Cuando el baloncesto salvó al baloncesto

Los Kings de Jason Williams
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David Sanchez

Apasionado del balón, sobre todo cuando es de color naranja y los partidos son de madrugada.

Continuando con este repaso a equipos que han marcado una época y no sólo por el numero de anillos, hay uno sin duda, que ha marcado a toda una generación. Hubo un tiempo en que la NBA pasaba una crisis de identidad. Tras los años deslumbrantes del Showtime, que había convertido a la competición en una liga adorada en todo el mundo, se afrontaba la década de los 90 con un gran optimismo. Pero a medida que pasaban los años, el lado oscuro, el “basketcontrol” que dominaba Europa, se extendía en territorios americanos.

Los años oscuros del baloncesto

En la eterna lucha por dilucidar cuál era el “verdadero” baloncesto, durante los 90 se sostenía que (como se dice ahora) el baloncesto de verdad era el de Europa: defensas agresivas, pocas transiciones, ataque posicional y partidos a 70 puntos. Y claro, muchos entrenadores NBA acogieron ese dogma como la nueva forma de evolución del baloncesto. Curiosamente uno de los “salvadores” de los que hablaremos después era miembro destacado de este selecto club donde la defensa era la primero.

Dos mitos de los noventa cbssports.com

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Los marcadores empezaron a caer. Hoy día, sobre todo a los más jóvenes puede sorprenderles, pero en los últimos años de los 90, lo habitual eran marcadores por debajo de los 100 puntos, donde primaba el ataque estático (en los tres últimos anillos de los Bulls de Jordan, la media de puntos por partido de la liga no pasaba de los 96.9).

A las cabezas pensantes de la liga lo que más les preocupaba era que tanto las audiencias y la asistencia a los pabellones descendía peligrosamente. En otras medidas menos llamativas, sin duda la más destacada fue el cambio de la linea de tres puntos.

Jason Williams en acción. ultimatenba.com

Jason Williams en acción. ultimatenba.com

Desde 1994 a 1997, la liga cambió la distancia de la línea de tres puntos a los 6,70m desde cualquier punto de ella. Este cambio supuso una inyección para mejorar el “show” pero no tanto como esperaban en las oficinas. El estilo físico seguía primando y a lo largo de los años venideros se tomarán medidas que hoy día tenemos asumidas y que causaron cierta polémica en su momento (por ejemplo la eliminación de la defensa ilegal, los tres segundos defensivos, el semi círculo debajo de canasta..).

En busca de un salvador

Si a esta situación tan difícil, unimos la marcha de su Alteza Real Michael Jordan y la huelga del inicio de la campaña 98-99, tenemos todo lo necesario para enterrar a la NBA, como muchos expertos del momento pronosticaban.

Tras solucionar el cierre, se acordó una temporada que empezó en enero y que trajo a un equipo que salvó al baloncesto: los Sacramento Kings. Bajo la batuta de un entrenador sospechoso por su pasado amarrategui, Rick Adelman, se escondía un equipo que decidió cambiar el estilo y jugar rápido.

El padre del invento: Rick Adelman. nba.com

El padre del invento: Rick Adelman. nba.com

Los baluartes de ese equipo serían un jugador que parecía había vivido su mejor etapa y un novato que revolucionó la liga.

El dúo impensable: Webber y Jason Williams

Webber, modelo de ala pívot del siglo XXI. nba.com

Webber, modelo de ala pívot del siglo XXI. nba.com

Chris Webber llegaba a los Kings vía traspaso desde Washington. Nadie dudaba de la inmensa calidad que el ala-pívot atesoraba, pero su estrella parecía apagarse tras un inicio de carrera fulgurante en los Warriors en 1993. Sacramento no parecía un destino apetecible, pues era un equipo que no aspiraba a llegar a post-temporada.

A su lado un base novato, venido de la Universidad de Florida, que respondía al mote de Chocolate Blanco. Un jugador fuera de los cánones; habilidoso, vacilón y único, ya que su juego era más apto para el baloncesto callejero que para el profesional. Su nombre: Jason Williams.

Dos genios que "salvaron" al baloncesto NBA: Webber y Jason Williams.

Dos genios que “salvaron” al baloncesto NBA: Webber y Jason Williams. nba.com

Aún no se sabe qué extraños poderes llevaron a Adelman a apostar por que ambos llevaran el timón de la nave junto a otro novato serbio de apellido difícil de pronunciar (Stojakovic), y al mítico center Vlade Divac (Doug Cristie, el otro miembro del quinteto que todos recordamos llegaría un año más tarde). Con un juego alegre, dinámico, con la imaginación de Williams, los Sacramento Kings asombraban al mundo, y lo mejor para la NBA, ganaba partidos.

La conexión serbia de Sacramento Kings: Peja Stojakovic y Vlade Divac.

La conexión serbia de Sacramento Kings: Peja Stojakovic y Vlade Divac. nba.com

Tras firmar un registro de 27v-23d, acababan sextos en el Oeste y cruzándose en primera ronda ante los Jazz de nada menos que Malone y Stockton. Una serie que se llevaría Utah en 5 partidos, que supuso la confirmación de Sacramento como la nueva sensación del mundo del baloncesto.

Karl Malone, "El Cartero", sufrió en primera persona a la nueva sangre de la liga. nba.com

Karl Malone, “El Cartero”, sufrió en primera persona a la nueva sangre de la liga. nba.com

Este fue el inicio de aquel equipo que maravilló durante los primeros años del nuevo milenio, salvando al baloncesto y poniendo la base del juego que hoy día equipos como Warriors, han llevado al culmen.