¿Qué está pasando en los San Antonio Spurs?

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Andres Weiss Sanchez

Vigués, amante de la NBA. Mi ídolo se llama James Naismith, y sigo la NBA desde que Ginobili tenía pelo. De la religión del 23, Michael Jordan y LeBron James.

Los problemas de San Antonio Spurs

La NBA esta temporada arrancó más fuerte y sorprendente de lo que se esperaba. Equipos como Detroit, Nueva York, o Memphis, por los que no se apostaba mucho, logrando victorias contra equipos importantes o favoritos y colándose en los puestos altos de la clasificación. Y entre todas estas sorpresas apareció también la franquicia de los “hombres de hielo”, los San Antonio Spurs. Soy consciente de que mientras Popovich siga al frente del equipo, nunca se les puede dar por muertos, o menos favoritos, pero nadie se esperaba que sin Kawhi, Parker, tocados por no haber logrado la firma de ningún Agente Libre importante (Chris Paul, Wade, el trade de Kyrie, Millsap… todo eso aquí), y sintiéndose adelantados por equipos como Minnesota, Oklahoma, y puede que incluso Denver, lograran empezar con un 4-0 perfecto.

Dejounte Murray, base titular de los San Antonio Spurs.

Dejounte, el nuevo capitán del navío texano. nba.com

Las piezas encajaban. Dejounte apareció como el próximo gran base de los de San Antonio, aunque llevaba ganándose minutos ya desde el año pasado (sus PlayOffs… increíbles); LaMarcus dio la versión que se lleva esperando de él desde que llegó: atacaba, se metía y peleaba en la zona, lucha en el rebote, defensa, liderazgo… todo; y Rudy Gay se mostraba como el jugador que se tenía en mente en Texas cuando lo ficharon, y no como lo veían las 29 franquicias restantes. Además, un gran banquillo, con talentos explotando (Brandon Paul, que puede llegar a ser escolta titular) y Pau manteniéndose en su fortaleza.

Brandon Paul, próximo gran talento de San Antonio Spurs.

Brandon Paul, el enésimo arma letal creado por Popovich. nba.com

Y sé que es pronto para hablar de crisis, que 4 derrotas no son para tanto, y que no van ni 10 partidos de Regular Season pero… aún así, da que pensar por qué ha habido una “bajada” en el rendimiento.

Primero, hablemos de los rivales. Las 4 primeras victorias vinieron contra 3 equipos top-5 de su propia conferencia, y contra los Bulls. Empezando en Minnesota, la distancia anotadora que le sacaban a su rival aumentaba con cada encuentro, hasta que los jugadores de Orlando se interpusieron en su camino, logrando su 2º asalto al poder (la noche anterior, Cleveland había sufrido).

Simmons, ganando a San Antonio Spurs como enemigo.

Simmons, de un bando a otro. clutchpoints.com

Después vinieron los Indiana Pacers que, en un partido sin claro dueño pero con la pareja Oladipo-Sabonis causando estragos en el campo texano, lograron una victoria en el último suspiro. Luego, Boston, que empieza a carburar, logró llevarse un encuentro dominado de principio a fin por Horford, Jaylen Brown y Kyrie Irving. Y, por último, cayeron ante los Warriors tras una gran primera parte y una muy mala segunda.

Los verdugos de los San Antonio Spurs en su último partido.

Kyrie Irving y Al Horford, guías. www.europe1.fr

Y ahora tocan los números, las siempre dolorosas estadísticas. Hay una clara diferencia entre las victorias y las derrotas: 103 puntos a favor contra 92, 46% en TC contra un 38%, 37 rebotes defensivos contra 30, y, aunque parezca un dato insignificante, 19 faltas realizadas contra 13.

Siempre pasa que cuando un equipo pierde sus estadísticas bajan, empeoran, considerablemente. Pocos equipos son capaces de mantenerse en sus números habituales y perder, salvo que jueguen contra el Dream Team, un equipo que tiene cerca de un 100% de acierto o situaciones del estilo. Pero el dato más importante es el de las faltas (y el de los rebotes, secundariamente), porque no depende de un día bueno o malo en el tiro, o de la buena defensa del otro equipo. En ese apartado estadístico se mide la actitud. 13 faltas totales en un partido son menos de 7 faltas por parte, lo que implica menos de 4 por cuarto, es decir, no llegar al bonus. En cambio, 19 faltas en un partido, representan una situación de más de 4 en cada cuarto. Y no es bueno llegar al bonus, pero las faltas cometidas reflejan la intensidad, la fuerza en la defensa, las ganas de los jugadores de robar un balón, de evitar una canasta, de frenar el ataque de un jugador o ya directamente del equipo contrario.

Canasta Pacer en la derrota de los San Antonio Spurs.

La defensa de los de “Pops”, resignada ante la canasta de Thaddeus Young. nba.com

Y ya puestos, pongamos varios ejemplos de este aspecto: Memphis, que va 3º en el Oeste empatado con GSW y los Timberwolves, tiene 24 faltas por victoria, y 22 por derrota, lo que quiere decir que pierdan o ganen, siempre mantienen la misma intensidad. U Orlando, que les pasó por encima, tiene hasta una falta más en las derrotas que en las victorias… y así podríamos estar con la gran mayoría de los equipos.

Y después está el tema de los rebotes. 7 rebotes de diferencia entre un día bueno y un día malo pueden venir dado por un mayor acierto del rival (cuantos más tiros fallan, más rebotes se cogen), aunque este hecho vuelve a estar relacionado con la intensidad, o con rebotes ofensivos de los demás equipos. Boston, en el partido jugado el lunes, logró 15 rebotes ofensivos, cuando su media está en 10, lo que representa 5 oportunidades más de convertir una canasta.

La pieza clave de los San Antonio Spurs, lesionada por Pachulia.

Si esta lesión hubiera sido al revés… ¿cómo estarían las cosas ahora mismo? www.thestar.com

En definitiva, y a pesar de todo lo dicho, y la crítica al tema de los rebotes y de las faltas, todavía queda mucho por delante, y esto no es tanto como una caída libre como una racha de 3 partidos perdidos fuera de casa, donde siempre es difícil ganar, y otro en casa, contra un hueso como Golden State. Veremos si esto cambia volviendo a jugar con el apoyo del público local en los próximos encuentro, y solamente cabe decir una cosa más: falta intensidad, pero también falta Kawhi Leonard, y estaría bien ver qué pasaría si en otros equipos faltara su jugador franquicia (Cleveland, Warriors, Rockets…).