Propósitos de año nuevo para los Boston Celtics

Como cada inicio de año, son multitud las promesas que la gente se propone cumplir. Normalmente son escasas las semanas, o incluso los días, transcurridos hasta que estas pasan a mejor vida. Cierto es que en la NBA poco sentido tiene hacer este tipo de promesas, pues las temporadas empiezan en octubre y no existe parón en el calendario por la transición de año. Aunque a muchas franquicias no les vendría mal un pequeño parón para reflexionar hacia dónde están encaminando sus proyectos.

Seguramente los Boston Celtics no son un equipo en el que la gente piense a la hora de dicha reflexión. Tienen jugadores jóvenes que no dejan de mejorar, están entre los mejores récords del este y el estado del vestuario parece mucho más sano que la pasada campaña. Aún así, son un equipo aún por desarrollar con varios jugadores jóvenes entre las piezas clave. Por ello, hay ciertos aspectos en los que su proyecto parece flaquear y hoy veremos qué haría falta para subsanarlos.

No busques fuera lo que tengas en casa

El eterno problema de los Celtics de Stevens: el center. Un problema que permaneció en la sombra parcialmente con Horford. Pero, tras la marcha del dominicano y de Baynes, volvieron a saltar las alarmas. Las plantillas de los últimos años han tenido en la pintura una de sus principales carencias. El fichaje de Kanter parecía ser una buena solución, pero su incompetencia defensiva situaba al equipo entre la espada y la pared.

Al Horford será clave en la plantilla de Philadelphia Sixers 2019-20.
Imagen cedida por Guillermo Mayol.

En lo que llevamos de temporada, los Celtics han sabido ganar sin un interior dominante. La mejora de Theis atrás y el racionamiento del pívot turco para exprimir su faceta ofensiva han facilitado las cosas. Aún así, Danny Ainge no para de aparecer en los rumores de traspaso de interiores como Love o Drummond. Aunque el principal problema de estos objetivos de traspaso sería la pieza a entregar. Por salario y edad, Hayward sería el elegido para salir de la franquicia, pero su buen juego y la química con el resto de la plantilla parecen entorpecerlo.

Igualmente, los nombres disponibles no parecen ser demasiado seguros a la hora de apostar por ellos rompiendo la actual estructura. El principal problema en la estructura defensiva interior vendría al enfrentarse a los hombres grandes del este como Sabonis o Embiid.

Jaylen Brown como guía

La temporada de Jaylen Brown está siendo excepcional, al punto de que muchos le nombran ya para las quinielas del All-StarSu desarrollo ha hecho que haya superado a Tatum, que parecía la gran esperanza céltica. Tatum es precisamente uno de los aspectos a mejorar. No por que su rendimiento sea excesivamente malo, sino porque podría ser mucho mejor. Está siendo un jugador extremadamente irregular, enlazando partidos de casi 40 puntos y 50% en tiros de campo con partidos de 10 puntos y un 25%.

La selección de tiro sería el punto del juego de Brown en el que debería fijarse el alero. Jaylen ha sabido seleccionar mucho mejor sus tiros, lo que le está valiendo sus marcas de carrera en acierto de campo y de 3. Mientras tanto, Tatum está registrando sus mínimos de carrera en los mismos aspectos. Su excesivo uso de la media distancia y el fade away le están perjudicando sobremanera.

plantilla Boston Celtics 2018-19 Jaylen Brown
Imagen de Keith Allison.

Un banquillo competente

Pero no solo será necesaria la regularidad de Tatum, rookies como Grant Williams o Langford deberán aportar trabajo a la segunda unidad. También será vital la recuperación de Robert Williams, cuya baja supone una disminución de la rotación interior que en nada favorece a los Celtics. El proyecto de Boston no busca un máximo rendimiento a corto plazo, pero estas mejoras serían necesarias para al menos competir en Playoffs.

La rotación de los de Brad Stevens es de las que menos aporta en la NBA y Ainge podría buscar una solución mediante traspaso o pescando algo en el mercado de waivers. Si bien parece que encontrar un center fiable que mejore lo que ya posee el equipo será complicado, la gerencia podría buscar piezas complementarias que ayuden a la segunda unidad. Hace unos días se hablaba del interés de los de Massachusetts por el alero letón Davis Bertans, que parece destinado a salir de Washington.

Está claro que un anotador como él podría aportar los puntos que le faltan al banquillo verde. Acompañaría, si las lesiones lo permiten, a un Marcus Smart que es un revulsivo siempre que tiene la oportunidad de salir de suplente. Estos dos cambios darían un claro empujón a las aspiraciones de los Celtics. Aunque, como ya se dijo más arriba, Boston no debe apresurarse a realizar un traspaso que pudiera poner en peligro la buena química de la plantilla.

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