

El nombre de Lamar Odom ya era, a pesar de su turbulenta vida, muy conocido en el mundillo del baloncesto y al año siguiente se matriculó en el Redemption Christian Academy de Queens, un centro de enseñanza marcadamente cristiana, algo que en la actual mentalidad europea puede parecernos extraño pero no deja de ser muy habitual en Estados Unidos. El instituto neoyorkino fue testigo del brillante talento de su alumno, que en un breve espacio de tiempo ya tenía detrás suyo a una legión de seguidores y ojeadores de la NBA. Un año más tarde Odom dejaría el centro, dejando un gran recuerdo en compañeros y miembros de la dirección del instituto.

“Él es el único responsable de poner a nuestra escuela en el mapa (…).Como estudiante estaba por encima de la media ,respondía a todo lo que se le pedía y nunca tuvo un problema disciplinario (…). Sus problemas vinieron a raíz de la gente sin escrúpulos que le rodeó”  –Pastor John Massey Jr- Fundador del Redemption Christian Academy. Fuente: Times Union

En su adolescencia los focos ya estaban presentes, su futuro en la NBA estaba cantado. A pesar de su gran carrera, hay gente que echó en falta algo más. El propio John Massey afirma que “Odom pudo haber sido Lebron James antes de Lebron James, pero no estuvo a la altura de su enorme potencial”.

Se habla de que Lamar se sentía preso en su antiguo instituto, un centro privado con normas muy estrictas y uniforme reglamentario. Un año más tarde, y en busca de un programa deportivo más ambicioso, Odom se trasladaba a New Britain, concretamente al St Thomas Aquinas Highschool de Connecticut, donde conocería a Jerry De Gregorio, que lo captó por primera vez, un coach con el que viviría los primeros traspiés serios de su vida como deportista.

Jerry De Gregorio, padre baloncestístico de Lamar Odom. Fuente: nba.com

Jerry De Gregorio, padre baloncestístico de Lamar Odom. Fuente: nba.com

En tres años, el adolescente Odom ya había pasado hasta por tres institutos distintos. En su año senior Lamar Odom llenaba portadas, la revista Parade lo eligió como el mejor jugador de instituto del año y lo incluyó en su mejor quinteto por segundo año consecutivo.

Antes de convertirse en universitario el joven Lamar Odom formaría parte de la AAU, “Amateur Athletic Union”, una organización teóricamente sin ánimo de lucro que se encarga de promocionar física y psicológicamente a los deportistas norteamericanos. La AAU vio en Odom a un proyecto de deportista de élite y formó con él un equipo inolvidable repleto de futuros NBA como Anthony Glover, Ron Artest, Eric Barkley, Elton Brand y el propio Odom. Casi nada. El conjunto de la AAU: Riverside Hawks realizaría una gira de 70 partidos entre los Estados Unidos y el resto del mundo con un balance de 69 victorias y una sola derrota, cosechada contra el Team California en el que jugaban los hermanos Jason y Jarron Collins, además de otra futura estrella NBA como Baron Davis. Por cierto, Odom, Brand y compañía pasaron también por España, arrasando sin paliativos al Canoe Madrid. Eduardo Bueno, miembro de aquel equipo, recuerda en MARCA que Odom aquel día “metió 30 puntos jugando a medio gas”.

“Siempre recuerdo la química de equipo que tenían, la camaradería era increíble. Todavía le hablamos a nuestros equipos sobre estos tipos, sobre lo dispuestos que estaban a jugar juntos “. -Ernie Lorch, entrenador de los Riverside Hawks (AAU) al New York Post en 1999.

6man Lamar Odom -2 guard Eric Barkley -point Ron Artest - 3 Elton Brand -4 Anthony Glover-5 Reggie Jessie off the bench 67-1 for the summer around the world and USA. Teenagers Best memories Get well homie #falife #miracleswillhappen

6man Lamar Odom -2 guard Eric Barkley -point Ron Artest – 3 Elton Brand -4 Anthony Glover-5 Reggie Jessie off the bench 67-1 for the summer around the world and USA. Teenagers Best memories Get well homie #falife #miracleswillhappen

Más allá de sus lazos con Ron Artest en los Lakers, el vínculo con sus viejos compañeros nunca se rompió del todo. Eric Barkley dice “lo pasábamos bien juntos, es un gran amigo y una gran persona. No encontrarás a nadie que pueda decirte algo malo sobre él”. El propio Barkley, una de las personas que ha estado apoyando al jugador en estos difíciles momentos es, ironías del destino, entrenador del hijo de Lamar Odom, que se encuentra en el primer año de instituto. Dice nostálgico que “verlo es como retroceder en el tiempo. La misma forma de andar,  el mismo estilo de juego, el mismo cuerpo. Es como estar viendo a Lamar otra vez”.

Su época como colegial había acabado y Lamar Odom tenía ante sí la oportunidad de elegir entre diversas universidades que le habían presentado ofertas para formar parte de su plantel. Su meta siempre fue la NBA y, francamente, todos los ojeadores tenían claro que debido a las necesidades económicas del jugador y a su mentalidad, su paso por la universidad iba a ser corto. Contrariamente a la normativa actual, en aquel entonces los jugadores de instituto podían presentarse al Draft sin haber pasado por la universidad, algo que Odom barajó durante un tiempo, llegando incluso a consultar a Kobe Bryant, uno de los jugadores que la esquivaron. Odom, que había conocido a Kobe gracias a la firma deportiva Adidas, decidió esperar un año.

Estamos en agosto de 1997 y en Estados Unidos el debate en torno al futuro de Odom crece. Su poco interés por seguir con la formación académica hace que se especule con una posible incorporación a la CBA, una liga profesional de segundo orden en Estados Unidos que estudiaba nuevas formas de crecer frente a la poderosa NBA, lo que permitía a Odom jugar a un nivel algo más alto que en instituto y empezar a ganar dinero por sí mismo.

“Estamos seduciendo a Odom con las mismas armas que los entrenadores de las universidades. Y lo hacemos por una razón: podemos. La diferencia es que nosotros pagamos” – Steve Patterson, miembro del comisionado de la CBA. Fuente: Sports Ilustraded

En la temporada 96-97 más de 40 jugadores de la NBA habían jugado en alguna ocasión en la CBA en el pasado, lo que hacía pensar a su comisionado que podía ser un negocio en plena expansión que sólo necesitaba de alguien con el tirón de Odom. La edad del joven prodigio y las razones de su reclutamiento hacen que estalle un enorme revuelo en torno a la figura de nuestro protagonista, un debate encarnizado en el que se ponen en una balanza el dinero y la educación.

“Creo que todo el mundo debe tener acceso a la mejor educación que pueda, pero si por alguna razón hay algún jugador que no esté interesado en la educación y aún no es tan bueno como para jugar en la NBA, debería tener un lugar en el que poder jugar”.  – Russ Granik, miembro del comisionado de la NBA en 1997. Fuente: Sports Ilustrated

Finalmente Odom rehuye tanto a la NBA como a la CBA y escoge la universidad de Nevada Las Vegas, momento en el que las cosas empiezan a torcerse. Ese mismo verano Odom es detenido por solicitar los servicios de una prostituta y meses más tarde es expulsado al descubrirse que ha recibido retribuciones por valor de 5.600$. Cabe recordar que en Estados Unidos los deportistas universitarios tienen prohibido recibir cualquier tipo de compensación económica. Su entrenador, Bill Bayno, es también expulsado e inhabilitado del centro y de la NCAA.

“Yo estaba deprimido. Sentí que necesitaba tiempo para arreglar las cosas. Tuve que preguntarme a mí mismo: ¿qué es lo que realmente quieres? No pude ver la luz al final del túnel”.  – Lamar Odom a The Baltimore Sun hace algunos años.

Odom vuelve a su Nueva York natal, siendo reclutado por su ángel de la guarda, su antiguo entrenador en su año senior como jugador de instituto, Jerry De Gregorio, que se había convertido en entrenador jefe de la universidad de Rhode Island y años atrás le había acogido incluso en su propia casa. Alguien conocido, alguien que le entendía y con el que esperaba volver a tener el sueño de jugar algún día en la NBA.

Odom en su etapa universitaria en Rhode Island. Fuente: thestartingfive.net

Odom en su etapa universitaria en Rhode Island. Fuente: thestartingfive.net

Aquel año Odom se convierte en un auténtico héroe para la universidad, llevando por primera vez a los Rams a liderar la Atlantic 10, siendo nombrado Rookie del año, MVP y anotando el triple sobre la bocina que daba el primer campeonato de su historia a Rhode Island, además de ser uno de los pocos jugadores de todo el país capaces de jugar en las cinco posiciones. ¿Sus números? 17,6 ppp, 9,8 reb, 3,8 asis, 1,5 tap. No había duda: Lamar Odom estaba listo.

Algunos años después de aquella hazaña y con la carrera de Odom consolidada en la NBA, Jerry De Gregorio definió al que fuera su jugador como alguien que estaba “demasiado cerca de los problemas”.

Ahora mismo Lamar Odom se recupera en el hospital de Las Vegas (Nevada) de una sobredosis de un cóctel de varias drogas que apunto han estado de costarle la vida. Desde esta página le deseamos una pronta y completa recuperación.