¿Por qué el Manchester United ya no es lo que era?

Existen muchas afirmaciones irrebatibles en el fútbol. Una de ellas es que el Manchester United es el mejor equipo inglés de la historia, o al menos desde la era Premier League. La hegemonía de los «Red Devils» desde 1993 es tan evidente como abismal y el artífice de esto tiene nombre y apellido, Sir Alex Ferguson.

Los datos no mienten. El equipo de Manchester se ha alzado con el título de la Premier League en 13 ocasiones. La suma de los títulos ligueros de los equipos más históricos como el Chelsea, Everton, Manchester City, Liverpool y Arsenal llega a la cifra de 12, sin llegar a igualar a los de Ferguson. En el aniversario de los 20 años de la inauguración de la nueva liga, 6 jugadores de los «Red Devils» completaron el 11 histórico elegido por expertos. Además el bueno de Álex fue considerado el mejor entrenador.

Y entonces se fue Alex Ferguson…

La familia de los Glazers compró el club inglés en 2005 y el club comenzó a crecer económicamente. Sir Alex se despidió en 2013 y aquí fue cuando comenzó la transición hacia el nuevo cambio de ciclo.

Este cambio fue comandado por la misma Familia Glazer, quienes convirtieron al club en la tercera empresa más valiosa del mundo con un valor de 4.044 millones de euros, reforzando la tan prestigiosa marca del club. Esta se valora en 1.393 millones de euros según la prestigiosa Brand Finance, colocándose justo por detrás del Real Madrid.

En sus ingresos también se posiciona en el podio mundial, siendo el equipo que más dinero recibió en 2018 (666 millones de euros) en Inglaterra. La distancia sacada a sus vecinos citizens fue muy grande (568 millones), tal como explican los últimos datos de Delloite.

Sin embargo, la historia choca con la cruda realidad que se vive ahora en Manchester. Desde los últimos años del entrenador escocés, ya se veían atisbos del futuro negro del club. Aún así, las grandes estrellas como Giggs, Vidic, Ferdinand, Rooney, Scholes o Cristiano Ronaldo consiguieron frenar y evitar la caída de un club que estaba en todo lo alto. Por ello, muchos consideraron un espejismo la última liga obtenida en el año 2012-2013, donde Ferguson hizo todo lo posible para despedirse de la mejor manera.

El Manchester United no ha conseguido superar la salida de Alex Ferguson.
El Manchester United no ha conseguido superar la salida de Alex Ferguson. Imagen de Austin Osuide.

Ed Woodward, muchos negocios y poco fútbol

Otro hecho y factor interno que cambió el club por completo fue la despedida de David Gill como director ejecutivo ese mismo año. Fue sustituido por Ed Woodward, hombre de confianza de los Glazers, a quien se le tacha de ser un hombre de negocios que se despreocupa del ámbito deportivo. Se podría aplicar esta misma premisa a la familia que es dueña del club, cuyo máximo accionista Avram Glazer se coloca en la posición 66 en la lista Forbes de las personas más ricas del mundo.

Las decisiones desacertadas de David Gill comenzaron desde el banquillo. Ni Moyes, ni Van Gaal, ni Mourinho ni Solksjaer lograron formar un equipo competitivo que se acercase a aquello que se tenía en los tiempos de Sir Alex. Aunque entre 2013 y 2019 se consiguieran ganar ambas copas nacionales y la Europa League, los «Red Devils» se han mantenido lejos de campeonar en la Premier League y la Champions League, y actualmente se encuentran en la peor de las situaciones.

Las inversiones monetarias realizadas en fichajes han sido pésimas, gastando una ingente cantidad de dinero en jugadores que han fracasado.

Entre jugadores como Di María, Mata, Luke Shaw, Ander Herrera, Rojo, Schneiderlin, Depay, Mkhitaryan, Bailly, Lindelof, Fellaini, Blind, Darmian, Martial, Schweinsteiger, Pogba, Lukaku, Fred, Dalot, Matic, Alexis Sánchez, Maguire, Wan-Bissaka y Daniel James, el club de Manchester ha invertido 1.052 millones de euros en fichajes.

Anthony Martial le costó más al Manchester United que De Bruyne al City.
Anthony Martial le costó más al Manchester United que De Bruyne al City. Imagen de Дмитрий Голубович.

El desenlace de toda esta inversión ha sido el fracaso más absoluto. Muy pocos jugadores de esta lista han conseguido amortizar aquello que pagaron por ellos y la mayoría han sido fichajes desacertados que han supuesto una notable pérdida de dinero.

Grandes inversiones y plantilla desequilibrada

Es demasiado irónico que después de tantas incorporaciones la plantilla tenga tantas debilidades en las distintas posiciones del campo. Los primeros problemas se encuentran en la zaga. Jugadores como Shaw, Rojo, Bailly, Dalot o Darmian no han conseguido aportar apenas al equipo. Los fichajes de Maguire y Wan-Bissaka parecen ser buenas soluciones, pero la posición de lateral izquierdo parece una incertidumbre. Lindelof tampoco parece ser el mejor acompañante de Maguire.

En cuanto al centro del campo, el veterano Matic supuso una solución muy a corto plazo y el fichaje de Fred ha resultado un fracaso estrepitoso. Mata no dispone de demasiados minutos y Ander Herrera salió gratis rumbo a París. Por ello, Pogba acostumbra a retrasar su posición donde no puede hacer gala de su enorme calidad. McTominay ha dado un paso adelante, pero tener que jugar con Lingard y Andreas Pereira de interiores no parece ser la mejor de las soluciones.

En la parte de arriba, el hueco vacío en la posición de 9 es una decisión incomprensible en la gestión deportiva. Después de la salida de Lukaku el club decidió no hacer ninguna incorporación, decisión que hizo enfadar a todos los aficionados. Daniel James está siendo una de las revelaciones de la temporada, pero todavía falta que Rashford y Martial encuentren regularidad en su mejor nivel. La única alternativa que queda es la del joven Greenwood, chico que se ve en la obligación de tomar más galones de los que en realidad debería a su corta edad.

Un Manchester United 2019-2020 en crisis

De esta manera podemos observar una plantilla cortísima con una infinidad de debilidades, muy lejos de la calidad que atesoran sus competidores. Además, Solksjaer no logra dar con la tecla en ningún lado y la decisión de su renovación está volviendo en forma de arma arrojadiza a los dueños del club.

Las críticas devastadoras de exjugadores y expertos hacen que los focos cambien de dirección y apunten hacia los despachos y al palco. Aún así, los dueños del club siguen haciendo la vista gorda. Mientras que el club con más historia de Inglaterra sigue cayendo en picado, la adinerada familia sigue llenando su cartera y cada vez es más fuerte la campaña de #Glazersout.

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