Se cumplen 35 años de la histórica final Celtics-Lakers

La historia de la NBA nos ha dejado muestras de grandes rivalidades; pero fue durante los años 80 cuando algunas de ellas llegaron a su máximo exponente. Concretamente una acaparó tres de las finales de la década. Nos referimos a la que se produjo entre los Angeles Lakers y los Boston Celtics, cuya primera final entre ambos, en la citada época, se produjo en el año 1984, hace ahora 35 años.    

Un poco de historia previa

Boston venía de, prácticamente, aplastar a los Milwauke Bucks en la final de conferencia, mientras que los Lakers habían vencido con cierta comodidad a los Phoenix Suns en la suya. Ello propició que se diese la primera final de la NBA entre estos dos equipos desde la última ocasión, en 1969.


Boston se presentaba con su quinteto de lujo, con K.C. Jones como entrenador, encabezado por el mítico capitán Larry Bird, al que acompañaban Kevin McHale, Dennis Johnson, Robert Parish y Cedric Maxwell, más Danny Ainge como sexto hombre. La plantilla de los Lakers era más equilibrada y combinaba grandes estrellas como Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar con otros titulares y un banquillo de gran calidad: Byron Scott, Kurt Rambis, Michael Cooper, James Worthy, entre otros, con Pat Riley a los mandos.

Robert Parish, Larry Bird, Mayor Raymond L. Flynn, Photo by City of Boston Archives, License: CC BY 2.0

Los temibles Celtics habían sido el equipo mejor clasificado durante la temporada regular (con 62 victorias frente a 20 derrotas), y Larry Bird fue el MVP de esa temporada. Los Lakers, por su parte, habían tenido una cómoda clasificación para los Playoffs, y tampoco habían sufrido excesivamente durante ellos para clasificarse para la final. El binomio Magic Johnson y Kareem estaba funcionando a las mil maravillas, y tenían clavada la espina de haber perdido las finales del año anterior frente a Philadelphia.

Empieza el espectáculo

Pero ahora venían las finales y el inicio de la poderosa y bien conocida competencia entre Magic y Larry Bird, los capitanes de los dos equipos. Los angelinos empezaron ganando primero, y nada más y nada menos que lo hicieron en el Boston Garden. En su atrevimiento tuvo mucha culpa el veterano pívot de origen neoyorquino. Boston pudo, en el segundo partido, resarcirse en su cancha; aunque fue un disputado encuentro, que necesitó una prórroga para decidirse y se nutrió, también, de una inexplicable decisión errónea de Magic en los últimos segundos.

En el tercer partido, los Angeles se puso de nuevo con ventaja, esta vez en su casa y con un abultado resultado (137-104). Boston, en el cuarto partido, volvió a necesitar de la prórroga para vencer a los angelinos en la que entonces era su cancha: el Forum; y también en esta ocasión, Magic Johnson tuvo el triste honor de facilitar la victoria a los de Massachusetts.

Fuente: Own work, Photo by Ritapepaj, License: CC BY-SA 3.0 Unported

Un emocionante desenlace

En el quinto partido, y de nuevo ante su afición, Larry Bird se echó el equipo a la espalda, y con 34 puntos aseguró la victoria de los Celtics y se puso por delante en las series. Por poco tiempo, ya que dos días después, los Lakers igualaban la competición con un partidazo del veterano Jabbar. Y todo quedaba a merced del séptimo partido, que se iba a celebrar en territorio de los de Boston. Los Lakers tuvieron un agónico partido en el que llegaron a estar cerca de la victoria, pero los centrados Celtics les despertaron del sueño y ganaron el partido y el preciado anillo. Larry Bird fue el MVP de las finales, y los Lakers tuvieron que esperar un año para conseguir el título. Pero eso ya es otra historia.

En la época a la que nos referimos, los estadounidenses eran los reyes absolutos del baloncesto mundial, y la NBA la máxima expresión de una liga competitiva con estrellas de otro planeta. Y, aunque en ese año ya jugaban Mark Eaton, Isaiah Thomas o Moses Malone (y estaban a punto de crearse los míticos Chicago Bulls con el gran Michael Jordan y el excéntrico Dennis Rodman), entre otros, los jugadores de los Lakers y de los Celtics representaban la élite del juego.

Hoy, 35 años después, a pesar de que los americanos seguían en la terna de favoritos para el Mundial de China de Baloncesto 2019, sus resultados han sido, cuando menos, discretos (una séptima posición); y los Lakers no han tenido representación en la selección que les abandera, mientras que los Celtics aportaron a tres jugadores (Marcus Smart, Jaylen Brown y Jayson Tatum).

Los tiempos han cambiado, y aunque la rivalidad entre ambas franquicias no cesa y todavía son capaces de ofrecernos enfrentamientos cargados de emoción, los partidos ya no tienen aquel aura de emoción como ocurría antaño. 

Deja un comentario