La solvencia defensiva es la clave de la mejora valencianista

sistema defensivo de Marcelino
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La temporada no ha empezado de la mejor manera para el Valencia CF. Los de Marcelino empezaron el curso con tres partidos malísimos que crearon una serie de dudas en la afición. Las cosas no funcionaban como al asturiano le hubiera gustado. Mal en ataque y, sobre todo, mal en defensa. El sistema defensivo de Marcelino se había roto.

El objetivo del técnico asturiano es encajar cuantos menos goles mejor. “Veinte como mucho”, especuló en una rueda de prensa. Pero, después de los tres primeros partidos, el conjunto valencianista ya había encajado cinco. Uno frente al Atlético, dos frente al Espanyol y otros dos frente al Levante. Era una situación crítica, el sistema defensivo de Marcelino es esencial en su esquema

Algo tenía que cambiar. No se podía conceder tanto al rival, que atacaba con demasiada facilidad. A partir del tercer partido, la actitud defensiva empieza a mejorar, aunque con algún signo de debilidad todavía. El partido del Betis fue engañoso. Portería a cero, pero con muchas dudas. Después, viene el punto culminante, el punto de inflexión.

La Juve, punto de inflexión para el Valencia

Y, curiosamente, fue una mala experiencia la que cambió el rumbo de este Valencia. Mestalla, miércoles 19 de septiembre, debut en la Champions. La ilusión está por las nubes. Afición y equipo sueñan con lograr la victoria frente a la todopoderosa Juve. Partido malísimo que hunde la moral a todos. Decepcionante debut. A partir de ahí, jugadores y técnicos charlan seriamente sobre la necesidad de cambiar algunas cosas.

Marcelino pone mucho énfasis en la defensa. Ofensivamente puedes ser más o menos efectivo, pero si logras mantener tu portería a cero, ya tienes un punto garantizado. A partir de ahí, los cinco siguientes partidos, solo dos goles encajados. Y eso que los rivales no eran para nada asequibles: Villareal, Celta, Real Sociedad, Manchester United y Barcelona. ¿Qué ha cambiado respecto los primeros partidos?

El sistema defensivo de Marcelino empieza a carburar

La pareja de centrales no era el problema. Con Murillo y Garay a un bajo nivel, Paulista y Diakhaby formaban la zaga che en la mayoría de partidos. Ahora, además de recuperar el nivel de los dos primeros centrales, se ha recuperado la solidez defensiva en todo el campo. Y esto es importante.

sistema defensivo de Marcelino: Coquelin

Aunque no sea titular indiscutible, Coquelin es clave en el sistema defensivo de Marcelino.

Al equipo en general se le ve mucho más metido, mucho más motivado, mucho más centrado en tareas defensivas. El sistema defensivo de Marcelino se caracteriza por su presión media en tres cuartos de campo, con los dos líneas de cuatro bien cerradas. Siempre muy buen ordenados e impidiendo la fluidez combinatoria del rival. Todo esto pasaba desapercibido al principio de temporada, el equipo estaba desubicado, cada uno con su guerra. Ahora, la unión de la plantilla se ha forjado, y eso se nota.

Otro factor importante ha sido el regreso de Coquelin. Aunque no sea defensa, su contundencia en el centro del campo evita muchas situaciones de ataque por parte del contrario y los centrales pueden respirar tranquilos. Entre él y Kondogbia, que ha vuelto a recuperar su mejor versión, se encargan de cerrar el espacio entre el centro del campo y la línea de la zaga.

La actitud, clave para el sistema defensivo de Marcelino

Así pues, el Valencia es el claro ejemplo dos cosas. Una, de la importancia de la moral y de permanecer unidos y motivados. Dos, de la efectividad que se produce si todas las piezas encajan y el desastre que sucede si una de ellas está desencajada. Aunque parezca increíble, el fútbol es así de complejo. Si un delantero hace una mala presión, esa jugada puede acabar en gol, pues se desarticula toda la táctica defensiva.

Y eso es lo que ha cambiado en el sistema defensivo de Marcelino. La motivación y la implicación. Ni más ni menos. No hay ningún jugador responsable del desastroso inicio de temporada. El único sospechoso es el conjunto de todos los jugadores. La actitud es un elemento imprescindible en un equipo. Y el Valencia no tenía. Ahora, una vez recuperada, sí que se puede optar a más cosas.