¿Son los Lakers actuales demasiado LakeShow para el siglo XXI?

Mejores aleros de la NBA: LeBron James

Todo el mundo debe reconocer que es divertido ver a los Lakers siendo un circo gigantesco. Ese LakeShow del que tanto presumen se les ha vuelto en contra, con uno de sus ex mandamases rajando en la televisión un mes después de dimitir por sorpresa. Y claro, esta situación en una sitcom sería de los mejores momentos de la serie. Pero ante el verano más duro que tienen los Lakers por delante desde hace muchos años, la tortura solo acaba de empezar.

Magic aleja las opciones positivas para los Lakers con esta actitud

Sería injusto criticar solo a Magic por lo que está sucediendo. Que la gerencia de los Lakers es más parecida a una monarquía casposa de hace 200 años que a lo que necesita una franquicia NBA es un hecho. En todo este fregado, él solo era un pobre pajarito al que una agencia muy mala le quitó las alas y el derecho a opinar. Más allá de sus hilarantes y obvios comentarios en Twitter, la leyenda púrpura necesitaba espacio para hablar, y desde una alta posición en una franquicia NBA no podía hacerlo.

Fuera de Los Ángeles no iba a tardar demasiado en cantar por ese precioso pico que tiene. Llegó ESPN, junto a Stephen A. Smith con ganas de jaleo, y la fiesta no tardó en montarse: acusaciones de traición, justificación de trades lamentables, vergüenzas, errores desde la gerenciauna hora de programa fue suficiente para sacar lo peor de los Lakers y demostrar que a Magic todo esto le dio igual, porque su persona está por encima de estos líos.

No obstante, y comprendiendo el enfado de lo que, para él, ha sido una injusticia, acusar a una cara de la franquicia de apuñalarte por la espalda no es la mejor manera de atraer agentes libres. Quizá a algún jugador muy fan de Juego de Tronos le apetezca entrar de lleno en una trama con más realismo, reyes sin corona, y muertes en forma de traspaso o dimisiones que la aclamada serie de HBO. No obstante, viéndolo en perspectiva y desde fuera, el final no promete ser mucho mejor.

Renovación de cargos necesaria en Lakers o…

Todo arderá. No habrá más analogías o referencias a ninguna serie fantástica, pero es que la situación da pie a ello. Se fueron a juntar en Los Ángeles una leyenda de la NBA increíblemente respetada, el jugador más importante de la última década, y un organigrama bastante desastroso donde todo el mundo quería y quiere estar en lo más alto. Naturalmente, el resultado ha sido fatal, y las consecuencias pueden ser aún mayores.

Declaraciones de Magic Johnson

De entrada, los objetivos para la agencia libre ya han bajado considerablemente. Es cierto que buscar a jugadores como Leonard, Butler, o hasta Irving no era demasiado realista. Pero Beal, Lowry o Favors supondrían un downgrade demasiado grande hasta para los Lakers. Pasar de buscar 3 estrellas que pueden ser candidatos muy serios a MVP, a 3 nombres a cada cual peor… no toda la culpa la tiene el caso Magic, pero igualmente, habla de forma muy negativa del estado de la franquicia y lo poco atractiva que es para potenciales agentes libres.

La solución más brusca pasa por una limpieza a fondo de las oficinas. Primero, decidir quién puede cumplir con sus responsabilidades en su puesto y quién no. Tras este proceso, el segundo paso y el lógico sería contratar gente nueva con las aptitudes necesarias. Sin embargo, esto sería un terremoto que sacudiría demasiado los cimientos de la gerencia de los Lakers. Como esto no se dará por ser algo demasiado fuerte, la solución “sin despidos” pasa por poner a cada directivo en su lugar, aclarando qué funciones tiene y cuáles no.

LeBron quería muchas luces sin pensar en las sombras que proyectan

En Hollywood puedes hacer muchas cosas. Desde saltarte leyes, a pasarte de rosca en una fiesta, pasando por participar en mil actos o simplemente ser una estrellita apartada del mundo. Da igual lo que una persona haga bien o mal porque los focos seguirán ahí, desde que se despierte hasta que se acueste. Si Nueva York es la ciudad que nunca duerme, la magia de Los Ángeles consiste en tener una cámara encima siempre, aunque no seas nadie. Si además eres LeBron James…

Ha costado, pero se ha asumido por fin que el jugador se fue a L.A. por sus intereses empresariales. No tiene un pelo de tonto, y siendo consciente de que poco a poco irá perdiendo importancia en la NBA, al mismo tiempo que su físico lo abandona, sabe que cada año que pasa está un pasito más lejos de la élite y uno más cerca de la retirada. Pudo firmar en proyectos más interesantes con los que pelear el anillo desde el primer minuto, pero optó por la costa Oeste, mirando por su futuro.

En su posición probablemente cualquiera hubiese hecho lo mismo. Multimillonario cada vez más mayor, con planes de películas en la cabeza, mucho capital invertido en diferentes negocios, una agencia de representación, con poco o nada que demostrar… contrato multianual y a seguir haciendo billetes. El problema es que también es responsable directo de los problemas de estos Lakers, y solo se ha preocupado por lavarse las manos.

objetivo de LeBron en los Lakers

Frank Vogel como inicio del fin del drama para los Lakers

Entre tanta sombra, malestar, y mala leche de diferentes personalidades, una figura se alza sobre el resto para tratar de poner paz: Frank Vogel. El ex técnico de Indiana u Orlando llega con las pilas cargadas, mucho positivismo, pero, sobre todo, ganas de hacer las cosas bien. Pizarra renovada para apostar por el baloncesto de los triples y la analítica, con ganas de involucrarse en el proyecto, solo una desgracia parece poder minar su moral.

Es consciente de la buena situación de los Lakers: una base joven que podría o no ser traspasada, LeBron James, y espacio salarial. Si el verano es bueno, algo en lo que confía, tendrá unas expectativas altas que desea cumplir. Y aun con un verano negativo seguirá aspirando a los Playoffs y llegar muy lejos. Lo importante para él será no perder el control del vestuario y mantener a raya todas esas luces. Está ante el reto deportivo más importante de su carrera, y no debe desaprovechar la ocasión de lucirse.

¿En contra? Todo lo comentado anteriormente de una gerencia que funciona a bandazos, junto a otros factores que no dependen de él. Tiene las ideas claras, qué sistemas utilizar… pero si no llegan los jugadores adecuados, de poco servirá querer jugar de una manera concreta si tus propias piezas no saben. Por otro lado, LeBron. Si no está contento, lo hará saber. No es un jugador fácil de gestionar ni manejar, aunque en parte para eso llega Kidd.

¿Acabará el LakeShow algún día?

Divertida a la par que intrigante pregunta. Este año lo ha tenido todo, incluyendo una manifestación de fans (ridícula por otro lado) ante el Staples Center reclamando las cabezas de sus directivos. Los malos resultados provocaron una respuesta muy negativa de una base de aficionados acostumbrados a ganar en el pasado, pero que llevan más de media década hundidos en la parte más baja de la tabla.

Valorando todo lo que se ha visto, no, el LakeShow nunca acabará. Puede que sin él la franquicia fuese mucho más funcional e interesante, además de competitiva. Pero como sucede con los Knicks, cuando hay muchos focos puestos sobre algo, la cosa suele salir mal. Cuando se gana, el espectáculo es positivo, con celebraciones, fiestas, y le acompaña 40 años de presumir. Sin embargo, cuando es la derrota la que llega… sálvese quien pueda.

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