Dos ROY buscando su sitio en la NBA

Llevar en tu curriculum el premio de Rookie del año suele significar que serás un jugador importante en tu equipo y en la liga. Si miramos la lista de nombres que forman parte de los ganadores de este galardón en los últimos años, podemos confirmar esa primera frase: Irving, Towns, Lillard, Griffin…  Pero, como en la vida misma, a veces no siempre ocurre así. Vamos a hablar de dos jugadores que entre traspasos, lesiones y alguna que otra mala jugada del destino, no se han convertido en esos cracks que todos esperábamos: Michael Carter Williams y Tyreke Evans.

Caso Uno: El Proceso contra Michael Carter Williams

Aquel primer año de Michael Carter Williams en Philly, siempre sonriendo.

Aquel primer año de Michael Carter Williams en Philly, siempre sonriendo. Philadelphia Magazine

Aunque a día de hoy en los Sixers todo es alegría y esperanza, hay que recordar que El Proceso (nombre que se le ha dado a ese largo vagar por el fondo de la liga) dejó por el camino a muchos caídos, en pos de cumplir con las ilusiones de Sam Hinkie, General Manager de Philadelphia.

En el draft de 2013, los Sixers elegían con el número once a un base espigado de 1,98, que apuntaba muy buenas maneras tras dos años en la universidad de Syracuse: Michael Carter Williams. Su debut no pudo ser mejor. En la noche en que la franquicia rendía homenaje a Allen Iverson (como diría el maestro Montes… ¡Jugón!) el base debutante Carter Williams hizo 22 puntos, 12 asistencias, 7 rebotes y 9 robos de balón. Casi nada, teniendo enfrente nada menos que a los vigentes campeones de ese año, los Heat de LeBron y cía.  Esa noche nacía una estrella.

En su primera semana era nombrado jugador de la semana en la Conferencia Este (primer novato en lograrlo desde un tal O’Neal), Rookie del mes, titular en el Rising Star, etc.  Hasta llegar al culmen: Premio al Rookie del año 2014.

Pero como todo buen villano de película, Hinkie volvió a pulsar su botón favorito, ese donde pone «No tocar. Activar autodestrucción». En febrero de 2015, Michael Carter Williams era enviado a los Bucks, con múltiples equipos implicados en la operación, en la que llegarían cuatro primeras rondas de Lakers (de 2015 al 2018) para Philly.  Esos Bucks, con MCW como base, se clasificarían para post temporada aunque caerían en primera ronda contra los Bulls. Parecía que se abría un bonito futuro para el joven jugador. Nada más lejos de la realidad. A los continuos problemas físicos que apenas le permitieron jugar poco más de 50 partidos ese 2015-2016, hay que unir que la temporada de Milwaukee no cumplía con las expectativas despertadas en verano, quedando fuera de las plazas de Playoffs. Y de nuevo, turno para hacer las maletas para nuestro protagonista: a Chicago a cambio de Tony Snell, para otra temporada en la que jugó aun menos partidos que la anterior (45 en todo el año). Actualmente, Michael Carter Williams busca resurgir de nuevo en los Hornets con los que ha firmado por sólo una temporada y donde espera poder volver a mostrar los destellos de aquel que deslumbró en los Sixers.

Actualmente MCW juega en los Hornets con los que ha firmado por un año.

Actualmente Michael Carter Williams juega en los Hornets con los que ha firmado por un año. NBA.com

 

Caso 2. Tyreke Evans, flor de un día (o un buen año mejor dicho)

Un solo año (aunque muy bueno eso sí) en la Universidad de Memphis le valió a Tyreke Evans para que los Kings apostaran por él con su cuarto pick en la primera ronda del año 2009. Por su altura y físico, Evans estaba llamado a ser un jugador muy importante. Ese año, el de su debut, pronto se confirmó como la base sobre la que construir el futuro de la franquicia de la capital del estado de California. 20 puntos, 5 asistencias y 5 rebotes por partido le valieron para alzarse con el título de Rookie del año en el final de esa temporada 2008-2009.

Tyreke Evans, durante su primera etapa en Sacramento.

Tyreke Evans, durante su primera etapa en Sacramento. bleacherreport.com

Sin embargo, al contrario que con nuestro anterior protagonista, antes de los problemas físicos llegó una bajada de nivel paulatina que acabó con sus huesos en los New Orleans Pelicans. Cuatro años en los que quitando destellos puntuales (41 puntos contra Thunder en abril de 2014, récord personal) Evans nunca volvió a mostrar el nivel de aquel primer año.

Tyreke Evans llegó en 2013 a los Pelicans en los que no tuvo un papel destacado.

Tyreke Evans llegó en 2013 a los Pelicans en los que no tuvo un papel destacado. NBA.com

Caprichos del destino, Tyreke Evans volvería el curso pasado a Sacramento como parte del traspaso de Cousins a los Pelicans. Se suele decir que las segundas partes nunca son buenas y en el caso que nos ocupa, se cumplió una vez más. Esta temporada, el bueno de Tyreke está resurgiendo de sus cenizas en Memphis, donde ya jugó en su época universitaria y donde está volviendo a sentirse un jugador destacado: está cerca de los mejores promedios de puntos por partido (17,8) desde su año de debut y en los mejores de su carrera en lo que a porcentajes de tiro (50,6 % en tiros de campo, 42,6% en triples).

Evans y Conley durante el Media Day.

Tyreke Evans y Conley durante el Media Day. usatoday.com

Dos jugadores a los que prestar atención a lo largo del curso, que tienen como principal reto encontrar, por fin, su sitio en la NBA.

Los datos estadísticos usados para este artículo se han sacado de la pagina web Basketball Reference.

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