Mil partidos, mil gracias Gigi

Buffon Copa del Mundo

Mil partidos de Buffon, mil gracias Gianluigi

Los números se apoderan de casi todo lo que nos rodea. Todo medido, todo etiquetado con números que acaban clasificando como mejor o peor cualquier cosa frente a otra. El fútbol actual no se queda atrás: porcentajes de posesión; número de recuperaciones; relación entre disparos a puerta y goles y entre goles y minutos jugados; estadísticas sobre cuántos partidos gana qué equipo con qué jugador en el campo y cuántos partidos pierde qué equipo con qué jugador en el banquillo; máximos goleadores, kilómetros recorridos, y, por supuesto, número de partidos jugados.

Es muy difícil, igualmente, definir a un jugador o a un equipo por este tipo de números, que terminan siendo un pequeño argumento a favor (o en contra) de la calidad de los mismos. A mí me gusta guiarme por las sensaciones que se transmiten, más allá de los goles y las asistencias, por varios detalles como puede ser un buen control orientado, un pase vertical que rompa una línea, una salida de balón limpia, un taconazo, un caño, un cambio de ritmo o un demarque al espacio.

Aun así, el último de los datos escalares de los que he enumerado, el de partidos jugados, es importante en cuanto a que, si se alcanza una cifra muy alta, nos da muchas pistas del tipo de jugador al que nos enfrentamos. Imaginemos, por ejemplo, que un jugador llega a una cifra de 1000 partidos. Esto es algo complejo, muchos partidos, muchos minutos sobre el césped, muchos toques de balón, muchas intercepciones, muchos goles anotados o salvados…

Nos encontramos frente a un jugador veterano, que lleva muchas temporadas en esto, temporadas en equipos que, seguramente, lleguen lejos. Que lleguen lejos porque acumulando 40 partidos por temporada es muy difícil llegar a ser milenario; probablemente estemos ante un jugador internacional e importante en la mayoría de sus equipos y para la mayoría de sus entrenadores.

Hay un selecto club de 24 jugadores que han llegado y superado esos 1000 partidos. Nombres como Xavi Hernández, Iker Casillas, Frank Lampard, Clarence Seedorf, Paolo Maldini, Roberto Carlos, Ryan Giggs o Javier Zanetti están en ese club, el cual dio la bienvenida a un nuevo miembro tras la disputa del Italia-Albania de clasificación para el Mundial de Rusia 2018.

Gianluigi Buffon es el hombre, y el nombre en letras doradas, que recibe este mérito. Toda presentación se quedará corta: Campeón del mundo, campeón de Italia siete veces, campeón de la UEFA y del Europeo Sub-21. Pero lo que realmente coloca a Buffon como una estrella admirada por todo buen aficionado al fútbol es la calidad de un portero de reflejos, hábil bajo palos, importante en los momentos clave y fiel a su vieja señora en los éxitos y en las penurias.

Benditos sean todas aquellas personas que hicieron que Gigi cambiara la delantera para ponerse bajo palos. Porque sí, Buffon era delantero en el Parma en su etapa juvenil. Tras la lesión de los dos porteros de su equipo, el entrenador decidió poner a Buffon en la portería por su altura. Muchos aseguran que el que le descurbió fue Villiam Vecchi, famoso entrenador de porteros que pasó por Real Madrid y Milan cuando Ancelotti estaba al frente de los banquillos merengue y milanista.

Este Parma de 1995 y temporadas siguientes no es para nada el Parma de los últimos años y sus descensos hasta la Serie D por motivos económicos. Estamos hablando de un Parma que contaba con Verón, Crespo, Thuram y Cannavaro, entre otros. Un Parma que vivió sus años dorados, ganando la Copa de Italia, la Supercopa de Italia e incluso una Recopa y una Supercopa Europea.

La portería de la selección también se vio amenazada por las lesiones, la de Pagliuca, en este caso, lo que le colocó en posición de asaltar la titularidad y ser convocado para el mundial de Francia en el año 1998. Tras perderse la Eurocopa del 2000 por lesión, Gigi se hizo amo y señor de los tres palos de la azzurra hasta el día de hoy.

Buffon con la camiseta del Parma en sus primeros años. Mil partidos de Buffon

Buffon con la camiseta del Parma en sus primeros años.

Todos estos méritos del equipo Parmesano provocaron un éxodo de talento a diferentes equipos de la Serie A y de Europa. Buffon, que encadenaba buenos partidos con Parma y la selección, no fue menos. En la temporada 2001-02 llega a la Juventus por la escandalosa cifra de 54 millones de euros. Escandalosa en aquella época, y más por un portero, que siempre se han valorado económicamente a la baja. Así, Buffon ocupaba el puesto de Edwin Van der Sar, que probaba suerte en el Fulham inglés las temporadas siguientes.

Es entonces cuando se da comienzo a una de las historias de amor más intensas y verdaderas en el mundo del fútbol. Con Marcelo Lippi en el banquillo, Buffon empezó a sumar títulos y titularidades. Pero lo más importante era que su nombre aparecía en el primer cajón del podio de mejores porteros para la gran mayoría. Tras Lippi llegó Capello, y con Capello de la mano llegó el escándalo del Calciopoli por manipulación de partidos.

No sólo son las dos ligas ganadas en dos años y perdidas en dos meses el drama que la Juventus vivía en ese verano de 2006; un descenso a la Serie B y una salida masiva de jugadores que veían su futuro estancado jugando en una liga inferior a la cual habían ganado los dos años anteriores. Del Piero, Camoranesi, Nedved y Buffon permanecieron junto a su amada y eso fue suficiente para volver un año después a la Serie A.

Ese verano de 2006 fue muy importante para Buffon. La selección italiana llegaba al mundial de Alemania con grandes figuras en su madurez y a un gran nivel mostrado durante todo el año, pero con un pesimismo tras el escándalo del amaño de partidos que cargaban de negatividad el ambiente. Aun así, Italia siempre ha sido, es y será favorita en todo campeonato, aunque luego acabe eliminada en primera fase por la competitividad que se muestran. Como todos sabemos, ese mundial lo ganarían en penaltis y Cannavaro levantaría la cuarta copa dorada y ansiada por todos, pero eso es otro tema.

Gianluigi en el Mundial de Alemania en 2006 del que saldría campeón. Mil partidos de Buffon

Gianluigi en el Mundial de Alemania en 2006 del que saldría campeón.

La vuelta a la Serie A de la Juve y tras superar varias lesiones, Gianluigi siguió sumando un prestigio en la entidad italiana brutal, así como el reconocimiento como uno de los mejores porteros de la historia y protagonizando su duelo particular con Iker Casillas por ver quién de los dos era mejor que el otro. La Juve volvió al top 3 del Calcio. Disputándole el monopolio al Inter, que llevaba tres Scudettos seguidos y prolongaría su racha otros tres más.

Así, en la temporada 2011-12, Conte y sus pupilos volvieron a ganar la liga. Buffon, como siempre, capitán y titularísimo en la Juventus y la selección, ha sido desde entonces protagonista total en todos los títulos bianconeros y en las decepciones en la Champions (que aún se le resiste) y los tropiezos italianos en Eurocopas, Mundial y Copa Confederaciones.

A pesar de todo ello, y a sus 39 años, sigue siendo para muchos el mejor portero del mundo y uno de los mejores de la historia, y lo seguirá siendo para muchos otros hasta que se retire. Al acabar el Italia-Albania, Gigi aseguró que no sabía a cuantos partidos llegaría, pero que no jugará mil más. Y qué lástima.

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