Sobre las declaraciones Magic Johnson: no hacía falta

Declaraciones de Magic Johnson

Antes de empezar este artículo me gustaría aclarar una cosa. Como veis en mi perfil, y sabréis los que me escucháis en nuestro podcast, soy de los Lakers. Y como también sabéis, no ha sido nuestro mejor año. Quería decirte esto, querido lector, porque esto no va a ser un artículo al uso. Las últimas declaraciones de Magic Johnson son sólo el último clavo en esta decepcionante temporada. Quería que lo supieras, por si no me sale un artículo muy cohesionado.

Lo bueno de Magic Johnson como General Manager

Magic Johnson contrató a LeBron James. Él lo convenció. Hizo que volviera la ilusión a la afición laker. También, junto con Rob Pelinka, se libró de los contratos tóxicos de Deng y Mozgov, sacrificando solamente a D’Angelo Russel de la young-core.

Estas maniobras en el mercado, junto con lo que podría haber sucedido en el verano de 2019, podrían haber catapultado a Magic a ejecutivo del año en 2020. Pero la lesión de LeBron James el día de Navidad antes los Warriors hizo que todo empezara a torcerse.

Veteranos ¿ejemplares? para los jóvenes

Tras la bomba de James y el no fichaje de Paul George, él decidió dejar lo del segundo All-star para el verano de 2019 y contratar veteranos para rodear a James y que los jóvenes se desarrollaran con ellos. Un buen plan a priori, con una idea de juego clara y un trabajo en los despachos impecable para dejar espacio salarial. Hasta que se vieron los nombres.

Lance Stephenson, Michael Beasley, Rajon Rondo y Javale Mcgee. El único que rindió fue el último, como pívot titular. Beasley salió traspasado, Rondo ni se presentó en la pista y Stephenson acabó en un papel residual. Todo lo que podía salir mal con estos jugadores, salió mal.

Nula confianza de Magic Johnson en Luke Walton

El entrenador, Luke Walton, fue designado por la anterior directiva. Magic nunca disimuló que no lo quería. ¡Y lo puso en entredicho a los 7 partidos! Un balance de 2-5 supuso el primer encontronazo entre los dos. Bien es cierto que no fue la mejor manera de empezar, también estaba bastante claro que cuando el sistema de juego cuajara, las victorias llegarían. Y así fue.

Luke Walton y Magic Johnson

Cuartos del Oeste, victoria en casa de los Warriors y 22-14 el día de Navidad. A partir de ahí llegaron las derrotas y la división banquillo-Magic volvía. No se puede negar que no se puede perder contra Cavaliers, Knicks o Suns en casa. Pero aún había opciones de eliminatoria. Hasta que llegamos al siguiente punto.

Young-core infravalorada, Davis y rotura de química

Vamos al grano. Zubac, Kuzma, Ball, Ingram, Hart, Rondo, Stephenson y dos rondas de draft. Esta fue la oferta final por Anthony Davis. Inexplicable ofrecer tanto por un jugador al cuál sólo le queda año y medio de contrato y que no garantiza si renovará. Inexplicable también que se rechazara esta oferta.

Magic lo intentó dar todo, no lo consiguió y acabó con una química ya de por si frágil. El resto de la historia la conocemos. El manager general de Pelicans despedido, Johnson dimitió, Walton fue despedido y los Lakers sin playoffs. Una debacle absoluta y Magic cuestionado.

Las desacertadas declaraciones de Magic Johnson

Y Magic reapareció. Atacó a Rob Pelinka, llamándole traidor. Criticó a Jeanie Buss. Admitió que no le gustaba Luke Walton. Y, ¿para qué? Magic es uno de los mejores jugadores de la historia, el mejor o segundo mejor de los Lakers. Estas declaraciones sólo perjudican de cara a la agencia libre 2019. No aportan nada positivo. Y todos sabemos que Magic cometió muchos más errores que aciertos.

Es un ejecutivo de la generación de los 80, los cuales piensan que todo es un negocio y que no hay que cuidar de los jugadores. Danny Ainge es de ese estilo y parecía que le iba bien, hasta que dio con Irving. A las plantillas hay que cuidarlas y darles confianza, con límites sí, pero con confianza. Los Warriors o los Mavericks son el mejor ejemplo de ello.

Por otro lado, si Magic le propuso a Demps llevar las negociaciones en secreto, ¿por qué no se retiró de la negociación a la segunda filtración? En lugar de ello, hizo una oferta mareante que rompió el vestuario. Es obvio que hay más culpables (el propio LeBron, los jóvenes, Walton… todos en definitiva) pero Magic no tiene razones para quejarse. No le ayuda ni a él ni a los Lakers que tanto ama, así que: Magic, no hacía falta.

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