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Era algo que llevaba tiempo amenazando con convertirse en realidad, el nueve puro está en auténtico peligro de extinción, por no decir ya extinto. Algo parecido a lo que ocurre en el basket con la figura del pivot al uso. Es verdad que aún quedan muchos equipos que siguen reservando un hueco entre sus filas a los killers de siempre, sobre todo en ligas menores o en las islas británicas, pero cualquiera de estos delanteros queda en evidencia si se le compara con los nuevos, esos con alma de torero, esos para los que premia el arte y la plasticidad, manteniendo su instinto asesino intacto.

Tal vez se trate de algo cíclico, aunque me temo que no, la realidad es que no se trata de haber perdido a un tipo de jugador sino de todo lo contrario. Con el nuevo modelo lo que se busca es el tener dos jugadores en uno, o al menos uno y medio.

Van Basten, el primer delantero total, rematador y hábil

Van Basten, el primer delantero total, rematador y hábil

Me explico, el fútbol al igual que otros deportes colectivos se define por una serie de jugadores que desempeñan una labor específica dentro de un todo, hasta aquí todos de acuerdo, pero si quieres ganar a tu rival necesitas algo más. Ese algo más nos lo ofrece obviamente la figura del entrenador, o de todo el cuerpo técnico para ser más exactos, y todo lo que ello conlleva, táctica, alineación, forma física y un sin fin de parámetros menos evidentes pero que también influyen en el resultado final. En el fútbol profesional, de una forma u otra, todos los equipos, o la inmensa mayoría, consiguen cubrir esta parcela de un modo aceptable, debido en parte a que el sueldo de los profesionales que la forman, salvo el de algunos entrenadores, suele ser más asequible.

Si bien es cierto que un buen cuerpo técnico ayuda y mucho, los auténticos protagonistas aquí son los jugadores. Sobre ellos recae la responsabilidad de llevar a la practica todo lo que el cuerpo técnico ha preparado y además de las cualidades propias de cada uno, su capacidad de improvisación dentro del terreno de juego,es, en la mayoría de los casos, la auténtica clave para decantar la balanza de un lado u otro.

Batigol siempre fue un killer son con píes como con la cabeza

Batigol siempre fue un killer tanto con los píes como con la cabeza

En el fútbol suele usarse una frase tan popular como injusta que dice lo siguiente: “Cuando un equipo gana, ganan los jugadores y si pierde es por culpa de su entrenador”. Podría decirse que ocurre lo mismo entre los jugadores que ganan, siempre hay uno que se lleva la gloria por encima del resto, el goleador. En el extremo opuesto encontramos al portero, culpable de todos los males si comete un error, sin importar lo que haya parado antes.

Quizás por este plus de gloria que siempre ha llevado consigo la figura del rematador puro, del goleador de instinto y olfato, se le ha permitido limitarse a eso, a hacer goles. Mientras que en el resto de demarcaciones se les ha ido exigiendo una serie de condiciones para considerar bueno o malo el trabajo realizado, el delantero centro parecía simplemente obligado a la tarea del gol y todo lo que esto conlleva. Alguna asistencia simple, triangulaciones básicas al borde del área o juego sin balón eran suficientes, el gol avalaba es resto.

El mítico delantero del Real Madrid marcó 38 goles en una temporada, todos al primer toque

El mítico delantero del Real Madrid marcó 38 goles en una temporada, todos al primer toque

Mientras, los laterales debían atacar y defender con la misma claridad, los centrales ser un muro infranqueable pero saber sacar el balón jugado y sin peligro, los centrocampistas cumplir tanto en la creación como en la destrucción de juego y los extremos aparecer por el interior en más ocasiones, empezando a exigírsele goles además de asistencias. Siendo precisamente esto último una de las principales causas de la desaparición del 9 puro.

Coincidiendo con la también desaparición del extremo puro, de la que podríamos escribir largo y tendido, empezó la del delantero centro rematador. El caso del extremo a mi humilde parecer nace más de un recurso, de una forma de aprovechar la habilidad de un jugador rápido y habilidoso para algo más que ocupar la banda, pero aún así la figura del extremo que consigue desbordar y ganar línea de fondo me parece esencial en el fútbol actual y a pesar de que cada vez más los laterales se encargan de ocupar esa faceta del juego, creo que siempre es interesante poder contar con un jugador que no sólo sepa jugar por el carril del 8 sino también pegado a la cal.

Perder los extremos ha sido fatal para el nueve puro, obviamente el colgar balones al área buscando la cabeza del delantero seguirá llevándose a cabo pero el delantero del siglo XXI es ya algo más, es un Benzema, un jugador que hace goles, entendiendo el hacer como un proceso dentro de un todo. El nueve de ahora es un rematador nato y un mediapunta, es un 10 a la vez que un nueve, debe asistir y marcar, es, por fin, el jugador más exigido del equipo, al que se le exigen goles pero además debe trabajar para que los goles los marque otro.

El Kun es el ejemplo claro del nuevo estilo de delantero centro

El Kun es el ejemplo claro del nuevo estilo de delantero centro

Lo más curioso de todo no es simplemente esto, ya que jugadores de este perfil siempre ha habido, desde Di Stéfano a Dennins Bergkamp, los delanteros que juegan y hacen jugar al equipo, que son algo más que un tipo fuerte o escurridizo rodeado entre dos defensas que siempre acaba tocando el balón (la mayoría de las veces para acabar metiéndolo entre los tres palos). Zarra en su día, Torpedo Müller después,  Santillana, Bierhoff, Palermo o Morientes más recientemente, junto a un sin fin más, con el pie o con la cabeza, dentro o fuera del área, todos ellos eran jugadores letales, de primerísimo nivel pero cada año que pasa se va haciendo más difícil el imaginárselos en uno de los grandes como en su día estuvieron.

Santillana volando para cabecear un balón

Santillana volando para cabecear un balón

Algunos me hablaréis de Ibrahimovic, Cavani, Falcao,Drogba, Dzeko, o Llorente, pero creo que en todos estos casos ya se observa un nivel de juego colectivo y exigencia en el manejo de la pelota por encima del de los anteriormente citados, no me malinterpretéis, no digo que los anteriores no tuviesen el nivel adecuado, sino todo lo contrario, pero tiene que ver con el fútbol en general, en como se entiende a día de hoy.

Cualquiera de estos nueves en desuso sabía jugar con los píes mejor que la mayoría, claro está, pero siempre debemos hacer la comparación con sus compañeros de equipo o de época en donde siempre saldrán mal parados. Otro debate a tener en cuenta es el de pensar si simplemente estos jugadores son ahora más completos porque en todas las posiciones del campo lo son, la eterna discusión de si son mejores los de ahora o los de antaño, en eso ya no me meto.

Zlatan es el claro ejemplo de que los rematadores de hoy en día son técnicamente exquisitos

Zlatan es el claro ejemplo de que los rematadores de hoy en día son técnicamente exquisitos

Tal vez sea simplemente que a los mediapuntas se les exige ahora hacer más goles o a los puntas saber jugar más para el equipo o tal vez es que el fútbol evoluciona y volveremos a ver delanteros que se limiten a vivir de sus goles, podéis elegir la opción que más os convenza, pero cada día que pasa tengo más claro que el día que Miroslav Klose se retire, tendremos que poner una vela en honor al recuerdo del nueve puro.