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Vicente Breso

Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas. Amo el fútbol y estoy enamorado del baloncesto. Escribir sobre ellos es la leche.

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Fue uno de los nombres propios del planeta fútbol durante principios de siglo, sin lugar a dudas. El delantero brasileño grabó su nombre en la historia de los mejores goleadores de todos los tiempos a base de encadenar dianas y más dianas. No parecía aburrirse de batir a los guardametas rivales, su hambre no tenía fin…hasta que de repente las nubes aparecieron en su vida y todo cambió. Repasamos la carrera de Mario Jardel.

Los exitosos inicios de la carrera de Mario Jardel

Pero empecemos por el principio. Jardel se coló en el fútbol europeo tras golear en Vasco Da Gama (22 goles en 33 partidos) y Gremio (67 goles en 73 encuentros) después de ganar la Copa Libertadores de Sudamérica. Era un delantero prometedor, uno más de esos con los que Pinto Da Costa se encapricha y acaba convirtiéndolos en una referencia mundial.

La carrera de Mario Jardel supuso un triunfo por todo lo alto durante su paso por el Oporto

La carrera de Mario Jardel supuso un triunfo por todo lo alto durante su paso por el Oporto

Mario Jardel se enroló en el Oporto, en un país perfecto para los debutantes cariocas como es Portugal y en un equipo que siempre aspira a lo máximo en la competición doméstica. Super Mario tenía hambre…y no tardó en demostrarlo. Tiempo después coparía las portadas de medio mundo a base de testarazos de todo tipo y jugadas de delantero centro puro. ¿Al final? Ni más ni menos que ¡125 goles en 130 partidos!…y es que aquello del gol por partido ya existía antes de la invasión extraterrestre de Messi y Cristiano Ronaldo.

Su nombre sonó para muchos de los grandes del continente, el F.C. Barcelona lo tuvo apuntado en su agenda durante mucho tiempo, como el Valencia, quien llegó a tener el OK del jugador para trasladarse a España. El jefe supremo de los portugueses, el ya mencionado Pinto Da Costa, no dio su brazo a torcer y, como siempre, le salió bien. Tras cuatro temporadas como “dragón”, el Galatasaray pagaría su cláusula de 16 millones de dólares y Mario Jardel volaría a tierras turcas.

En el Galatasary comenzó la caída a los infiernos de Mario Jardel

En Estambul empezarían sus problemas. El brasileño nunca terminó de adaptarse a la vida de Turquía y allí según parece comenzó a fracturarse la relación con su esposa. A pesar de todo su rendimiento nunca se resintió (22 goles en 24 partidos) e incluso un gol suyo serviría para que el Galatasaray le ganase la Supercopa de Europa al Real Madrid en 2000 (ver vídeo).

Vídeo de la exhibición de Mario Jardel ante el Real Madrid

Tras un gran año en Turquía, Jardel pidió al club que lo dejase marchar en dirección a Portugal, donde una vez fue feliz, esta vez para jugar al servicio del Sporting. En el campo sus actuaciones seguirían siendo excelentes, ayudando al club franjiverde a conquistar una Liga y una Copa. Los goles seguirían siendo su seña de identidad, siempre rozando la mítica cifra de un gol por partido. Pese a sus hazañas deportivas algo no marchaba bien.

El germen de algo muy peligroso estaba extendiéndose a marchas forzadas en su interior, su esposa rompió con él en los inicios de su segunda temporada en las filas del Sporting y a partir de ahí su caída no tuvo fin. Cayó en una profunda depresión y sus coqueteos con las drogas y el alcohol empezaron a generarle problemas, tantos que hasta el club portugués decidió rescindirle el contrato dos años después de su fichaje. Su mejor jugador, aquel goleador implacable que meses atrás sonaba para los grandes de toda Europa ya no se sentía capaz de jugar al fútbol.

En la carrera de Mario Jardel adornan dos Bota de Oro

En la carrera de Mario Jardel adornan dos Bota de Oro

Corría el año 2003, Mario Jardel tenía entonces 29 años. El dos veces Bota de Oro quedó bajo tratamiento psicológico durante un largo periodo, mientras que su esposa hacía públicas sus desavenencias con su marido.

“El está siguiendo un tratamiento con un psicólogo, como yo también lo estoy haciendo aquí, en Brasil, en dos sesiones por semana. Y mi hijo (Jardelzinho) también”, dijo la ex modelo, para quien Jardel no debería tener motivos para sentirse deprimido.

“Yo no entiendo por qué él sufre tanto si fue él quien lo quiso así. No quería más seguir conmigo. Qué podía hacer. No iría a implorar. Quien debería estar deprimida soy yo. El quería tener una mujer en casa y otras mujeres en la calle”, agregó Ribeiro a la revista IstoI/Gente.

Su cuesta abajo acababa de empezar. El Ancona italiano le ofreció una oportunidad pero su estado físico era tan lamentable que no fue capaz de jugar más que 4 partidos. Idéntica experiencia que en el Palmeiras brasileño, en el que no llegaría a debutar. A Jardel le dio tiempo para pasar por Inglaterra (Bolton, 7 partidos), España (Alavés, 1 partido), Argentina (Newell´s, 1 partido), Chipre (Anorthosis, 4 partidos, Bulgaria (Chernomorets, 8 partidos) y Australia (United Jets, 11 partidos). Claro que también aprovechó para acampar de nuevo en Portugal (Beira Mar, 11 partidos) y Brasil, todo previo a una retirada exótica en Arabia Saudí.

Mario Jardel exhibió un estado de forma paupérrimo en el Bolton inglés

Mario Jardel exhibió un estado de forma paupérrimo en el Bolton inglés

En total fueron 15 clubes en 8 años, todo un récord difícil de igualar. Su pólvora hacía tiempo que estaba mojada, aquel tremendo artillero que asombró al mundo se había convertido en un alma en pena incapaz de volver a sentirse un futbolista de verdad. Su carrera le llevó a rozar el cielo y apenas años después le hizo vivir el inframundo muy de cerca, tanto que su retirada apenas dio para algunas columnas aisladas en algunos medios de comunicación. Hace tiempo que le perdimos la pista y no sabemos si el fútbol sigue corriendo por sus venas.

Ahora, años después de aquel tremendo desvarío, ya alejado de las luces y sombras de su carrera deportiva, esperamos y deseamos que Super Mario haya reconducido su vida y volvamos a saber de él en un tiempo próximo, ¿quién sabe si lo veremos sentado en algún banquillo?