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Joaquín Serna Sánchez

Futbolero y estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Colaboro en Sportball.

Cesare Prandelli estalló el pasado viernes en el Media Center de la Ciudad Deportiva del Valencia, en una rueda de prensa en la que se suponía que iba a contestar una serie de preguntas. El técnico italiano, antes de comenzar con la misma, pidió atención y afirmó que iba a realizar unas declaraciones. Tomó la palabra en italiano, pero lo curioso es que se hizo entender como si estuviese hablando castellano desde que nació. En apenas los dos minutos y medio que duró su comparecencia, quedó constatado todo lo que ya suponíamos los demás desde fuera: el problema del Valencia no es del cuerpo técnico, es de la falta de profesionalidad e implicación de la plantilla.

Al grito de fuori el técnico lombardo mandó un mensaje que todos queríamos escuchar: “Quien no quiera estar, fuera. Quien no demuestre amor por la camisa, fuera. Es un problema de actitud y de profesionalidad. Estoy muy desilusionado”. Hay que aclarar que seguramente la causa principal de esto fuese la tomadura de pelo que sufrió tanto él como su cuerpo técnico ese mismo día, ya que tuvieron que ir a buscar a los jugadores a los vestuarios después de esperar unos quince minutos a que estos saliesen después de tenerlo todo preparado para comenzar con la sesión.

Prandelli estalla

Prandelli busca a los jugadores antes de comenzar el entrenamiento en Paterna.

Por fin se dicen las cosas claras en Valencia. Por fin se afirma desde dentro del club que la mayoría de jugadores (no todos) se toman esta situación a cachondeo. Quizás hace falta un poco de memoria histórica para recordarles lo grande que ha sido y que es este club pese a estos pésimos dos años. Lo único cierto es que por fin tenemos a alguien con carácter, que dice la verdad y lo hace sin miedo, públicamente, como se tendría que haber hecho hace tiempo. Lo último que faltaba es que un técnico que ha tenido bajo sus órdenes a jugadores como Pirlo, Buffon o Chiellini entre otros se dejase amedrentar por una serie de jugadores que aún piensan que tienen nivel de Champions cuando realmente en lo que se deben centrar es mantener la categoría.

Y así está el Valencia actualmente; representando un circo comandado por un propietario que no da la cara (aunque está en su pleno derecho), con un director deportivo que cree que trae estrellas al club aunque se esté comprobando que no, unos jugadores que no son conscientes de lo que realmente representan y un cuerpo técnico (que no tiene ninguna culpa de todo esto) que se está viendo desbordado por la pésima actitud y profesionalidad de la mayoría de la plantilla.

Vídeo en YouTube del comienzo del entrenamiento y las posteriores declaraciones de Cesare Prandelli el viernes en la Ciudad Deportiva del Valencia.