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Empezaba el nuevo milenio y los simpatizantes de la Unión Deportiva Barbastro marcábamos en rojo la visita de la SD Huesca a nuestro feudo. Ambos equipos eran habituales en los play off de ascenso a 2ª División B del grupo aragonés de Tercera División, tiempos muy distintos a los que vivimos hoy en día.

Mediada la temporada 2017/2018, la SD Huesca está más cerca que nunca de la Primera División española, de la élite nacional. Pero este camino no ha sido fácil, si no fruto de un largo progreso combinando buenos métodos, humildad y mucho trabajo. Esta fórmula suele dar buenos resultados, y tenemos varios ejemplos en los últimos años, viendo a distintos equipos debutantes en la Primera División. Los oscenses han alternado Tercera y Segunda B hasta que consiguieron asentarse en la división de bronce española, a partir de aquí todo ha sido crecer. Tras una salvación sufrida llegaron dos subcampeonatos consecutivos que fueron el perfecto telón para el flamante ascenso a 2ª División en 2008. Por primera vez en su historia, El Alcoraz acogía encuentros de la división de plata nacional. Estadio humilde en que todavía día a día no se olvidan las frías tardes de Tercera División, no tan lejanas en el tiempo.

Los jugadores de la SD Huesca celebran el ascenso en Écija, año 2008.

Los jugadores de la SD Huesca celebran el ascenso en Écija, año 2008. Foto: heraldo.es

La SD Huesca mira a 1ª División

Escalón a escalón, sin prisa, sin grandes estrellas, trabajando día a día con humildad y sobretodo ambición e ilusión para pasar de los campos de tercera a la élite. Fruto de este lento pero eficaz progreso no solo se consigue llegar alto, si no mantenerse y seguir creciendo, que esto es lo realmente complicado según se avanzan escalones. Sin perder el modelo, sin volverse locos, con la afición apoyando, cambiando jugadores y entrenadores pero desde el club nunca descuidando esa ambición e ilusión de dar siempre un salto más, un paso adelante que te permita progresar y seguir creyendo en el trabajo temporada a temporada.

El nivel de los equipos medios, tanto en Primera como en Segunda, cada vez tiende a ser más alto. Esto es fruto de un trabajo desde la base, y de un factor importante, la forma de jugar. Sobretodo los equipos que quieren estar arriba a final de año, acostumbran a ofrecernos un fútbol de control y dominante, tanto en casa como fuera, y esto exige jugadores de calidad, precisos y de buena visión del juego. La SD Huesca se ha adaptado a estos métodos y combina una plantilla de jóvenes ambiciosos y veteranos de guerra que las ha visto de todos los colores en El Alcaraz.

A pesar de todo, el camino no es fácil y las piedras siempre van a existir. En la última jornada de la 5ª temporada del club en Segunda División, y con Jorge D’Alessandro en el banquillo, se confirma el descenso a 2ªB. El club volvería a competir en esta competición 5 años después, pero estas dos temporadas en la división de bronce servirían para coger impulso. Tras no conseguir el ansiado ascenso a las primeras de cambio, sí se consigue en la segunda temporada. En la vuelta a 2ª División se certifica la permanencia con un holgado 12º puesto en la temporada 2015/2016.

Unión, trabajo y equipo por encima de todo destacan en los últimos años en la SD Huesca.

Unión, trabajo y equipo por encima de todo destacan en los últimos años en la SD Huesca. Foto: lesportiudecatalunya.cat

Para la siguiente temporada continúa en el banquillo Juan Antonio Anquela, y ya desde inicio de temporada queda claro que los oscenses dejaran de lado la lucha por la permanencia, para aspirar a cotas bastante más elevadas. Se consigue un muy meritorio 6º puesto en la segunda temporada tras la vuelta a la categoría, este 6º puesto les otorga el derecho a jugar un histórico play off de ascenso a Primera División. No se consigue el ascenso, pero el sabor de boca que queda en la afición oscense es más que bueno. Tras años de pelear por la permanencia y con un descenso incluido, los aficionados del Alcoraz disfrutan de una temporada de ensueño dejando a un lado el sufrimiento y disfrutando con su equipo.

Anquela pone rumbo al Tartiere y Rubi coge las riendas del equipo. El objetivo del club es el mismo, seguir creciendo y es el momento de dar un paso al frente. En la presente temporada estamos viendo una SD Huesca sólida que cree en su trabajo, y tras una primera vuelta fantástica se asienta con solvencia en el liderato de la clasificación. Muy complicado sacar puntos de su estadio y semana a semana se empieza a ver el ascenso como algo más que posible. Muchos equipos con muy pocos puntos de distancia luchando por las plazas de promoción, pero desde la lejanía les mira cada vez más fuerte nuestro protagonista.

Melero y ''Cucho'' Hernández son las dos grandes revelaciones de esta temporada en la SD Huesca.

Melero y ”Cucho” Hernández son las dos grandes revelaciones de esta temporada en la SD Huesca. Foto: espiritudeportivo.es

La temporada es muy larga y todo se puede torcer, está claro, pero el Huesca está demostrando ser un club en pleno crecimiento y con mucha ambición. No sabemos si el año que viene jugarán en el Bernabéu o no, pero el mero hecho de pelear por ello ya es un logro, y más cuando echamos la vista atrás y nos acordamos que hace no mucho este equipo era un habitual en Tercera y Segunda B.

Por equipos como la SD Huesca siempre estará en la élite ese ambiente de fútbol modesto y humilde codeándose con los millones de los más grandes. Con trabajo y sin olvidar de donde vienes es más que posible cumplir tus sueños, por eso El Alcoraz toca con los dedos la 1ª División.